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lunes, 12 de septiembre de 2016

Crítica: “Nacida de la vergüenza”, de Nora Roberts



Tercera y última de las hermanas Concannon. Lo paranormal me chafó una historia que podría haber sido estupenda.
Diseño: Penguin Random House grupo editorial /
Ruxandra Duru
Fotografía: © Fabrice Meuwissen / 500px

DATOS GENERALES
Título original: Born in Shame
Fecha de publicación original en inglés: 1996
Subgénero: contemporánea
Parte de una serie: Hermanas Concannon #3

SINOPSIS (de la contraportada)

En muy poco tiempo, Shannon Bodine pierde a sus padres y recibe una noticia que le hace dudar hasta de su misma identidad. Decidida a aclarar las cosas, Shannon viaja de Nueva York al condado de Clare, donde la esperan Maggie, Brie y todos los que forman parte de su mundo… Allí, Shannon descubre una nueva manera de vivir, llena de naturaleza, tranquilidad, mitos, ilusiones y sueños. Unos sueños que se repiten desde su llegada y que le dicen que su destino está junto a un entregado caballero irlandés, fuerte, tierno y osado. Pero Shannon no cree en el destino, aunque tal vez sólo necesite un poco de magia: la del amor.

¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica”?
Definitivamente, sí. En mi lista actual está en el puesto 113. Cuando los lectores de The Romance Reader votaron sus favoritos del siglo XX, esta novela alcanzó el puesto 39 del ranking. Ha tenido críticas muy buenas: en Dear author consiguió una A y Rosario (de Rosario’s Reading Journal) una bloguera que yo sigo, le puso A-.
Sólo ha estado en una de las encuestas Top 100 de All About Romance, la de 1998, en el puesto 22.
RomanceNovels.Me publicó una lista de las que consideraba mil mejores novelas románticas, y esta apareció la 564.
En no sé qué lista apareció como una de esas novelas con Beta héroe, pero sinceramente no lo comparto, y sí, hasta cierto punto Murphy es del tipo tranquilo, poco avasallador, pero sobradamente seguro de sí mismo, que espera que sea la heroína la que se vaya dando cuenta de las cosas.

CRÍTICA
Nacida del fuego me gustó mucho, Nacida del hielo bastante menos. Así que dejé pasar un tiempo antes de enfrentarme a la tercera. No sabía qué esperar.
El planteamiento es muy atractivo, con ese elemento de pez fuera del agua: una neoyorquina en el agro irlandés. Una heroína que no admite tonterías y un héroe tranquilo.
Estaba yo leyendo, más feliz que una perdiz, cuando… Horror, ¿por qué, Nora, por qué haces “esto”?
¡Zasca! Elemento paranormal al canto con sueños, visiones, reminiscencias de vidas pasadas y toda la tropa.
No lo soporto, o sea, no… lo… soporto.
¿Por qué me haces esto?
Bueno, nena –me dijo la voz en off de mi cerebro-, hay gente a quien le gusta eso, precisamente.

En menos de un año, Shannon Bodine pierde a su padre y a su madre. Antes de morir su madre le confiesa que ella es fruto de una aventura que tuvo de joven, en la República de Irlanda.
Un detective le informa de que sus medio hermanas irlandesas la están buscando y querrían conocerla. Al principio, deprimida por la muerte de su madre y cabreada con el mundo, no quiere saber nada.
Pero luego una carta de Brianna (la protagonista del segundo libro) le hace cambiar de opinión. El mundo ha perdido su interés, su trabajo no la llena y le ofrecen unas vacaciones,… así que allá que se va esta neoyorquina a la costa occidental de la isla de Irlanda, en busca de (más o menos ese es el planteamiento) su “identidad”.
Se encuentra con las hermanas Concannon: la cariñosa Brianna y la hosca Maggie; conoce a sus brillantes maridos, a los niños,… y a Murphy, un hombre atractivo y sereno que se queda impresionado nada más verla. Atacado por el rayo. Enamorado hasta las cachas con solo mirar sus ojos de hada. ¡Ésta es la mujer que lleva esperando toda su vida! A la que conoció (a lo que se ve) en una vida anterior.
Shannon tiene visiones y sueños intranquilos sobre vidas pasadas. Cuando se acerca a un círculo de piedras, la magia parece desbordarse. Ella dice algo así como “Conozco gente en Estados Unidos que pagaría por la oportunidad de estar aquí. Es el mismo tipo de personas que va a Sedona a buscar los vórtices de energía y que se preocupa de sus chakras”.
Y como parecía que hablaba totalmente en serio, me entró la risa floja y a partir de ahí, desconecté bastante. Magufadas a tutiplén.
Tampoco ayudaba que Shannon, una mujer bien educada por una pareja cariñosa que la amaba, de repente sintiera que todo eso no valía nada porque biológicamente fue el resultado de un rollo de vacaciones. Ni me explico que tenga que ir a la República de Irlanda en busca de una “identidad” nacional, como si de repente el ser estadounidense no significara nada.
Hay momentos muy buenos, sobre todo en relación con las hermanas: cómo se van conociendo, abriendo y aceptando. Pero creo que se desperdició todo el potencial del contraste entre la educación y las creencias de una mujer estadounidense contemporánea que cae en un país muy conservador, sin control de natalidad, con todo el mundo a misa los domingos y sin posibilidad de divorcio. Hay que tener en cuenta que este libro se publicó en 1996, y la primera ley del divorcio de la historia de Irlanda entró en vigor en 1997, después del referéndum que, en 1995, la aprobara por escaso margen de votos: ¡menos del 1%!
Vi en no sé qué lista que en esta novela aparece un héroe beta, pero a mí no me lo pareció. Yo entiendo al “héroe beta” como un amigo de la protagonista, a la que no avasalla, que le ayuda si ella lo pide, pero que nunca pretende ser más listo que ella o que él sabe mejor que ella lo que le conviene.
Aquí Murphy me resultó bastante insufrible, la verdad. Desde el minuto cero, sin conocerla de nada, decide que se ha enamorado, que es la mujer de su vida y que, por supuesto, se casarán y se quedará a vivir con él en la República de Irlanda forever and ever, que por supuesto ella tiene que dedicarse a pintar y estar con él, dejando toda su vida estadounidense detrás. No se pone en el lugar de ella, no escucha lo que le dice.
Imaginaos el asunto al revés. Te vas a Nueva York porque descubres que tienes familia allí. Nada más llegar, un tipo te dice que eres la mujer que ha esperado siempre, que te ama y que os vais a casar. Lo primero que pensarías es que el tipo tiene una pedrada guapa. Luego le adviertes amablemente que no te conoce de nada, que tú tienes la vida montada en otro sitio y que ahora mismo, no buscas una relación estable. Y él va y te contesta que no importa, que ya estuvisteis unidos en otra vida... Vamos, no hay taxi suficientemente rápido para ir al aeropuerto más cercano.
Se me hizo muy poco creíble que una chica resuelta, que acaba de lograr un ascenso en el trabajo que siempre le ha gustado, vaya a dejarlo todo por un rústico irlandés que sí, que será muy mono y leerá a Joyce (en el pecado lleva la penitencia), pero que no deja de ofrecer una vida totalmente diferente a la que ella tenía pensada. El final feliz pasaría por ella renunciando a toda su vida, tal cual la conocía. Exige un cambio tan radical que, simplemente, no me lo creí.
Es una pena, porque de verdad el planteamiento me resultaba de lo más atractivo.
Pero como mi gusto es muy raro, y hay gente que le gustan estas cosas, tengo que decir que Nora Roberts escribe muy bien y seguro que puede ser la novela favorita de más de un lector.

Valoración personal: ni fu ni fa, 2

Se la recomendaría a: los fans de Nora Roberts.

Otras críticas de la novela:

Encontramos tres críticas en El Rincón de la Novela Romántica: a dos les encantó, pero a una lo de meter la magia con calzador le pareció de relleno.
A Analia le gustó tanto que le dio la máxima puntuación.
Y otra a la que le encantó es la bloguera de “El rincón de la novela rosa”.

En inglés, tenemos la reseña en Publisher’s Weekly.
Rosario’s Reading Journal tiene crítica de A- , es de las que adoró a Murphy.
Y, recordemos, Kati, en Dear Author, le dedica una crítica de A a toda la trilogía.
Reflexión final
Ahora que he leído esta trilogía, la serie más valorada de Nora Roberts, con la primera gustándome un montón y las dos siguientes, perfectamente prescindibles para mi gusto, llego a varias conclusiones:
1.ª No lamento haber dejado de leer a Nora Roberts hace años.
2.ª No es esta la serie que yo recomendaría de Nora Roberts. Creo que la de la bahía de Chesapeake es mejor.
3.ª Le daré alguna oportunidad a las de suspense de La Nora que me vienen recomendadas, y después, seguiré mi camino leyendo otras cosas más de mi gusto.

lunes, 5 de septiembre de 2016

Crítica: “Nacida del hielo”, de Nora Roberts



Aquí estoy en minoría, pues con la segunda novela de la trilogía, no contacté.
Diseño: Penguin Random House grupo editorial /
Ruxandra Duru
Fotografía: © Ada Summer / Getty Images

DATOS GENERALES
Título original: Born in Ice
Fecha de publicación original en inglés: 1995
Subgénero: contemporánea
Parte de una serie: Hermanas Concannon #2

SINOPSIS (de la contraportada)

Gracias a su propio esfuerzo, Brie ha logrado convertir su sueño en realidad: ha transformado Blackthorn Cottage, la casa familiar de los Concannon, en un acogedor hotel rural. Unas horas después de que Brie haga un descubrimiento sobre su padre de peligrosas consecuencias, llega al hotel Grayson Thane, un escritor estadounidense en busca de inspiración. Entre los dos surge una gran atracción que abrirá para ambos mundos nuevos, pero tanto Grayson como Brie han sufrido en el pasado y antes de admitir que necesitan a alguien prefieren fingir frialdad.

¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica”?
Definitivamente, sí. Y hasta entre las cien mejores novelas románticas de todos los tiempos. En mi lista actual está en el puesto 70. Cuando los lectores de The Romance Reader votaron sus favoritos del siglo XX, esta novela alcanzó el puesto 24 del ranking. Ha tenido fabulosas críticas: en All About Romance, un DIK A, libro que te llevarías a una isla desierta. Y también en dear author ha conseguido una crítica de A.
Ganó dos premios RITA en 1996, a la mejor novela romántica contemporánea y al mejor romance del año.
Estuvo en todas las encuestas Top 100 de All About Romance entre el año 1998 y 2007: la n.º 35 en 1998, 42 en 2000, 91 en 2004 y 93 en 2007.
RomanceNovels.Me publicó una lista de las que consideraba mil mejores novelas románticas, y esta apareció la 578.
En no sé qué lista apareció como una de esas novelas con Beta heroe, pero sinceramente no lo comparto, porque aquí el Grayson es un pelín avasallador.

CRÍTICA
Como soy mujer fácil, piqué con esta trilogía. Después de lo mucho que me gustó Nacida del fuego, emprendí con alegría la lectura de esta otra.
Pero no fue lo mismo.
Brianna Concannon, a la que llaman abreviadamente Brie (lo cual me hacía pensar cada dos por tres en queso) vive –como su hermana- en el condado de Clare, costa oeste de la República de Irlanda. Tras heredar la casa familiar de su padre, ha emprendido un negocio de casa rural. Un hotelito pequeño donde acoge a la gente y hace lo que le gusta, que es limpiar, cocinar y atender a las necesidades de los demás. Esa es básicamente su vida. Le gustaría también casarse y tener hijos. De hecho, tuvo un novio hace años, pero aquello se malogró por culpa de la bruja de su madre.
Como es lógico, si tienes hotelito en una novela romántica (ahora mismo me acuerdo de, por ejemplo, Breakfast in Bed, una novelita ochentera de Sandra Brown), tarde o temprano aparecerá un escritor en busca de inspiración. No, los escritores no se quedan tranquilitos en su casa trabajando, o en una oficina, no, tienen que irse al otro extremo del mundo.
Gray escribe novela negra, y está decidido a ambientar la próxima en ese paisaje tan rural del Oeste de Irlanda. Oye, si la muy pacífica Suecia o la Noruega en la que nunca pasa nada han conseguido hacer creíble que tienen un nivel de asesinatos propios de los USA, ¿por qué no va a ser creíble una novela negra en la República de Irlanda?
Ambos son jóvenes, guapos, ella virgen, él millonario con un pasado que lo tortura y no le deja crecer como persona,… A ver, con esos mimbres, ¿qué otra cosa iba a construir La Nora?
Creo que esta es la razón por la que me costó acabar esta novela: todo era predecible.
A un lado, la jovencita virginal que no ha tenido nunca ni medio pensamiento erótico, descubre su sexualidad con este mocetón, a quien debe su primer orgasmo.
Al otro, Gray, en sus dos papeles, el de millonario de pasado misterioso que la inunda de regalos, incluyendo un coche, un collar y el consabido vestidito de gala,… Actualmente, este tipo de fantasías me parecen de lo más forzadas. Siempre pienso que las posibilidades de que acierten con tus gustos o simplemente tu talla, es bastante remota. Y luego tenemos al Gray-escritor de éxito que siempre viaja ligero de equipaje, que de repente se enamora de esta chica rural. Cuando toda su puta vida ha vivido a su bola, de repente desea echar raíces en esa comunidad.
Hay algo en la forma de escribir de Nora Roberts que es estupenda, y es que cada personaje se hace responsable de sus propias emociones. Nada de reprocharle al otro que le hace sentirse como un trapo.
Añádele tópicos irlandeses, momentos sentimentales y tendrás una novela romántica contemporánea muy bien escrita, que prácticamente todo lector de romántica puede leer y disfrutar con facilidad.
Mi experiencia ha sido distinta. No sé muy bien por qué. Quizá el primer libro de la serie tenía una protagonista tan poderosa, tan original, que encontrarme con el tópico de siempre de heroína virginal que redime a millonario torturado me pareció anodino. O puede ser porque esta novela la cogí justo después de una novela erótica muy intensa al lado de la cual, una Irlanda grisácea de lluvia quedaba muy desdibujada. O por la sosería de los personajes y sus diálogos.
El héroe, aunque hay quien lo califica de “beta” no me pareció tal. Sobre todo en los momentos en que le echa la mano encima o la besa sin pedir permiso, ni siquiera con la mirada.
Luego no me pareció que se dedicaran al sexo seguro, para estar ambientada a mediados de los noventa. Será que en Irlanda estaban prohibidos los condones o algo así. Bueno, ni eso ni las fregonas, porque aquí Brianna aparece en un par de escenas fregando el suelo de rodillas. Para un invento español del que sentirse orgulloso, porque hizo un montón por la dignidad de la mujer…
Hay un momento en que Brianna está en Nueva York because-reasons y sentí un poquito de vergüenza ajena, por la actitud tan… paleta de esta heroína.
En fin, que por estas cositas, a mí se me quedó en unas decepcionantes 2 estrellas. Para mí, fue una sosada de novela. No entiendo cómo le dieron el RITA a lo mejor del año (Best Romance of 1995, Best Contemporary Single Title).
Por favor, ¡si 1995 fue el año de Abandonada a tus caricias de Loretta Chase, de Heaven Texas de SEP, Desnuda ante la muerte de la propia Roberts o Premonición mortal y Secretos en la noche de Linda Howard! Cualquiera de ellas mil veces más recomendable que esta.
Para mi gusto, claro. Que en este punto creo que es diferente al de la mayoría.
Valoración personal: psé, 2

Se la recomendaría a: los fans de Nora Roberts.

Otras críticas de la novela:

Encontramos tres críticas en El Rincón de la Novela Romántica, y a todas les encantó.
Palabras que vuelan: primera que leía de La Nora y fue todo un flechazo.
A Analia le gustó tanto que le dio la máxima puntuación.
En inglés, tenemos el DIK A de All About Romance.
Kati, en Dear Author, le dedica una crítica de A a toda la trilogía.
Rosario’s Reading Journal publicó crítica de B+.

viernes, 26 de agosto de 2016

Crítica: “Nacida del fuego”, de Nora Roberts



Fui débil y piqué. Ahora que ya me he leído las tres novelas de esta serie puedo decirlo: la primera es la mejor Nora Roberts en su vertiente contemporánea. Las otras dos, no merecen la pena.
Diseño: Penguin Random House grupo editorial /
Ruxandra Duru
Fotografía: © LuisViegas / 500PX
DATOS GENERALES
Título original: Born in Fire
Fecha de publicación original en inglés: 1994
Subgénero: contemporánea
Parte de una serie: Hermanas Concannon #1

SINOPSIS (de la contraportada, retocada)

Maggie Concannon se ha criado junto a su hermana Brianna en un ambiente familiar tan inquietante como el paisaje rural que la rodea. La joven, obstinada y visceral, encuentra un refugio contra la soledad y la amargura de su madre en la creación de piezas de vidrio.
Rogan Sweeney, dueño de una galería de arte de Dublín, descubrirá en ellas el alma apasionada y libre de la joven.
Pero ¿acaso tienen algo en común la chica de campo y el guapo, culto y elegante hombre de negocios?

¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica”?
Definitivamente, sí. Y hasta entre las cien mejores novelas románticas de todos los tiempos. En mi lista actual está en el puesto 51. Cuando los lectores de The Romance Reader votaron sus favoritos del siglo XX, esta novela alcanzó el puesto 19 del ranking. Ha tenido fabulosas críticas: en esa misma página, la máxima valoración, un Five Hearts Keeper, y en All About Romance, un DIK A, libro que te llevarías a una isla desierta. También en dear author ha conseguido una crítica de A, y Rosario (Rosario’s Reading Journal) le hizo una de A+.
Estuvo en todas las encuestas Top 100 de All About Romance entre el año 1998 y 2007: la n.º 20 en 1998, 72 en 2000, 26 en 2004 y 57 en 2007. No entró, en cambio, en el Top 100 de 2010 ni en el de 2013, pero sí que estuvo entre “lo mejor del resto” es esa última edición, en el puesto n.º 163.
Gusta a las lectoras de esa página web, y también a los miembros de su grupo de críticos, puesto que tanto LinnieGayl como Blythe la escogieron entre sus favoritas. La he visto mencionada por un lector de All About Romance entre sus favoritas, y hasta por tres de Romance Reader igualmente entre sus preferidas de todos los tiempos. Y en más listas en las que no me voy a extender más.
Cuando en 2008 hicieron una mini-encuesta sobre los favoritos estrictamente contemporáneos, estuvo la cuarta. RomanceNovels.Me publicó una lista de las que consideraba mil mejores novelas románticas, y esta apareció la 540.
En un clásico, pues, dentro de la modalidad de Best Enemies.

CRÍTICA
Al final piqué con esta trilogía gracias a la recomendación de AztecLady.
No me arrepiento.
Margaret Mary vive en el condado de Clare, costa oeste de la República de Irlanda. Crea artísticas figuras de vidrio que vende localmente. Su obra atrae la atención de un galerista de Dublín, Rogan, quien se empeña en comprarle su producción y en lanzarla como artista internacional.
Margaret desconfía. Se ha creado su mundo pequeñito, libre e independiente. Le basta conseguir lo justo para ir tirando. En el fondo, tiene miedo a ambicionar más y darse el batacazo.
Parte del libro es esa lucha de Margaret consigo misma, por reconciliarse con la ambición de ser mucho más, de ganar dinero a espuertas, conocida y respetada como artista más allá del condado de Clare.
Lo inolvidable de esta novela es el personaje de Maggie, su crecimiento personal y profesional. Me ha encantado un personaje de mujer tan fuerte e independiente, que se resiste con uñas y dientes a perder su libertad o su aislamiento, frente al hombre calmado que aparece a su puerta.
Rogan es quien la pica para que abra sus alas y se lance al mundo. Y no, no es fácil. Maggie es una artista temperamental. Llega un momento en que él la acusa de ser “desagradecida, egoísta y desconsiderada”. Como es verdad, ella no lo niega. Llega a ser francamente borde en más de un momento.
No contesta al teléfono, no es puntual, no cumple con el calendario previsto,… algo que pone de los nervios al hombre de negocios que es Rogan, siempre ocupado por mil cosas. Bueno, a mí también me pondría de los nervios. Y a cualquiera que se tome su trabajo en serio.
Los diálogos, llenos de frustración y con inesperados toques de humor, creo que harán las delicias de cualquiera que guste (como me pasa a mi) de ese tópico “de enemigos a amantes”.
En este circo de tres pistas, lo que se te queda en la cabeza, es el personaje de Maggie. Tiene cosas increíbles, no es tu típica heroína virginal. Si la apetece coger y emborracharse, o dormir al raso, lo hace. Es fantástica, es libre.
Y eso que tiene una vida familiar de asco. Su padre siempre fue un soñador con más habilidad para perder dinero que para ganarlo, y su hermana Brianna es tan dulce que cae en lo masoquista.
¿Y la madre? Aquí entra la vena menos sentimental de La Nora. La madre es una tipa insufrible que está resentida con Maggie por cosas que no son culpa de la joven. Hay un momento en que Maggie le dice a Rogan:

“-No tienes idea de lo afortunado que eres. Qué suerte tienes de haber crecido en un hogar feliz y lleno de amor. Yo no sé lo que es eso. Nunca voy a saberlo. No había amor entre mis padres, sólo rabia, culpa y obligación, pero no amor. ¿Te imaginas lo que es crecer en un hogar donde a las dos personas que te crearon no les importa el otro?”.


Es difícil de imaginar. Yo misma adoro a mis hijos y a mi marido y haría casi cualquier cosa por ellos. Pero comprendí perfectamente a Maggie, porque conozco a gente así: parejas con escaso amor entre ellos, madres que simplemente no quieren a todos o algunos de sus hijos. Me encanta que Nora Roberts le de ese toque de realismo de una madre fría emocional que odia a sus hijos, o a alguno de ellos, por cosas que en realidad nunca han sido responsabilidad de los hijos. Y, además, que lo haga de una manera tan normal, tan cotidiana, porque la vida misma es así... No como un escritor masculino, que montaría un melodrama tipo Al este del Edén de John Steinbeck. 
Maggie lo acepta, esa es su vida y sabe seguir adelante, cuando comprende que lo que les pasó a sus padres no tiene por qué ocurrirla a ella.
Rogan es un héroe más convencional. Rico, guapo, no hay en él ninguna evolución particular a lo largo del libro, sigue siendo el mismo al final que al principio: un hombre de una pieza. Conoce a Maggie, le irrita y le atrae a partes iguales, pero nunca le pierde el respeto (salvo insistir de vez en cuando que se calle). Cuando se enamora de ella, lo acepta sin problemas. Es sincero en sus deseos y sus planteamientos. Consciente de que Maggie necesita su independencia, su libertad, no hace ni asomo de forzar su voluntad. Le viene a decir “esto es lo que hay, y si me quieres, aquí estoy”. La decisión será de ella. Qué maravilla de hombre sosegado. A años luz de los machistas avasalladores de tantas novelas. ¡Y esto se escribió en 1994!
He disfrutado como una enana de esta historia ambientada en la República de Irlanda, años noventa. Si tenéis oportunidad, leedla, por favor. Muy particularmente, la recomendaría a los que escriben romántica (o cualquier tipo de novela), para que vean cómo se crea un argumento atractivo, qué parte de la investigación (en este caso, sobre la elaboración de figuras de vidrio) tienes que dejar caer en la novela y qué parte no usarla, cómo dar a luz a personajes inolvidables, cómo escribir con gran economía de medios: descripciones las justas para añadir algo a la historia y los diálogos ágiles.
¿Y por qué no le pongo la máxima puntuación? Por varias cositas. No me dejó resacosa, ni con ganas de que aparecieran, mágicamente, más páginas. Más bien fue un “virgencita, que se queden como están”. Tienes la impresión de que la relación futura entre estos dos no será fácil, y prefieres no seguir siendo testigo de sus tira y afloja, aunque sepas que lo superarán. Además, a mi me sobra todo eso de que Rogan sea un millonario, con su jet privado, su villa en el sur de Francia; habría preferido que fuese un galerista normal y corriente. La sombra de Roarke es demasiado alargada y se me superponía a este hombretón por momentos. Los toques costumbristas irlandeses a veces bordeaban el tópico prototípico. Y, finalmente, hay una relación amorosa secundaria que podría haber escrito mejor.
Valoración personal: notable, 4

Se la recomendaría a: los que gusten del romántico contemporáneo, y a todos los escritores de ficción comercial, para que vean cómo se escribe una historia inolvidable.

Otras críticas de la novela:

Resulta curioso, parece que en España esta trilogía se ha visto como una más de Nora Roberts, que ha pasado sin pena ni gloria, mientras que en inglés la consideran como de lo mejor que ha escrito la autora. Como suele ocurrirme, mi gusto personal se aparta del de mis compatriotas y se acerca al de los extranjeros.
Encontramos un par de críticas positivas en El Rincón de la Novela Romántica.
Una que esperaba más del libro pero aún así le dio 4/5, fue el Baúl de Ireniam.
Y por contrastar, he aquí alguien a quien no le gustó: Lo que quiera leer hoy hace crítica en general negativa, no le gustó y le parece un piscinazo.
En inglés, en All About Romance gustó tanto que le hicieron dos críticas DIK A (libro que te llevarías a una isla desierta) una en 1997 y otra en 1998.
Rosario’s Reading Journal tiene crítica de A+.
Kati, en Dear Author, le dedica una crítica de A a toda la trilogía.