Mostrando entradas con la etiqueta All the King's Men. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta All the King's Men. Mostrar todas las entradas

miércoles, 28 de diciembre de 2022

Crítica: “Queen move”, de Kennedy Ryan


Un par de amigos con mucha química

 


DATOS GENERALES

Título original: Queen move

Subgénero: contemporánea

Fecha de publicación: 6/2020

Parte de una serie: All the King’s Men #3

Páginas: 300

 

SINOPSIS (según Fiction Data Base)

Ambición. Venganza amor

El chico al que siempre sentí como mío ahora es el hombre que no puedo tener...

Busca un poco y encontrarás fotos mías en la bañera con Ezra Stern.

No pienses mal, teníamos seis meses.

Escarba un poco más y uno de nosotros puede confesar que reservamos nuestro primer beso el uno para el otro.

Los más torpes, húmedos, descuidados… y espectaculares treinta segundos de mi adolescencia.

Adéntrate en nuestros asuntos y verás dos familias, más unidas que la sangre, separadas en un instante.

Veinte años después, mi «patito torpe» y mejor amigo de la infancia, el niño en que nadie se fijaba, es un hombre al que nadie puede ignorar.

Más fino, feroz, inteligente.

Ajeno.

Dime que está mal.

Dime que el chico al que siempre sentí como mío es ahora el hombre que no puedo tener.

Cuando nos encontramos de nuevo, todo se mete por medio: secretos, mentiras, promesas.

Pero no hemos llegado tan lejos para abandonar ahora.

Y sé justo qué movimiento tengo que hacer si quiero hacerlo mío.

¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica”?

Sí, entró en mi lista de mil mejores novelas, versión de 2021, en el puesto 409. Tuvo críticas estupendas: DIK A en All About Romance, 5 estrellas Amy Dickinson, Simply Love Book Reviews (y Guilty pleasures Purest Delight, que viene a ser lo mismo), y Kimberly Faye Reads, además de ser favorito de Natasha is a Book Junie y (un)Conventional Bookworms. Ganó el premio Swoon de 2020 para la narración del audiolibro narrado por Eboni Flowers y Jacobi Diem. También lo escogieron entre lo mejor del año en la página web All About Romance, Caroline, Kristen y The Oprah’s Magazine, Jen de Smexy Books, y Natasha is a Book Junkie la escogió entre lo mejor del año en la categoría most compelling characters. Tiene ese tópico tan atractivo de los friends to lovers.

 

CRÍTICA

La tercera entrega de serie All the King’s Men es una novela autoconclusiva, a diferencia de los dos primeros, que eran un dueto sobre la misma pareja.

Recurre a dos tópicos que a mí me suelen gustar, friends to lovers y second chance.

Empieza fuerte, cuando Kimba acude al funeral de su padre. Acude a darle el pésame Ezra Stern.

Hace dos décadas que no se ven. Pero es como si hubieran estado juntos ayer mismo, como si los años no hubieran pasado. Toda la amistad, y la atracción que sintieron, revive al instante.

Pero Ezra está con su hijo y la atractiva madre de este. Así que Kimba no puede ni plantearse iniciar nada con él. «Pertenece» a otra. Salto adelante dos años después…

Kimba trabaja de asesora en campañas electorales, con bastante éxito. Él ha montado una institución educativa y va a sacar su primer libro.

Kimba y Ezra nacieron justo el mismo día. Eran vecinos que compartieron experiencias desde que eran bebés. Llegada la adolescencia, aquello se transformó casi sin sentir en un enamoramiento muy dulce. Compartieron un primer beso, inocente pero apasionado.

Hasta que la relación entre sus familias se rompió… y se han tirado veinticuatro años sin verse.

Se separaron a los trece años y se reencuentran con treinta y siete, con él con pareja fija y niño de diez años. Ella no ha tenido ninguna relación estable, solo líos puramente sexuales.

El reencuentro me pareció lo mejor de la novela. Muy fuerte, espectacular la intensidad de los sentimientos al volver a echarse el ojo encima. Las dificultades de Ezra con su pareja, cómo van (re)conociéndose Ezra y Kimba, las dudas de si empezar algo o no... Química que funciona de sobra.

Llegó un momento en que todo el pescado estaba vendido. Estaban juntos y enamorados, decididos a dar una oportunidad a lo suyo. Y yo veía que quedaba bastante libro. Tenía la impresión de que la autora alargaba la cosa, dando tiempo a que se formara el drama… Como es Kennedy Ryan, tenía que venir algo para separarlos, o complicarles la vida, como si la perimenopausa de Kimba no bastara…

Cuando llegan los problemas, no es hostiazo como en la anterior, sino más bien mñé, un poco por justificar que el happy ending estuviera cien páginas más allá.

Así que la parte de reencuentro y enamoramiento es precioso… pero en sí, cabe en un dedal.

El friends to lovers es de esos en que los dos empiezan a mirarse con otros ojos al mismo tiempo, cuando son jovencitos. Todo pasa muy natural, como que no dejan de ser amigos por el hecho de que se amen.

El tópico second chance tiene varias exigencias. Primero, que lo que los separó en el pasado fuera algo serio, no una chorradita por la que les pierdas el respecto a los personajes. Aquí se cumple, porque eran unos críos y los padres de Ezra se lo llevaron lejos.

Segundo, aquello que los separó tiene que quedar bien superado para que su final feliz sea creíble. Claro, estando en la treintena, lo tienen superado de sobra.

Tercero, la second chance requiere también que haya alguna explicación lógica para que estos dos no se reencontraran antes. Se supone que son el amor de su vida, el alma gemela, la persona única en el mundo, y es así desde que son bebés… Entonces, ¿por qué se han tirado 24 años sin intentar contactar el uno con el otro…?

Es lo que suena menos convincente, que no intentaran en ningún momento ser, al menos, amigos en Facebook.

No me gustó nada que la médico de Kimba la recomienda homeopatía para la perimenopausia. No me pareció muy serio cómo trataban este trastorno, como si el único problema es tenga dificultades para concebir. No, la cosa es peor, el descenso de hormonas afecta a mogollón de aspectos de tu salud, por lo que tonterías las justas.

Si hace falta terapia sustitutiva, hace falta, y no conviene que pierdas el tiempo con azucarillos.

La menopausia, temprana o no, lo que te dice es que se acabó el tiempo de hacer el tonto. Tienes que comer sano y hacer ejercicio (pero en condiciones, de fuerza y cardio, no solo yoga),… porque si no, en una década una caída tonta acaba rompiéndose media docena de huesos.

Como le oí a un médico en el podcast de la Mitre, no dejas de hacer ejercicio porque envejezcas, sino que envejeces porque dejas de hacer ejercicio.

Creo que es lo que más me disgusta de esta novela, esta Kimba en plan Steve Jobs.

Debe ser cosa de la autora, no del personaje. Ya en Hook shot sacó su ramalazo magufo con el vudú. Aquí lo saca tratando una enfermedad real con pseudoterapias.

Aparte de eso, la novela te saca otros dos estereotipos que me ponían de los nervios. Por un lado la típica amiga petarda a la que no ve tampoco desde hace años pero de repente son amiguísimas y se cuentan intimidades.

Luego es novela con niño, algo que realmente no me gusta. El hijo de Ezra es una criatura ideal, guapo, listo,… sin el menor problema con sus padres ni con nada. Y que obviamente desaparece de manera oportuna cuando toca que Ezra y Kimba tengan sexo.

Son esas cositas las que bajan un poco me aprecio de esta novela. En general, me resultó entretenida, me gustó leerla, sobre todo por lo interesantes que son los personajes. El estilo narrativo de Kennedy Ryan también es un punto, se te hace fácil, te atrapa, te crea mundos enteros con pocas palabras… 

Eso sí, sigue siendo primera persona dual, y en su caso, como en el de tantas otras, la «voz» de un personaje es indistinguible de la del otro.

En conjunto, cosas buenas y cosas malas, pero es de las que merece la pena, para mí.

Valoración personal: buena, 3

Se la recomendaría a: quienes disfruten con estos disgustos.

Otras críticas de la novela:

En español he encontrado esta reseña de Café & Gotas de tinta, que la pone como recomendable.

Paso al inglés.

All About Romance, DIK A. 

Simply Love Books review, purest delight

Kimberly Faye Reads, 5 estrellas. 

Natasha is a Book Junkie, 5 estrellas

(un) Conventional Bookworms, 5 gusanitos

martes, 13 de diciembre de 2022

Crítica: “The rebel king”, de Kennedy Ryan


Es Kennedy Ryan, si no te da disgustos, no es ella

 


DATOS GENERALES

Título original: The rebel king

Subgénero: contemporánea

Fecha de publicación: 11/2019

Parte de una serie: All the King’s Men #2

Páginas: 348

 

SINOPSIS (según Fiction Data Base)

Ambición. Venganza amor

Criado para resistir. Preparada para pelear. La supervivencia está en mi sangre y la rendición nunca es una opción.

Aunque lo que Maxim Cade exigía de mi cuerpo y mi corazón era rendirme, tenía otros planes. Éramos una fascinación que ardía rápidamente y una química combustible, pero el hombre en el que confiaba todo era un embaucador. Un ladrón que robó mi amor. Si lo que teníamos era una mentira, ¿por qué lo sentía tan real? El hombre al que juré odiar lo tendrá todo y me querrá a su lado. Pero el poder es un juego, y nosotros somos los peones y los jugadores.

Enfrentando probabilidades insuperables, ¿ganaremos el mundo o lo perderemos todo?

 

¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica”?

No entra en las mil mejores novelas románticas, pero sí que está arriba en mi base de datos: la 1350 a día de hoy. Amy Dickinson y Simply Love Book Reviews le dio 5 estrellas. Además, es un Guilty pleasures Purest Delight, una de las favoritas de Natasha is a Book Junkie y fave de (un)Conventional Bookworms. La escogieron entre lo mejor del año Sheena (de Smexy Books) y Rowena (Book Binge).

 

CRÍTICA

En mis críticas no destripo nada que pase más allá del primer tercio de la novela. Así, puede que suscite el interés del lector, evitando fastidiarle la lectura. Porque uno de los placeres de los libros es las sorpresas que vas encontrando conforme lees.

No voy a cambiar esa política por esta novela, pero sí creo que hay que recordar que Kennedy Ryan es la reina del melodrama. Tú vas leyendo y te gusta, mira qué romántico, o qué sexo más hot, pero siempre en la parte trasera de tu mente está la angustia, la anticipación de que algo malo va a ocurrir. Esta novela no es una excepción.

La primera novela de la serie, The kingmaker, te cuenta cómo se conocieron los protagonistas, Lennix y Maxim, cuando ella tiene 17 años y él 24. Luego se reencuentran años después, en Ámsterdam y una década después, en los estados Unidos. Y ahí ya es donde se quedan. Aunque el libro anterior acaba en un cliffhanger (literal, alguien colgando de un barranco), Maxim y Lennix son pareja, con lo que aquello sería un «felices por ahora».

Cogí esta segunda novela del dúo a ver cómo se resolvía esa situación tan complicada, cosa que hacen de manera expeditiva y hasta violenta.

Pero el libro, básicamente, se refiere a la forma en que esta pareja, Maxim y Lennix, se enfrentan a los problemas de su relación. Es decir, están ya enamorados, y han tenido sexo a tutiplén. Con lo cual la tensión sexual y romántica de esta novela es cero.

Sí, es una de esas novelas en las que la pareja ya está hecha y de lo que se trata es de ver qué conflictos, internos y externos, les tira la vida.

Ya me pasó con otra serie suya, Grip. La primera me encantó y la segunda, Still, me pareció un añadido totalmente innecesario. Y por lo mismo, porque los protagonista son pareja al principio, en medio y al final.

Solo que aquí se trata de una novela un poco mejor montada, porque sí que tiene un argumento que empieza con aquella situación violenta inicial, que tiene sus repercusiones más adelante. No se trata solo de ver si estos dos aparecen públicamente como pareja o no, o cómo maneja Maxim la hostilidad entre su novia y su padre, sino que tiene una cierta trama.

Claro, eso significa que luego, a la mitad de la historia, esta reina del melodrama que es Kennedy Ryan te pega un zasca tremendo. Pero vamos, un hostión que yo ya me iba imaginando y me decía yo para mí «no, no, no, no vayas por ahí….».

Pero que si quieres arroz, Catalina. Efectivamente, ahora vas y te jodes, lector, a ver cómo te recuperas de eso.

Pues malamente, a ver cómo os lo digo si destripar. A mí me dio un bajón y por mucho que los protagonistas sigan juntos, y con sexo estratosférico, sabes que ya nada será lo mismo en la vida de los dos protagonistas.

La novela romántica es, ante todo, un género sentimental. Te implicas emocionalmente con los personajes y sus cuitas. Se trata de sentir, deseo, pasión, amor, romanticismo, maravilla y encanto… Y claro, cuando una novela te deja esta sensación agridulce, te quedas tan pochof… Lo que comenté en Goodreads, Kennedy Ryan es una destroyer emocional, de verdad.

En cuanto al formato, pues lo que parece ya irremediable en la contemporánea actual. Usa la primera persona dual y la narración en presente de indicativo. Se diferencian bastante bien las voces de Maxim y de Lennix, pero es cierto que más de una vez me resultó confusa esta forma de relatar. Me pasa con frecuencia.

El final de la novela me pareció un poquito abrupto, para lo larga que es. Como me quedé con la curiosidad de saber si estos dos conseguían o no su propósito, me leí el epílogo, que la autora publicó como un bonus que da gratuito si te suscribes a su página o su newsletter.

Y sí, lo bueno es que te quitas la curiosidad de saber si lograron lo que querían o no. Y además tienen una escena de sexo anal bastante hot, algo que iban insinuando en los otros dos libros, pero que no llegaban a hacerlo así.

Lo malo es que realmente no tiene nada más que me atraiga. A mí, la parte de matrimonio e hijos no es por lo que yo leo romántica. Me aburre bastante y por eso los epílogos me suelen dejar fría.

No entiendo por qué motivo no lo incluyó como epílogo de esta segunda novela.

Te pican con la historia de Grim, el jefe de seguridad de Maxim, que al parecer se empareja con una reina polinesia llamada Noemi. Es «The Christmas Crown» (All the King's Men #2.6), un relato corto que escribió junto a Sierra Simone. Se publicó en la antología Christmas in the City. Creo que estuvo disponible por un breve período de tiempo, pero ahora solo la he visto en páginas de dudosa legalidad, de las que yo siempre huyo. Así que me quedaré sin leerla, a menos que en algún momento aparezca por separado.

Con el cuerpo que me ha dejado esta historia The King rebel, tengo que hacer un paréntesis antes de enfrentarme a la tercera de la serie, Queen move. Como The kingmaker, la tengo en mi Kindle viejo cogiendo polvo (figurativamente) desde bastante tiempo.

Ahora necesito algo ligero, poco complicado, o sea, lo que las haggards llaman «mono con platillos».

Valoración personal: buena, 3

Se la recomendaría a: quienes disfruten con estos disgustos.

Otras críticas de la novela:

En español he encontrado esta reseña de EsPaperblog, 3 estrellas y ojo, con algún destripe. 

Paso a las críticas en inglés:

Simply Love Books, 5 estrellas

 (un)Conventional Book Worms, 5 estrellas

Natasha is a Book Junkie hace una crítica conjunta de los dos libros del dueto, 5 estrellas

The infinite limits of love, 4 ½ estrellas

Book Binge, 4.25 estrellas

lunes, 28 de noviembre de 2022

Crítica: “The kingmaker”, de Kennedy Ryan


Menos melodramática y más activista, pero tan atractiva como siempre

 


DATOS GENERALES

Título original: The kingmaker

Subgénero: contemporánea

Fecha de publicación original en inglés: 2019

Parte de una serie: All the King’s Men #1

Páginas: 352

 

SINOPSIS (según Fiction Data Base)

Poder. Pasión. Traición.

Criado para gobernar, alimentado para liderar y destetado con una dieta de ambición despiadada. En un mundo de ricos y pobres, mi familia lo tiene todo y no quiero tener nada que ver con eso.

Mi camino me lleva lejos de casa y me pinta como la oveja negra. En desacuerdo con mi padre, estoy decidido a construir mi propio imperio. Tengo reglas, pero Lennix Hunter es la excepción a cada una de ellas. Desde el momento en que nos conocemos, algo salta entre nosotros. Pero mi familia le robó a la suya y mi padre es el hombre que más odia. Mentí para tenerla, y haría cualquier cosa para conservarla. Aunque ella también trata de odiarme, la atracción inexorable entre nosotros no será negada.

¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica”?

Esta en mi lista de las mil mejores novelas románticas, la que publiqué en 2021, en el puesto 389. Tuvo crítica de DIK A en All About Romance; 5 estrellas le dieron Amy Dickinson, Kimberly Faye Reads y Simply Love Book Reviews. Además, es un Guilty pleasures Purest Delight, una de las favoritas de Natasha is a Book Junkie, favorita de todos los tiempos para romance.io y fave de (un)Conventional Bookworms. La escogieron entre lo mejor del año Sarah MacLean, Shannon (de All About Romance), Sheena (de Smexy Books), Rowena la escogió entre los mejores libros, héroes y heroínas.

CRÍTICA

Kennedy Ryan es una de las escritoras actuales que más me gustan. Solo que... me parece la reina del melodrama. Así que no es para todos los días.

Es emocionalmente intensa, trágica en muchas ocasiones, les pasan cosas terribles a muchos de su protagonistas, incluso el sexo y el roce a veces tienen ese puntín de desesperación, de «no quiero pero no me queda otra porque necesito el cuerpo del otro como respirar».

Y como su copa rebosa a menudo tanta amargura, pues lo dicho, que no es para todos los días.

Ahora que estoy leyendo cosas que tenía perdidas en mi Kindle viejo desde hace años, me digo que es el momento de leer la trilogía All the King’s Men, que empezó como dueto, pero luego se le añadió Queen move, con otros protagonistas.

La historia es un poco de segundas oportunidades, y se desarrolla a lo largo de años. Es una cosa que no intimida a Kennedy Ryan, el dejar pasar años por las páginas de sus libros.

Hay tres momentos:

1 El inicial en que Maxim y Lennix se conocen. Maxim Kingsman Cade es un joven universitario, especialista en el clima, que se rebela contra su padre, millonario del sector petrolífero. En una protesta contra un oleoducto, conocerá a Lennix Moon Hunter, chiquilla de diecisiete años. Pasarán juntos un breve tiempo. Se gustan, se caen bien aunque él le oculta su identidad.

2 Salto de cuatro años. Ahora ella ya tiene veintiún años, y él ha terminado su formación universitaria y tiene previsto irse a la Antártida y luego a la Amazonía y después… Es de esos medioambientalistas que además quiere ganar pasta, o sea, hacerse millonario con energías renovables y esas cosas ecológicamente correctas. Aunque él bien que viaja en su jet privado.

Ella también tiene sus ideales, pero va más por la vía de dar voz a quienes no la tienen, ayudar a los discriminados, a las minorías, en cualquier forma que puedan.

Estos dos apasionados coincidirán en Ámsterdam, y allí tendrán su tórrida historia de amor, con fecha de caducidad, lo saben… Y Maxim sigue ocultándole de quién es hijo.

Luego pasan cosas, y pasan años y retomarán la relación ya en la treintena…

Es una historia de segundas oportunidades, con amores bigger than life. En esta novela caben muchas cosas, de todo, desde un campo de tulipanes en los Países Bajos hasta los hielos de la Antártida… Es precioso la verdad, cómo estos dos se quieren, saben que el otro es especial, pero la vida se les cruza por en medio y no es el momento oportuno…

Pero la química cuando se cruzan, ¡ay!, es fantástica, esas miradas ardientes, se les van los ojos, las manos, todo…

Como sabía que esta historia tenía segunda parte, pensé que sería el típico dueto en que el final feliz no existe hasta el último momento, o sea, al terminar el segundo libro.

Pero no. Esta novela tiene su final feliz. Solo que en su modalidad happy for now

Sin embargo, para picarte y que te compres la segunda parte, te cierran el libro con un cliffhanger literal. No, en serio. Lo que se debió reír la autora escribiendo esto... Con alguien colgando de un precipicio.

Es una de esas novelas que no pude dejar de leer. Tenía que saber cómo seguía, aunque me den las tantas. 

¡Qué buena es Kennedy Ryan, hijas mías! Casi me deja resacosa, porque fue cosa de acabar e inmediatamente ponerme a leer la siguiente, The rebel king, para ver cómo se supera eso de estar hanging over a cliff.

Si no le pongo lo máximo es porque, para mí, pierde una estrella por su activismo. Están los personajes hablando de sus cosas y de repente, es como si fueran actores que abren un paréntesis y rompen la cuarta pared y te lanzan el speech medioambiental o de lo que sea.

No digo que no sean buenas causas, es que no lo mete con fluidez. Se nota la diferencia respecto a cuando habla, por ejemplo, de las desapariciones de las mujeres de cultura nativa, que se dan con frecuencia y se investigan poco y mal. Esa causa, por ejemplo, sí que sabe implicarla bien, de forma muy natural, en la historia de Lennix y Maxim.

No me gusta que me sermoneen, incluso cuando son causas que yo también defiendo.

Reconozco que no soy una persona espiritual, así que toda la parte de ritos y creencias de Lennix me resultan bastante indiferentes. No porque sean creencias tribales. Me pasa lo mismo con cualquier cosa paranormal o irreal que metan en los libros, sean religiones minoritarias o mayoritarias.

Lo de forzar la máquina con temas activistas me recuerdan siempre a lo que me pasó con Torrente Ballester. Hace (muchos) años me dio por leerme todas sus novelas. Y obsesa como soy con las listas y el orden, empecé por la primera, Javier Mariño. Historia de una conversión. Publicada en plena guerra mundial, tuvo problemas con la censura, sobre todo por la parte lasciva… Pero a mí lo que me pareció fue una auténtica obra de propaganda falangista. Los franquistas eran todos buenos, guapos, listos,... con todas las cualidades de excelencia que puedas imaginarte, mientras que los rojos eran no sólo malos y dados a toda perversión, es que además eran feos. 

Un maniqueísmo absurdo que iba en detrimento de las cualidades literarias. Quedaba ridículo.

Desde entonces, creo yo, tengo aversión por las novelas de tesis, de combate o como quieras llamarlas. Da lo mismo que sea propaganda de izquierdas o derechas, empeora los libros porque, en mi opinión, tienden a ser como Javier Mariño: los buenos son perfectos, los malos son hasta feos.

Con independencia de que sea una causa buena o mala, empobrece el libro

Tengo la impresión de que la novela romántica made in USA se politizó mucho a partir de 2016. Me parece a mí que «lo de Trump» los traumatizó bastante y decidieron ser más combativos. Creo que en parte es por eso que ya no conecto con las novelas de Courtney Milan.

Está bien meter cosas diversas, y que los personajes tengan su ideología. Incluso sí, haz propaganda, pero hazlo bien. Preferiría que lo trabaran mejor dentro de la historia porque, si no, me canta La traviata.

Pero vamos, que es solo mi experiencia.

Valoración personal: notable, 4

Se la recomendaría a: quienes gusten de contemporánea con chicha.

Otras críticas de la novela:

En español he encontrado esta reseña de Entre Letras, que le da cuatro estrellas. 

Paso a las críticas en inglés:

All About Romance, DIK A. 

(un)Conventional BookWorms, 5 estrellas

Simply Love Book Reviews, 5 estrellas

Life’s A Peart, 5 estrellas (a los dos libros del dueto). 

Book Binge, 4.75 estrellas

Como curiosidad, al poco de sacar esta novela, Kennedy Ryan estuvo en el podcast de Smart Bitches: «377. Finding the Story: A Conversation with Kennedy Ryan»