Contemporánea ambientada en
Suecia, esperaba más pero ha sido entretenido.
DATOS GENERALES
Título original: En enda risk
Fecha de publicación
original en sueco: 2016
Subgénero:
contemporánea
Parte de una serie:
Solo tú #3
Traductora al español:
Francisca Jiménez Pozuelo
Sello: PLAZA &
JANÉS
Fecha publicación:
02/2018
N.º de páginas: 608
págs.
SINOPSIS (según la página web La Casa del Libro)
Con Solo esta noche y Solo un secreto, Simona Ahrnstedt,
la reina de la novela romántica sueca, deslumbró a legiones de lectoras en todo
el mundo. Solo una aventura es la tercera estrega de su saga «Solo tú»,
una novela explosivamente sensual y aún más adictiva.
Ambra
Vinter, reportera para uno de los periódicos más
importantes de Suecia, recibe el encargo de realizar un reportaje en Kiruna, la
ciudad más septentrional del país, sumida en la oscuridad total en esa época del
año. A Ambra la idea no le entusiasma porque el lugar despierta en ella
recuerdos dolorosos del pasado.
Todo cambia cuando conoce a Tom
Lexington, un exsoldado de élite que, tras haber sobrevivido a un
cautiverio, se ha refugiado en los bosques helados de Kiruna. La elección de
ese sitio tiene que ver con la mujer a la que ama y a la que quiere recuperar.
Pero el destino tiene otros planes, y el Círculo Polar no tardará en
convertirse en el escenario de una atracción tan inesperada como irresistible.
¿Entra dentro
de “Lo mejor de la novela romántica”?
No, la compré porque me gustaron las otras dos de la serie.
CRÍTICA
Como me gustaron mucho
las dos anteriores de la serie, Solo esta noche y Solo un secreto, me compré en preventa este
libro, y apareció mágicamente en mi kindle
el mismo 1 de febrero de 2018.
El primer tercio de la
novela me pareció una larga presentación de los personajes. ¡No pasaba gran
cosa! Luego la cosa se animó algo más.
La periodista Ambra
Vinter acude a Kiruna, ciudad minera del norte de Suecia, más allá del círculo
polar Ártico. O sea, donde Cristo dio las tres voces.
Estamos en pleno
diciembre, el sol no aparece y hace un frío que pela hasta a los calvos.
![]() |
| Ayuntamiento de Kiruna, vaya sitio más alegre, ¿eh? |
En este lugar tan desapacible y antipático vivió Ambra hace años, de
niña, acogida por un matrimonio perteneciente a una secta luterana de lo más
estricta, los laestadianos. Un grupúsculo
luterano de esos que no son precisamente la alegría de la huerta, sino que,
para ellos, todo es pecado, desde
la música a los videojuegos, pasando por la risa o el maquillaje.
No es que tenga una
gran historia entre manos, pero Ambra acabará encontrando más cosas que lo que
esperaba.
Entre ellas, a un tipo
que…
Estaba de pie, solo y en silencio, grande como una montaña. Hombros anchos, pelo largo y además iba sin afeitar. Parecía un tipo duro, un ejemplar auténtico de hombre de Norrland; solo le faltaba la moto de nieve y el rifle.
Tom Lexington, al que conocimos en las dos novelas anteriores.
Formado como soldado de operaciones especiales, se pasó después a la seguridad
privada, y tras pasar las suyas y las del pulpo, está afectado por síndrome de estrés postraumático.
El relato sobre eventos
en sitios como Afganistán es el reverso de la moneda de lo que cuentan las
novelistas estadounidenses sobre sus Fuerzas Armadas en el extranjero.
No se cortan al
recordar el asunto Blackwater:
Lo que hicieron en Irak fue terrible. Ambra asintió. Había leído el caso de la tristemente conocida empresa de seguridad que asoló Irak y mató a civiles durante la guerra. Malos tratos, torturas y ejecuciones, todo pagado por el gobierno estadounidense.
Claro, a los militares
suecos los ponen como paladines de la democracia y los derechos humanos, pues
deben limitarse a «asistir y defenderse. Nada de ofensivas. Son estrictos con
eso, a diferencia de los estadounidenses y los británicos, por ejemplo, que
disparan cuando les da la gana».
Me pregunto cómo se
tomarán estos detalles al otro lado del Atlántico… Creo que curiosearé los
comentarios en Amazon.com cuando salga en marzo, a ver qué dicen.
Ambra y Tom se sienten
inmediatamente atraídos el uno por el otro. Sin embargo, durante buena parte
del libro, no pasan de besos apasionados.
Ella, más abrasiva que el papel de lija, encubre una gran
inseguridad en relaciones interpersonales. Huérfana, siente que nadie la ha
querido nunca, que todos acaban abandonándola. La verdad es que su personalidad no es la de los periodistas que yo conozco, pues hasta los más incisivos tienen su don de gentes.
Él, por su parte, sigue
colgado por su ex. Y eso que ella lo dejó, pasó página y ahora está con otro
hombre.
Es difícil entrar en
calor con esta historia. La ambientación te congela hasta las intenciones. El
enamoramiento va a paso de caracol. Estos nórdicos se contienen tanto que te
imaginas que tendrán sexo cuando las ranas críen pelo.
Pero no, habrá momentos
sexis. No tan tórridos como Solo un
secreto, que era casi erótica.
Más excitante es la
historia de amor secundaria que refleja el tópico de «los opuestos se atraen».
Por un lado está la cantante pop Jill Lopez (así, sin tilde) la hermana por
elección de Ambra, y el refinado militar Mattias, excompañero de Tom, muy
exquisito, culto y su puntín de misterio.
De esta novela destacaría el énfasis de internet y los
medios sociales.
La periodista Ambra anda todo el rato pendiente de sus redes sociales:
Sus perfiles en internet eran sin duda una de las razones por las que todavía estaba allí, así que procuraba destacar en el mundo digital.
Aunque su periódico aún
publica en papel, lo importante es generar clics. Y como todas las empresas de
comunicación de estos años, está en permanente renovación y despidos continuos.
El negocio se basaba en el número de clics, que se traducían en ingresos por publicidad. Y no podía ignorar el hecho de que estaban a punto de reorganizar la empresa y que se arriesgaba a perder el trabajo.
Jill, su hermana de
corazón, participó en un concurso de televisión y está todo el rato subiendo
cosas a su Instagram.
Sirve para denunciar el tremendo acoso internetero que
sufren
tanto Ambra como Jill, como mujeres
profesionales de éxito. Sus trols las insultan y las amenazan casi
cotidianamente. Muchas de estas ofensas son marcadamente machistas, con
violencia sexual que sería inadmisible si se dirigiera contra hombres, pero que
parece hasta aceptable si es contra mujeres.
Los hombres la acosaban desde que tenía dieciséis años. Ni una sola vez habían castigado a ninguno de ellos. Era como si eso no se considerara un delito.
Al hilo de esto, Tom y
su amigo Mattias acaban preguntándose «¿Por qué crees que los que odian a las
mujeres también odian a los inmigrantes y a los homosexuales?». Ellos le dan su
propia respuesta a esa pregunta. Pero a mí me hizo pensar, y lo que encontré en
común en esos tres colectivos es su vulnerabilidad. Los acosadores sólo son
abusones, unos flojos que no se atreven con los de su mismo tamaño y se ceban
con los más débiles. Despreciable.
Aunque no me ha
entusiasmado tanto como las otras dos novelas de la serie, me ha entretenido
mucho. Ahrnstedt se ha hecho ya un
hueco entre mis favoritas. Como ya dije el año pasado, me parece el modelo a seguir por parte de las autoras europeas:
fuera las copias insulsas de modelos anglosajones trillados, ambienta los
libros en tu país, tu cultura es un valor añadido.
Valoración personal: buena, 3
Se la recomendaría a: los fans de la novela romántica contemporánea en medio
de la noche ártica.
Otras críticas de la novela:
Este apartado se queda de momento en blanco. Ha salido hace menos de una semana y aún no he visto críticas publicadas.


