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miércoles, 10 de enero de 2024

Crítica: Los interludios de The Executive Office, de Tal Bauer


Por si tres novelas te parecen poco...

 


INTERLUDE: FIRST NOEL (12/2016, contemporánea/gay) The Executive Office #4 [1.5, 2.5, según donde lo veas]

INTERLUDE: CAVATINA (2019)

 

Por TAL BAUER

 

«First Noel»

Diciembre de 2016

201 páginas, Kindle Edition

The Executive Office (#1.5)

 

Aunque se publicara después, esta historia es mejor leerla entre el primero, Enemies of the state, y el segundo de la serie, Enemy of my enemy, por cronología interna.

Si sabes lo que pasa luego, la cosa pierde un poco de tensión.

Ethan Reichenbach, el agente del Servicio Secreto, está trabajando en Iowa. Echa mucho de menos a su novio y lo mismo le ocurre a Jack Spiers, el POTUS, en la Casa Blanca.

Lo de verse solo los fines de semana, y no todos, es algo que les cuesta, porque están enamoradísimos. Lo bueno de esta historia es que ves a Ethan como alguien muy bueno en su trabajo, en una pequeña trama de misterio. Es el follón que se monta en torno suyo, como amante del presidente, lo que le dificulta su desarrollo profesional.

La verdad es que Ethan resulta el más interesante de los dos protas, este muscle bear. El atractivo de Jack estoy aún por verlo. Lo que ocurre es que para Ethan es irresistible, y eso hay que respetarlo, porque se supone que un personaje tiene que funcionar en la historia con el otro personajes, no para el lector.



«Cavatina»

Marzo de 2019

202 páginas, Kindle Edition

 

Tal Bauer hace aquí algo muy inusual. 

Es un libro con relatos cortos de varias parejas de sus novelas. No se relacionan entre sí porque cada una vive en su mundo literario propio. Bueno, como antología vale, podemos verlo con alguna frecuencia.

Ahora, lo rarito es lo siguiente.

En vez de ponerte seis relatos, uno detrás de otro, lo que hace es trocearlos en capítulos y saltar de uno al otro. 

Como son complemento a sus novelas, lo que voy a contar aquí destripa aquéllas, cómo quedó la cosa cuando acabaste de leer sobre ellos. Esto sería como un extra de su vida posterior como parejas vivas y juntas.

Primero, te combina las historias de Alain y Cristoph, Dawoo y Kris, Faisal y Adam.

Alain y Cristoph, con Luca a su lado, en el Vaticano, protagonizaron su primera novela, la paranormal A time to rise.  Tiene vampiros y otras criaturas extrañas. Al final de su historia, Alain se había convertido en vampiro, compartiendo ciudad con Cristoph, y tú te crees que es un final feliz, porque esa es la convención del género. Pero claro, piénsalo un momento, es un vampiro, necesita sangre humana, ¿cómo va a sobrevivir? Y se quieren, se desean, pero ¿cómo va a ir eso del sexo en estas condiciones? Así que bueno, tiene que enfrentarse a malos momentos.

Kris Caldera y Dawood Haddad son los protagonistas de un thriller político alucinante, cinco estrellas para mi, Whisper, la segunda de las D. C. Novels. Su final feliz incluyó un chiquillo que Dawood se trajo a los EE. UU., Behroze. Se trata ahora de ver cómo se integran y forman una familia. El niño es de otra cultura, muy musulmana, y adora a su Baba, Dawood. Parece que no soporta, en cambio, a Kris. La tensión es evidente, y hace incluso que Dawood se plantee si no debería alejarse del niño para quedarse con Kris. Es fácil pensar que puede deberse a celos, o que Kris es muy gay, y eso le cuesta aceptarlo al crío… Luego resulta que las cosas que comen la cabeza a Behroze son otras, en cierto sentido inesperadas.

En estas dos historias lo que ves, sobre todo, es que los finales felices de Tal Bauer muchas veces no siempre son perfectos y rematados con un lazo repolludo. Vale, acaban juntos, vivos y enamorados, pero igual hay cosas complicadas, que no funcionan de manera ideal, en el trabajo, o con la familia, u otros asuntos.

En el caso de la pareja formada por Adam y Faisal al-Saud, secundarios en Executive Office, ahora felices y casados, Tal Bauer se deja llevar por la pura pura fantasía. Es la pareja que menos me ha convencido de todas las de Bauer. Una second chance en la que no ves cómo se conocen y se enamoran, ni por qué se distancian. Aquí da un poco más de background sobre ellos, pero aun así. Sigue pareciéndome que la historia de Adam y Faisal, narrada en aquellas novelas y en esta Cavatina, es la historia más imperfecta de todas.

Habiendo dicho eso, advierto que con Adam y Faisal, Bauer abusa totalmente de la suspensión de la incredulidad del lector. Os cuento. Se supone que estos dos, un príncipe saudí y un exoficial de inteligencia del ejército estadounidense, están juntos… y casados. Bien, vale, si tú lo dices. Él se convierte al Islam para casarse con él, vale… Y la familia real saudí no solo lo acepta, sino que además integra y reconoce a Adam como uno de los suyos, uno más de la familia. OK, vale, ¿sigo? Pues mira, a Faisal le reconocen como príncipe heredero de Arabia Saudí. Anda ya.

Hasta el momento en que le toque reinar abiertamente casado con otro hombre, va como embajador a un país del golfo Pérsico.

Allí Adam entra en contacto con los estadounidenses de nuevo, que se sorprenden de verlo tan cerca del núcleo de la familia real. Y pasa algo que es obvio para cualquiera, pero Adam está tan feliz y enamorado que no cae en que lógicamente la CIA lo aprovecharía bien como espía.

Luego, mediado el libro, aunque vemos los últimos episodios de estas tres parejas, nos traen otras tres: Ethan y Jack Spiers-Reichenbach, Sasha Andereyv y Sergey Puchkov con una escenita pequeña dedicada al juez Tom Brewer y Mike Lucciano.

Tom y Mike son los que protagonizan la primera entrega de las D. C. Novels, Hush. Lo suyo es solo un capítulo, una escenita, con su boda, cuando se dan el sí quiero. No podría decir mucho más de lo suyo, solo que se casan. Okey.

Sasha Andreyev y Sergey Puchkov son secundarios en Executive Office y protagonizaron su dulogía, formada por Ascendent y Stars. Su cuento ocurriría, cronológicamente, entre una y otra, cuando Sasha está en la NASA, entrenando, y Sergey en Moscú, en el Kremlin. Lo suyo es relación secreta. Sasha viajará a Moscú en unas navidades, en un avión alucinante, y compartirá unos momentos con Sergey en que éste entiende la pasión por volar de Sasha, empieza a ver el cielo y las estrellas de otra forma. Luego, Sasha regresará a los EE. UU. y será después cuando pase todo lo de la Estación Espacial (segundo libro, Stars).

Acabo con el matrimonio formado por Jack y Ethan Spiers-Reichenbach, los que más páginas han ocupado en la producción de Tal Bauer. Su historia se derrama en tres novelas: Enemies of the state, Enemy of my enemy y Enemy within. Tres largas novelas de thriller romántico con momentos frenéticos, apasionantes, amor y tensión sexual y política, mucha acción, con todo el mundo por escenario.

Después de tanto movimiento ellos están juntos y vivos, pero se han librado de ir a la cárcel por los pelos. Han montado una empresa de seguridad. Es la más emotiva de las historias, porque se dedica sobre todo a contarte cómo creció Ethan en Wyoming.

Una vida dura, pero con el amor de su padre, un tipo callado que prefiere la música instrumental por no oír más voz que la de la gente que le importa.

Por las limitaciones económicas, Ethan no tuvo otra salida, para cumplir sus sueños y vivir la vida que quería, que enrolarse en el ejército. Así acabó en el Servicio Secreto.

La relación de Ethan con su padre es lo más auténtico y emotivo de toda esta historia. Puedes llegar a mojar la pestaña. A mí me encantó ese ambiente de montaña, altos pastos, la desolación de un rancho abandonado y el pasado al que no puedes volver, y solo te queda confiar en que las cosas de una manera razonable. Reconciliarse con su pasado.

Muy tierno.

 

El autor advierte, en relación con esta Cavatina:

«La historia de cada pareja es independiente de las demás. Y, aunque todos aparecen juntos en esta novela, cada universo permanece separado y distinto. The Executive Office y los universos Hush/Whisper no están conectados. El universo A Time to Rise también se destaca por sí solo. Es posible que los lectores no estén familiarizados con todas las parejas o que no hayan leído todas las novelas. Está perfectamente bien leer solo las parejas que te importan».

Yo esperé a leerme todas las novelas para poder leer esta Cavatina. 

No son historias que se mantengan por sí solas. Podrían, incluso, ser muy confusas por esa forma de narrarse, saltando un capítulo dedicado a una pareja y el siguiente a otra.

En conjunto, diría que es un bonito añadido para los lectores que hemos disfrutados de la producción de Tal Bauer.

 

Otras críticas

De First Noël

Just Love, 5 estrellas para Interlude: First Noël. 

En Joyfully Jay encontramos una crítica del audiolibro de Interlude: First Noël, narrado por John Solo. Le dan 4.25 estrellas a la historia y 3.75 estrellas al audio.

De Cavatina

En Joyfully Jay hicieron una buddy review; Jay le dio 4 estrellas, Michelle, 4.5 estrellas. 


Nota personal: Pensé que para enero habría aflojado la presión en el trabajo. No ha sido así. A la carga de trabajo habitual he añadido todavía más. Así que no sé cuánto podré leer y comentar este año. Tampoco puedo asegurar que mis actualizaciones sean tan regulares como en el pasado. No es solo por el trabajo. También, estoy cambiando un poco de costumbres. Intento desempantallarme a determinadas horas, a ver si así mejora el tema del insomnio. Sigue entreteniéndome leer romántica y comentarla después. El problema no es ese, sino simplemente la falta de tiempo. El día solo tiene 24 horas y pretendo que 7-8 se dediquen a dormir. Ya os contaré.

miércoles, 9 de agosto de 2023

Crítica: “Whisper”, de Tal Bauer

 

Vaya novelón, un thriller político de nuestra historia más reciente


 

DATOS GENERALES

 

Título original: Whisper

Subgénero: suspense/gay

Publicación: 2018

Parte de una serie: The D. C. Novels #2

Páginas: Muchas (726 en Goodreads, 695 páginas en una crítica y 951 en otra)

 NO TRADUCIDA AL ESPAÑOL

SINOPSIS (según Goodreads)

La verdad es complicada.

El 11 de septiembre de 2001, Kris Caldera era un miembro subalterno de la Estación Alec de la CIA, la unidad dedicada a encontrar y detener a Osama Bin Laden.

Fallaron.

Diez días después, estaba sobre el terreno en Afganistán con un equipo de las Fuerzas Especiales, motivado por el deseo de vengar a los fantasmas que lo acosan a él y a la nación que había defraudado. En el campo de batalla, conoce al sargento de las Fuerzas Especiales David Haddad. David, árabe estadounidense, musulmán y gay, se convierte en el hombre que Kris ama, el hombre por el que vive y el hombre por el que mata, a lo largo de los largos años de embravecidas guerras.

David Haddad pensó que sería un extraño toda su vida. Demasiado estadounidense para Oriente Medio, demasiado árabe para Estados Unidos y demasiado gay para ser musulmán. Kris tuvo que reunir las partes de sí mismo para convertirlo en el hombre que siempre había querido ser. Pero la Guerra contra el Terror causa estragos en el alma de David, amenazando con romper la frágil paz que finalmente encontró con Kris.

Cuando una misión fallida arranca a David de la vida de Kris, el mundo de Kris cae, convertido en ruina y ceniza. Un caparazón del hombre que una vez amó a alguien con la fuerza suficiente para sacudir tanto a la CIA como al mundo, marca el tiempo en los bordes de su vida. Los días sangrientos se unen uno a otro, sin ningún sentido una vez que ha perdido al amor de su vida.

Después de ser capturado, torturado hasta el límite de su vida y dado por muerto por sus camaradas, David no sabe cuánto queda de sí mismo. Desapareció un día en la región tribal de Pakistán, y el hombre que desaparece casi una década después es alguien nuevo: Al Dajil Al-Jorasaní.

Extraños rumores llegan susurrando a oídos de la CIA. Múltiples fuentes de inteligencia en el extranjero apuntan a algo nuevo. Algo mortal, y en movimiento para atacar a los Estados Unidos. Las intercepciones dicen que se acerca un ejército desde el Jorasán, la tierra de los muertos en la que surgirá el Apocalipsis del Islam.

Y, al frente de este ejército, una figura sombría que Estados Unidos no ha visto antes: Al Dajil Al-Jorasaní.

David vuelve a casa.


¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica”?

A mí me ha encantado. En mi base de datos la tengo actualmente cerca del puesto cuatro mil. Esto es gracias a las 5 estrellas de Joyfully Jay y a que Jay, de esa página web, la consideró entre lo mejor del año 2018. Además, la he encontrado en dos listas de Goodreads: Best gay military y Must read MM. El suspense, y más si es gay, –en general– no suele estar muy alto. Así que hay que apreciar su posición en lo que vale, eso, un novelón.

CRÍTICA

Oh my Gosh, vaya viaje. Tanto que me va a salir una crítica con más de 2.000 palabras, cuando normalmente me despacho con mil o menos.

Pero es que esta novela me ha hecho pensar tantas cosas que no he visto por dónde recortar. Para una versión abreviada, ya está la reseña que dejé en Goodreads.

Para hacerlo más llevadero, lo divido en secciones.

 

Novelitas y novelones

En Romántica hay novelitas y novelones.

No se entienda en sentido peyorativo, mientras una novela responda a lo que anuncia, puede ser perfecta aunque solo tenga ciento y pocas páginas.

Pero luego hay novelones como esta obra, que es muy ambiciosa. De grandes dimensiones, abriendo mucho el foco, comenta numerosos acontecimientos, con diversidad de paisajes y mezclando personas reales (p. e., Al Zawahiri o Bin Laden) con personajes inventados.

A pesar de tener tantísimas cosas dentro, me pimpé sus cientos de páginas en muy pocos días.

 

De qué va

La historia comienza con Kris Caldera (23), portorriqueño del Lower East Side, como joven analista de la CIA, casi un recién llegado, presenciando el 11 de septiembre en vivo y en directo.

Es todo un shock, porque la CIA sabía que estos terroristas estaban en EE. UU., y no compartieron sus datos con el FBI para que los controlase. Como esos nombres pasaron por la mesa de Kris, siente que en parte fue culpa suya que pasara.

Empieza entonces la búsqueda de Bin Laden, las reclamaciones al Afganistán de los talibanes, que se niega a entregarlo, y cómo EE. UU. y sus aliados deciden actuar, aliados con los muyahidines del norte del país.

Es una guerra de la CIA, y allí acuden analistas a establecer alianzas e identificar objetivos. Visitan el frente de guerra entre los muyahidines y los talibanes. El mismo mes de septiembre de 2001, Kris está sobre el terreno.

Así conoce a David / Dawood Haddad (31), un sargento de operaciones especiales. El músculo al servicio de las investigaciones de Kris. Hijo de libio y estadounidense, vivió en Libia hasta los diez años cuando ocurrió algo traumático y huyó con la madre a Egipto y de ahí a los EE. UU.

Es cosa de echarse el ojo encima y se caen bien, se gustan, se desean… Empieza así una historia de amor que durará lustros.

Estos dos pasarán por la guerra de Afganistán, incluida la toma de Kabul por los muyahidines o la batalla de Tora Bora en busca de Bin Laden. Vivirán la posterior guerra de Irak, con el empeño de buscar conexiones entre Al Qaeda y Saddam Hussein.

Cómo la CIA recurre a la tortura, y si esta sirve o no sirve para obtener información valiosa, Abu Ghraib y los centros clandestinos de detención.

Y el surgimiento del Estado Islámico, al hilo de cómo se gestionó la guerra y posguerra de Irak.

Como son temas que me interesan de siempre, y parte lo he vivido –como espectadora–, es verdad que casi nada de lo cuentan me sorprende, o me resulta inédito. Te pasará lo mismo si eres de los que se acuerda de dónde estaba el 11-S.

Pero siempre está bien que te novelicen estos acontecimientos históricos. Me alucina que Bauer consiga mantenerte enganchada cuando te cuenta cosas que ya sabes cómo van a ocurrir.

 

El romance y el thriller

En ese marco impresionante se desarrolla la historia de amor de Kris y David. El romance es el corazón ardiente de la historia y, como dije en mi comentario de Goodreads, al mismo tiempo, de manera paradójica, no ocupa tantas páginas en el argumento.

La parte sexi está ahí, pero no es particularmente explícita, no es un manual sexual, como otros male / male romances. Tal Bauer se inclina más por el idilio, los sentimientos, las emociones,…

El que cada uno esté por su chico contra viento y marea, pase lo que pase.

Se apoyan y se defienden, contra quien sea.

Reconozco que la intensidad de sentimientos es tal que cuando «muere» David hasta lloré por él y por Kris, fíjate qué tonta, a pesar de saber que en el fondo ha tenido que sobrevivir y acabarán juntos, que para eso estamos en Romancelandia. Y que es solo un libro, una ficción.

Era todo tan descarnado, tan doloroso…Y yo, que soy de lágrima fácil.

Como es propio de Tal Bauer, es una novela larga. Estas chiquicientas páginas no las pude dejar de leer. Fue como ver toda una temporada de Homeland así seguido.

Me encantan las historias, novelas, películas o documentales sobre guerras, política internacional, amenazas inmensas como atentados que hay que conjurar.

Kris y David son tipos bigger than life habilísimos en lo suyo. Kris habla varios idiomas, conoce profundamente la historia y la cultura de Afganistán, es el especialista de la CIA en esa zona del globo. Sabe adelantarse a las cosas, prever dónde están los riesgos y qué hay que cuidar para que los planes no salgan mal.

Personifica a todos quienes advirtieron cosas como la estupidez de meterse en Irak cuando no había la menor evidencia de que tuviera que ver con el terrorismo islámico de Al Qaeda, o que había que pensar qué hacer después de Saddam, porque si no, podría pasar lo que pasó, que donde no había terrorismo islámico, lo hubiera.

No es una persona perfecta, claro, y a veces no acierta del todo.

David / Dawoo, por su parte, es un guerrero poderoso y resistente, pero no solo es músculo. También él, obviamente, habla árabe, es su idioma natal, y consigue hacer labores de espionaje, de infiltración en sociedades islámicas.

Es un tipo con una gran tensión interior, algo descolocado, por lo difícil que le resulta reconciliar su cultura de origen y la de adopción, su religión y su orientación sexual.

Por eso Kris es perfecto para él, porque no le juzga, no tiene prejuicios para con él, por ninguno de los motivos, le acepta y le quiere tal como es. Por esa manía Pantone tan estadounidense de meter a todo el mundo en cajitas, y la BIPOC es para todos los no anglos, se supone que estos son «de color».

Kris tenía las mismas heridas en su alma que David, todos los suspiros y las miradas de reojo que vienen con crecer pobre, marrón y gay.

Yo no consideraría así a libios o portorriqueños. Mi profesora de geografía en 2.º de B.U.P. (hablo del Pleistoceno, como quien dice), los metería en el grupo de los blancos.

La cosa es que, gracias a cosas que le pasan, y a su amor por Kris como estrella que le guía, al final de la novela, David / Dawood ha conseguido cierta paz, reconciliando los diversos aspectos de su biografía. Es el personaje con un arco más amplio.

Después de cuarenta y siete años de una vida llena de angustia, ¿merece Dawood su paz? ¿Encontrarse con Alá cara a cara y descansar, finalmente, en brazos de su creador?

 

Algunos temas que toca

En torno al personaje de David / Dawoo hay mucha reflexión sobre la religión, en particular el Islam, pero aquí no me molesta porque sobre todo está al servicio de la historia y de este personaje. No te sermonea para convertirte, ni te riñe para que cambies de forma de actuar, como hacen tantos escritores, de los woke a los inspiracionales. No, Tal Bauer simplemente te mueve a la reflexión, a que pienses.

Luego tú seguirás pensando lo mismo pero al menos respetarás algo al que piensa diferente, al que vive de otra manera.

Habla de cosas como las mezquitas MPV (musulmanes con valores progresistas, que aceptan al colectivo LGBT). Transmite la idea de que no todos los musulmanes son iguales, ni monolíticos los países islámicos, no hay que suponerlos a todos terroristas. Fíjate tú qué cosa tan lógica y que suena revolucionaria.

Bauer lo hizo tan bien que hubo lectores que le preguntaron si era musulmán. Lo cual habla fenomenal de su trabajo de investigación sin ahogar al lector en infodump, y habla un poco peor de algunos lectores, que podemos llegar a ser algo ignorantes o prejuiciosos.

En este libro te cuentan discriminaciones a los gais que ahora suenan incomprensibles, como que tenían prohibido trabajar en temas de seguridad nacional, acceder a información sensible.

 (…) Antes de 1996, cualquier hombre gay o mujer [no sé si se refiere a gais y lesbianas o a las mujeres y los gais] era considerado un riesgo, alguien a quien podían chantajear, en quien no se podía confiar. A quien no se dejaba entrar en los sagrados salones de la seguridad nacional.

Y aún después de que se les permitiera, tampoco es que fueran abiertos del todo.

Aunque no es que nadie sirviera abiertamente. El armario aún estaba cerrado y con barricadas desde el interior.

Esto nos lleva a la propia evolución de Kris, que también la tiene, aunque más sutil. Su papel es más rompedor, el que no se calla, el ser la conciencia de lo correcto y lo incorrecto al mismo tiempo que comprende que hay matices necesarios para entender que cada uno es un mundo.

El que pone la cara para que se la partan, también. Ser un bocas es lo que tiene. Otros son más listos y aun pensando lo mismo, se lo callan.

Le ayuda en mucho de eso su relación con David, que le dice cosas como:

Nunca permitas que otro defina tu vida, Kris. Nunca dejes que otros definan quién eres. Siempre lo entenderán al revés. Nunca aceptes eso.

Más asuntos. Cómo descarrila la lucha contra el terrorismo por no comprender las sociedades de las que surge, qué mueve a la gente a meterse en estas cosas, que no es un problema de una persona en concreto, no es cosa de un terrorista al que detienes (o, llegado un momento, ejecutan extrajudicialmente) y se acabó el problema.

–Esa es la clase de pensamiento que nos metió en este lío en primer lugar. Una persona sola no es la clave de nada.

(…) Reduces el mundo al blanco y negro y con eso lo das por terminado. Te niegas a ver los matices del gris, las elecciones imposibles que se les plantean a millones de personas. ¿Cómo puede la gente escoger lo mejor dentro de lo peor, personas que solo esperan llegar vivos a la noche. Que todo el mundo quiere, sin más, sobrevivir.

(…) Nietzsche dijo una vez «Quien con monstruos lucha, cuide de convertirse a su vez en monstruo. Porque cuando miras al abismo, el abismo te devuelve la mirada».

Son reflexiones que hasta cierto punto pueden servir, aunque por otro lado, los que hemos sufrido el terrorismo sabemos que es importante luchar contra ello, ir deteniendo a uno tras otro, como se hizo aquí, desmantelar estructuras y sobre todo, pillar el rastro del dinero, ahogarles en eso. Al fin y al cabo, es crimen organizado y este siempre se mueve con dinero (y, la mayor parte de las veces, por dinero).

Lo cual no evita a los lobos solitarios, claro.

Hay distintos tipos de terrorismo y según cual sea, el enfoque puede ser ligeramente distinto. Este libro en concreto se refiere al terrorismo islámico.

 

Mi único «pero»

El único pero que le pongo a esta novela, que me dejó un poco así, es la distancia entre Kris y su madre.

Este tipo viaja por todo el mundo, ¿y no es capaz de acercarse a Puerto Rico ni una sola vez en más de tres lustros?

Y más cuando es obvio que se quieren, que su madre, a diferencia de la de David, lo acepta porque es una mamá hispana. Como la mayor parte de las mujeres de nuestra cultura, ante todo queremos a nuestros hijos y su felicidad. El amor y la familia está antes de cualquier ideología, orientación o identidad. Incluso cuando no entendamos a nuestros hijos y su mundo, ni compartamos sus decisiones, lo primero es el amor.

Es un rasgo cultural. Obviamente, ninguno somos cultura con patas y siempre hay excepciones y madres crueles y desapegadas. Pero no parece ser ese el caso de Kris y su madre, no te dan la razón para esa distancia.

Eso me chirrió un poco. Contrasta con algo que me parece que pilla bien de la relación entre estos dos, que la madre suponga que va a tener nietos con estos dos.

Para mí la actitud de la típica madre hispana es: O sea, vale, eres gay, si te hace feliz genial. Pero a mí, dime, cuándo me vas a dar nietos.

No sé, es una impresión, la parte familiar de Kris me pareció más desgalichada, en comparación con el curro de todo el resto de la novela.

 

¿Qué necesidad habrá de que antes de abrir el libro te hayan destripado tanto?

Si has leído Hush, la primera de las D. C. Novels, hay cosas que ya te han destripado.

Sabes que Kris, amigo de uno de los protagonistas, es gay de esos que jamás salió del armario porque nunca estuvo dentro, que trabaja para la CIA, y se dedica al living la vida loca solo con rollos de una noche, porque es viudo de un militar y su corazón lo enterró con él.

La consecuencia es que te pasas todo Whisper mirando a ver cuándo se casan estos dos, teniendo en cuenta que la cosa empieza en 2001, cuando el matrimonio gay no estaba aprobado ni en un país tan pionero como España. Te preguntas, también, cuándo pasará eso tan terrible que hará que Kris y todos piensen que David está muerto.

Encima, la sinopsis te mata casi todo el misterio. Te dice cosas como que el Apocalipsis del Islam va a proceder del Jorasán, de un tal Al-Jorasaní que no es otro que David / Dawood. O sea, misterio cero respecto a los rumores que llegan a la CIA y andas mosca a ver cómo es posible que aquel esposo muerto resucite.

Es un poco (bastante) destripe porque eso de la «resurrección del muerto», el «ahora» de la novela, 2017, no llega hasta el 70 %.

La parte final es muy melodramática, eso sí.

 

Problemas de casting lector

Esta novela es, sobre todo, un thriller político y militar, con historia de amor dentro. Así que para disfrutarla, te tienen que gustar estas cosas de espías, guerras y operaciones encubiertas.

Como thriller, me parece un libro extraordinario, a la altura de los grandes nombres de la literatura de suspense, como LeCarré, Forsyth, Graham Greene o Ludlum.

Así que se plantea lo que yo llamo «problema de casting lector», como me pasó con Por el corazón de mi dama de Laura Kinsale, que encontrarían problemática tanto los lectores de romántica «puros» como los de «histórica Edhasa tapa dura».

En el caso de Whisper, muchos aficionados de romántica que buscan sexo y romance se aburrirán con cosas como la recreación de la batalla de Tora Bora. Por su parte, a quienes gusten del suspense de espías, les puede resultar un desperdicio tanto estudio y talento dedicado a contar «una simple historia de amor», les puede sobrar todo el enamoramiento entre Kris y David / Dawood.

Afortunadamente, me encuentro entre los lectores que gustan tanto del thriller a secas como del romance. Y a mí me ha dejado totalmente resacosa.

Valoración personal: excelente, 5

Se la recomendaría a: quienes gusten de los thrillers militares y de espías

Otras críticas de la novela:

No he encontrado nada en español.

En inglés, ya digo que tuvo 5 estrellas en Joyfully Jay.

5 estrellas en Optimumm Blog. 

Love Bytes, 4.5 estrellas. 

No consigo ver la puntuación de The Novel Approach Reviews, pero debe ser de 4 o 5 estrellas por esto que dice al final:

Political intrigue, suffering, pain and a glorious ending, Whisper has it all and is really one of the best novels of 2018.

«Intriga política, sufrimiento, dolor y un final glorioso. Whisper tiene todo esto y es realmente una de las mejores novelas de 2018».

A pesar de que me parece una novela re-buena, no he encontrado más.

Para rellenar hueco, os pongo este listado de las novelas de Tal Bauer en romance.io. 

Así como a la página web de Tal Bauer.

Por si fuera poco, ahí van unas palabras románticas que se dicen estos dos:

Amor mío, eres las estrellas y la Luna de mi vida. Eres la paz que mi alma ha buscado siempre. Eres el último regalo de un dios vengativo, y lo único que ha mantenido viva mi fe. Por nuestro amor. Porque me amas. Si existes, es porque Alá te ha creado. La naturaleza no ha podido formar a alguien tan perfecto como tú lo eres para mí. Mi alma, mi amor, siempre te protegeré.

Depende un poco del libro pero, en general, diría que Tal Bauer es más un romanticón que un escritor de erótica.

lunes, 7 de agosto de 2023

Crítica: “Hush”, de Tal Bauer


Diez años parecen poco, pero son un mundo

 


DATOS GENERALES

 

Título original: Hush

Subgénero: suspense/gay

Publicación: 2017

Parte de una dilogía: The D. C. Novels #1

Páginas: 462

NO TRADUCIDO AL ESPAÑOL pero sí, al menos, al italiano (HUSH) por Triskell Edizioni en 2020.


SINOPSIS (según Goodreads)

Un juez federal huyendo de la verdad.

Un U. S. marshal que huye de su pasado.

Un juicio que puede sumir al mundo en la guerra.

El juez federal Tom Brewer finalmente está recomponiendo las piezas de su vida. En el armario durante veinticinco largos años, está saliendo lentamente y, con la esperanza de encontrar una relación especial con el deslumbrante Mike Lucciano, el U. S. marshal asignado a su juzgado de Washington, D. C. Quiere salir y estar orgulloso, pero no puede borrar su propio pasado y las lecciones que aprendió hace mucho tiempo.

Pero un devastador ataque terrorista en el corazón de D. C., y la posterior captura y arresto del terrorista, conduce a un juicio que amenaza con exponer la parte más oscura de la seguridad nacional de Estados Unidos.

Mientras en Rusia resuenan tambores de guerra, con la intención de buscar venganza, y Estados Unidos lucha por contener la tormenta antes de que se salga de control, secretos y mentiras, pasados ​​y presentes, chocan en la sala del tribunal del juez Tom Brewer. Con la atención del mundo puesta en Tom y en este caso, de repente descubre que puede ser la única persona que puede poner todo junto a tiempo para detener la chispa de una nueva guerra mundial.

¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica”?

Bueno, está bien, pero en mi lista la tengo allá por el puesto ocho mil, gracias a las 5 estrellas en Joyfully Jay y que Jay, en esa página, entendió que estaba entre lo mejor del año 2017.

CRÍTICA

¿Qué espero de una novela de Tal Bauer?

Momentos poéticos. Me parece un escritor fantástico. Sin ser un Alexis Hall, sí usa a veces el lenguaje simplemente para transmitir algo de manera bella.

Son novelas largas, se toma todo el tiempo del mundo que necesita para contarte la historia. Te va sumergiendo, poco a poco, en el mundo en que ambienta el romance.

Pese a su longitud, me atrapa tanto que paso horas y horas sin poder parar de leer.

Hay más romance que sexo. Aunque hay escenas sexualmente explícitas, en sus romances predomina lo sentimental, la expresión de sus sentimientos y emociones.

Cuando mete suspense, te agarra del cogote y no te suelta, tienes que seguir leyendo hasta saber en qué para la cosa.

Eso es lo que encontré en esta novela. Con una primera parte centrada en el romance, aunque con alguna escena suelta en que ves que algo se va tramando, y la segunda en la que se acelera la intriga.

El juez federal Tom Brewer (46) lleva un cuarto de siglo en el armario. Hay que entenderlo, él era joven a finales de los 80, principios de los 90. Era aquella época en la que los gais morían de SIDA ante la indiferencia generalizada, cuando no el odio y la agresión.

Tiempos de la colcha AIDS Memorial Quilt en el Mall Nacional de Washington, D.C., en el año 1987. Es que era todo tan fuerte… Aún lo recuerdo.

Me explico que Tom, que vivió aquello, se viera obligado a elegir y optara por su carrera antes que por su orientación afectivo-sexual. Fue fiscal y hace un año lo nombraron juez federal. Es el baby judge del tribunal federal de Washington, D. C.

Vive (y se siente) solo, con su perra, sin relaciones eróticas ni amorosas.

Me resulta fascinante todo lo que cuentan sobre su trabajo. Estos jueces, como los de aquí, están abrumados de asuntos. Presiden todo tipo de juicios, desde causas penales hasta pleitos civiles. Incluso algún caso de patentes en que, como reconoce, no entendía nada, y lo cuenta de manera bastante graciosa.

El otro protagonista es Michael Lucciano (37), Mike para los amigos, un U. S. marshal. Lo he visto traducido como «alguacil» pero no me satisface esa denominación. No solo persiguen fugitivos, que es algo que vemos mucho en series de televisión y en películas. También se encargan de la seguridad de los jueces, de su protección personal como guardaespaldas, de organizar los planes de protección en casos complicados, con mafiosos o terroristas. Investigan las amenazas contra jueces y tribunales.

Protegen, además, los movimientos de misiles balísticos de un silo a otro, algo que sale en determinado momento. Es donde mandan a los marshals que la han cagado pero bien.

Mike está asignado al tribunal federal donde trabaja Tom. Se toma muy en serio su trabajo. Como es casi una década más joven que Tom, su vida como gay ha sido completamente distinta.

Diez años de diferencia parecen poco, pero en este caso son un mundo.

Vive su sexualidad abiertamente. Su único problema es que suele elegir como pareja a jovencitos muy monos y divertidos, pero que acaban no siendo lo que él quiere. Aspira a una relación estable, que le sea fiel y entienda las exigencias de su trabajo.

Cuando Mike rompe con su última pareja, Tom le escucha y reconforta. No se le había ocurrido que Mike fuera gay y, dicho sea de paso, tampoco Mike tiene a Tom por otra cosa que un hetero discreto.

Nace entre ellos cierta amistad, intiman, hacen cosas juntos, van a eventos, cenan, desayunan o comparten café.

Empieza a preguntarse cada uno si el otro no entenderá… Sienten chispa entre ellos… Se darán una oportunidad, ¿no?

Cuando lo suyo va por buen camino, a eso de la mitad del libro hay un delito violento, un atentado.

Cambia entonces el libro. Pasamos a un thriller político, el misterio de quién hizo qué, quién está detrás de esos asesinatos, ese atentado... Más de un giro y sorpresa.

Cuando hay alguien acusado por este delito ante el tribunal que preside Tom, las cosas se complican. Mike quiere encargarse de defender a su novio, por lo que igual tiene que aceptar que Tom siga en el armario un poquito más.

Con esto la novela camina por los derroteros del drama judicial. De esos en que el fiscal y el abogado defensor se pelean, y protestan, y el juez que dirige el asunto lo admite o no, o dice eso de letrado, reformule su pregunta…

Encuentro fascinantes los intríngulis del sistema judicial estadounidense. Cosas aparentemente tediosas como admitir o no una prueba se vuelven momentos tensos, y apasionantes, que te tienen en vilo.

Dentro de lo que es el suspense romántico, es verdad que prefiero otro planteamiento, uno que mezcle desde el principio lo romántico con el suspense. Este esquema de dedicar medio libro al romance y el otro medio a la intriga, me gusta menos.

Por otro lado, veo bastante claro que Tom tenía que abstenerse desde el principio de ese juicio, porque él estaba presente cuando se produjo el atentado, y es algo que le toca bastante de cerca. Las excusas que se ponen, él para callar, me parecen peores que la actitud de Mike, que oculta lo suyo porque quiere proteger a su chico y no se fía de la gente que le rodea.

De cualquier manera, esta novela me tuvo atrapadísima de principio a fin. Cuando vuelan los tiros y hay muertos, entonces ya no pude dejar de leer hasta que la terminé, allá en torno a la una de la madrugada.

Aunque no aparece así en Goodreads, en la página web de Tal Bauer sí que hablan de las D. C. Novels, una dilogía. Estoy deseando leer la siguiente, que tiene como protagonista a Kris, bestie de Mike, un secundario muy atractivo aquí, que brilla en más de un diálogo, como cuando Tom dice…

–Nosotros, eh, nosotros queremos los dos que esto funcione.

–Eso dicen todos, al principio.

–Voy a salir del armario por él.

–Sal del armario por ti. Y después se tú mismo con él.

Valoración personal: notable, 4

Se la recomendaría a: quienes gusten suspense romántico con drama judicial.

Otras críticas de la novela:

No he encontrado nada en español, voy a por el inglés.

Joyfully Jay, 5 estrellas. 

Birdie Bookworm, 4 estrellas. 

En The Word Nerd, la consideran entre las novelas addictive. 

The Novel Approach, también positiva. 

Love Bytes, 3.5 estrellas al audiolibro narrado por Joel Leslie. 

A Romance Reader’s reviews, 3 estrellas; es que la parte del juicio, que a mi me tuvo tan intrigada, no le interesó nada.