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martes, 6 de febrero de 2018

Crítica: “Solo una aventura”, de Simona Ahrnstedt

Contemporánea ambientada en Suecia, esperaba más pero ha sido entretenido.
 
Plaza & Janés, 2/2018
DATOS GENERALES
Título original: En enda risk
Fecha de publicación original en sueco: 2016
Subgénero: contemporánea
Parte de una serie: Solo tú #3

Traductora al español: Francisca Jiménez Pozuelo
Sello: PLAZA & JANÉS
Fecha publicación: 02/2018
N.º de páginas: 608 págs.


Con Solo esta noche y Solo un secreto, Simona Ahrnstedt, la reina de la novela romántica sueca, deslumbró a legiones de lectoras en todo el mundo. Solo una aventura es la tercera estrega de su saga «Solo tú», una novela explosivamente sensual y aún más adictiva.
Ambra Vinter, reportera para uno de los periódicos más importantes de Suecia, recibe el encargo de realizar un reportaje en Kiruna, la ciudad más septentrional del país, sumida en la oscuridad total en esa época del año. A Ambra la idea no le entusiasma porque el lugar despierta en ella recuerdos dolorosos del pasado.
Todo cambia cuando conoce a Tom Lexington, un exsoldado de élite que, tras haber sobrevivido a un cautiverio, se ha refugiado en los bosques helados de Kiruna. La elección de ese sitio tiene que ver con la mujer a la que ama y a la que quiere recuperar. Pero el destino tiene otros planes, y el Círculo Polar no tardará en convertirse en el escenario de una atracción tan inesperada como irresistible.

¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica”?
No, la compré porque me gustaron las otras dos de la serie.

CRÍTICA
Como me gustaron mucho las dos anteriores de la serie, Solo esta noche y Solo un secreto, me compré en preventa este libro, y apareció mágicamente en mi kindle el mismo 1 de febrero de 2018.
El primer tercio de la novela me pareció una larga presentación de los personajes. ¡No pasaba gran cosa! Luego la cosa se animó algo más.
La periodista Ambra Vinter acude a Kiruna, ciudad minera del norte de Suecia, más allá del círculo polar Ártico. O sea, donde Cristo dio las tres voces.
Estamos en pleno diciembre, el sol no aparece y hace un frío que pela hasta a los calvos.
Ayuntamiento de Kiruna, vaya sitio más alegre, ¿eh?

En este lugar tan desapacible y antipático vivió Ambra hace años, de niña, acogida por un matrimonio perteneciente a una secta luterana de lo más estricta, los laestadianos. Un grupúsculo luterano de esos que no son precisamente la alegría de la huerta, sino que, para ellos, todo es pecado, desde la música a los videojuegos, pasando por la risa o el maquillaje.
No es que tenga una gran historia entre manos, pero Ambra acabará encontrando más cosas que lo que esperaba.
Entre ellas, a un tipo que…
Estaba de pie, solo y en silencio, grande como una montaña. Hombros anchos, pelo largo y además iba sin afeitar. Parecía un tipo duro, un ejemplar auténtico de hombre de Norrland; solo le faltaba la moto de nieve y el rifle.
Tom Lexington, al que conocimos en las dos novelas anteriores. Formado como soldado de operaciones especiales, se pasó después a la seguridad privada, y tras pasar las suyas y las del pulpo, está afectado por síndrome de estrés postraumático.
El relato sobre eventos en sitios como Afganistán es el reverso de la moneda de lo que cuentan las novelistas estadounidenses sobre sus Fuerzas Armadas en el extranjero.
No se cortan al recordar el asunto Blackwater:
Lo que hicieron en Irak fue terrible. Ambra asintió. Había leído el caso de la tristemente conocida empresa de seguridad que asoló Irak y mató a civiles durante la guerra. Malos tratos, torturas y ejecuciones, todo pagado por el gobierno estadounidense.
Claro, a los militares suecos los ponen como paladines de la democracia y los derechos humanos, pues deben limitarse a «asistir y defenderse. Nada de ofensivas. Son estrictos con eso, a diferencia de los estadounidenses y los británicos, por ejemplo, que disparan cuando les da la gana».
Me pregunto cómo se tomarán estos detalles al otro lado del Atlántico… Creo que curiosearé los comentarios en Amazon.com cuando salga en marzo, a ver qué dicen.
Ambra y Tom se sienten inmediatamente atraídos el uno por el otro. Sin embargo, durante buena parte del libro, no pasan de besos apasionados.
Ella, más abrasiva que el papel de lija, encubre una gran inseguridad en relaciones interpersonales. Huérfana, siente que nadie la ha querido nunca, que todos acaban abandonándola. La verdad es que su personalidad no es la de los periodistas que yo conozco, pues hasta los más incisivos tienen su don de gentes.
Él, por su parte, sigue colgado por su ex. Y eso que ella lo dejó, pasó página y ahora está con otro hombre.
Es difícil entrar en calor con esta historia. La ambientación te congela hasta las intenciones. El enamoramiento va a paso de caracol. Estos nórdicos se contienen tanto que te imaginas que tendrán sexo cuando las ranas críen pelo.
Pero no, habrá momentos sexis. No tan tórridos como Solo un secreto, que era casi erótica.
Más excitante es la historia de amor secundaria que refleja el tópico de «los opuestos se atraen». Por un lado está la cantante pop Jill Lopez (así, sin tilde) la hermana por elección de Ambra, y el refinado militar Mattias, excompañero de Tom, muy exquisito, culto y su puntín de misterio.
De esta novela destacaría el énfasis de internet y los medios sociales. La periodista Ambra anda todo el rato pendiente de sus redes sociales:
Sus perfiles en internet eran sin duda una de las razones por las que todavía estaba allí, así que procuraba destacar en el mundo digital.
Aunque su periódico aún publica en papel, lo importante es generar clics. Y como todas las empresas de comunicación de estos años, está en permanente renovación y despidos continuos.
El negocio se basaba en el número de clics, que se traducían en ingresos por publicidad. Y no podía ignorar el hecho de que estaban a punto de reorganizar la empresa y que se arriesgaba a perder el trabajo.
Jill, su hermana de corazón, participó en un concurso de televisión y está todo el rato subiendo cosas a su Instagram.
Sirve para denunciar el tremendo acoso internetero que sufren tanto Ambra como Jill, como mujeres profesionales de éxito. Sus trols las insultan y las amenazan casi cotidianamente. Muchas de estas ofensas son marcadamente machistas, con violencia sexual que sería inadmisible si se dirigiera contra hombres, pero que parece hasta aceptable si es contra mujeres.
Los hombres la acosaban desde que tenía dieciséis años. Ni una sola vez habían castigado a ninguno de ellos. Era como si eso no se considerara un delito.
Al hilo de esto, Tom y su amigo Mattias acaban preguntándose «¿Por qué crees que los que odian a las mujeres también odian a los inmigrantes y a los homosexuales?». Ellos le dan su propia respuesta a esa pregunta. Pero a mí me hizo pensar, y lo que encontré en común en esos tres colectivos es su vulnerabilidad. Los acosadores sólo son abusones, unos flojos que no se atreven con los de su mismo tamaño y se ceban con los más débiles. Despreciable.
Aunque no me ha entusiasmado tanto como las otras dos novelas de la serie, me ha entretenido mucho. Ahrnstedt se ha hecho ya un hueco entre mis favoritas. Como ya dije el año pasado, me parece el modelo a seguir por parte de las autoras europeas: fuera las copias insulsas de modelos anglosajones trillados, ambienta los libros en tu país, tu cultura es un valor añadido.
Valoración personal: buena, 3

Se la recomendaría a: los fans de la novela romántica contemporánea en medio de la noche ártica.

Otras críticas de la novela:
Este apartado se queda de momento en blanco. Ha salido hace menos de una semana y aún no he visto críticas publicadas. 


viernes, 3 de febrero de 2017

Crítica: “Solo un secreto”, de Simona Ahrnstedt



Entretenidísimo rosa escandinavo: 50% harlequín, 25% erótica, 15% suspense, 10% sentimental

DATOS GENERALES
Título original: En enda hemlighet
Fecha de publicación original en sueco: 2015
Subgénero: contemporánea
Parte de una serie: Solo tú #2

Traductora al español: Francisca Jiménez Pozuelo
Sello: PLAZA & JANÉS
Fecha publicación: 01/2017

SINOPSIS (según la página web La Casa del Libro)

Vuelve la reina de la novela romántica sueca.
Solo un secreto es la segunda entrega de “Solo tú”, una serie tal ardiente como adictiva.
A Alexander De la Grip, apuesto hijo menor de una de las familias más distinguidas de la nobleza sueca y miembro de la jet set internacional, aparentemente solo le importan dos cosas: la diversión y las mujeres. La doctora Isobel Sørensen está acostumbrada a enfrentarse a todo tipo de situaciones en campos de refugiados y zonas en guerra. Sin embargo, cuando averigua que la organización humanitaria que fundó su abuelo sufre graves problemas económicos, se siente perdida y traicionada. El principal inversor, Alexander, ha interrumpido las donaciones y lo más probable es que se trate de una venganza personal.
Isobel y Alexander se sienten poderosamente atraídos desde el primer momento, pero ¿están preparados para entrar en un juego que les obligara a desvelar sus secretos más íntimos? Secretos que tienen que ver con el control... Con dejarse llevar... Hasta el final.
¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica”?
De momento, no la tengo en mi lista.

CRÍTICA
Después de lo muchísimo que me gustó Solo esta noche, me bajé este libro al kindle el mismo día que salió en español, el 26 de enero de 2017. Fue una lectura que me atrapó y me leí la novela de un tirón, en menos de veinticuatro horas.

En cierto sentido, repite el tópico de “enemigos a amantes” que ya funcionaba espléndidamente en el primer libro. Esta me ha gustado un poco menos que la otra, me parece menos redonda pero aún así, la disfruté como una enana.
El planteamiento es –de nuevo- puro Harlequín en plan jet set: aquí tenemos a Alexander De la Grip, guapísimo, altísimo, rubiaco de ojos azules, rico como Creso, que vive entre Nueva York y Suecia, que se tira todo lo que lleva faldas y se bebe hasta el agua de las plantas.
Ha tenido un par de encontronazos con la muy tensa y cuasi-perfecta heroína de la cooperación internacional, Isobel Sørensen, que trabaja en una clínica privada sueca, pero también hace trabajo de campo con MSF y con una pequeña asociación que fundó su abuelo. Eso es lo que hace que tenga que ir al Chad de vez en cuando, para echar una mano.
Cuando la fundación pasa por problemas económicos (Alexander era uno de sus donantes, y desde hace meses ha dejado de contribuir), Isobel será la encargada de averiguar por qué. Mucho se teme que sus desplantes a Alexander tengan algo que ver.
Por supuesto, este tipo despreocupado ni siquiera tenía la menor idea de que contribuyera a esa asociación, pero es cosa de echarle el ojo encima a esta valquiria pelirroja y se dice que es todo un reto. A él siempre se le ha dado de fábula ligar, y resulta todo un desafío que alguien le diga que no.
Así empieza toda una primera parte de seducción que es la más puramente harlequinera de la historia. Cómo este playboy le tira los tejos una y otra vez para meterse en la cama (o donde sea) con Isobel. Y ella se resiste, claro que sí, pero cuando un tipo se pavonea luciendo su perfecta tableta de chocolate, no puedes evitar pensártelo bien. Una o dos veces, o tres.
Ya digo que es la parte más “de amor y lujo”, con fiestas, castillo, trajes deslumbrantes, taconazo, joyones, etc. todo el percal.
Admito que toda la primera parte, harlequinera, se me acabó haciendo un  poco cansina, con las idas y venidas entre una médico concienciada que sin embargo es súper atractiva y Alexander como el tipo absolutamente perfecto: joven, guapo, rico, encantador…
Luego hay un giro y de repente (la verdad es que esto no lo vi venir en absoluto) es como si estuvieras en una novela erótica, con sexo explícito y raruno, y te preguntas a dónde irá a parar esto. La novela se remata con otro cambio de registro hacia el suspense y lo sentimental, a partes iguales. Culminando con una de esas declaraciones públicas que personalmente me gustan más bien poco.
Aparte, te narran la historia de Peter, el hermano mayor de Natalia y Alexander, no particularmente simpático, y cuyo interés amoroso se dirige a Gina, inmigrante somalí. Es una historia secundaria que no llega a enlazarse con la otra, podría perfectamente haber sido una novela corta aparte.
De nuevo, uno de los principales atractivos de la novela es la ambientación sueca, en Estocolmo y también en Escania, sí esa misma Escania donde veranean pijos y famosos, claro, no la de Wallander.
Y aquí, más marcadamente que en la primera, se nota la conciencia social. De nuevo, es el pensamiento tan europeo que yo llamo “socialdemócrata”: la vida no es justa, los problemas complejos no tienen soluciones fáciles, y todos, ciudadanos y Estados, tienen la obligación de contribuir a hacer de este un mundo mejor para todos. Que no te puedes quedar de brazos cruzados sin hacer nada cuando más allá de tus fronteras la gente está sufriendo injustamente.
Esa es otra. Cuando leo una novela escandinava, o pelis, o series de televisión (hace poco me metí entre pecho y espalda las tres temporadas de “El puente”, esa producción sueco-danesa que sigue la ley de que no importa lo espectacular que sea la primera temporada, luego todo va de mal en peor) me fijo en lo exterior: cómo visten, cómo viven, cómo se relacionan estas gentes y todo es bastante curioso y diferente. Como eso de andar tantas horas en la oscuridad de la noche y el frío. Pero luego me doy cuenta de que su ideología, su visión del mundo, no es tan diferente de la española, y que en los aspectos político-ideológicos, es bastante parecida y totalmente diferente a la que (creo yo) tendría un chino, un ruso o un estadounidense. Generalizando mucho, claro. Ciertas reflexiones de esta novela no las he visto hasta la fecha en ninguna romántica anglosajona y sí le salen con naturalidad por ejemplo a una Florencia Bonelli. Lo más parecido en inglés sería –en ese aspecto de conciencia social- KJ Charles.
Seguiré leyendo a Simona Ahrnstedt, que –insisto- me parece el modelo a seguir: fuera las copias insulsas de modelos anglosajones trillados, ambienta los libros en tu país, tu cultura es un valor añadido.
Además, no viene nada mal meter en las historias algo más que amor y sexo. Incluso si este último es tan fuerte como algunas escenas de este libro; solo por ellas merece la pena leerlo aunque se hacen esperar tanto que igual cuando llegan has perdido el interés. Como iba diciendo, los personajes tienen que hacer algo además de pensar el uno en el otro. Abrir los ojos a la diversidad y complejidad del mundo es algo que enriquece mucho una narrativa.
Parece claro que Plaza & Janés ha decidido traducir toda la serie, así que estoy esperando ya con grandísimo interés el tercer libro, En enda risk (2016, “Un único riesgo” o “Solo un riesgo”) la historia de Ambra y Tom.
Valoración personal: notable, 4
Se la recomendaría a: los fans de la novela romántica contemporánea de amor y lujo con conciencia social.

viernes, 15 de julio de 2016

Crítica: “Solo esta noche”, de Simona Ahrnstedt



Tal vez no sea la novela perfecta pero para mi ha funcionado como un reloj. Otra de esas novelas románticas que una autora anglosajona nunca publicaría.

DATOS GENERALES
Título original: En enda natt
Fecha de publicación original en sueco: 2014
Subgénero: contemporánea
Parte de una serie: Solo tú #1

Traductora al español: Francisca Jiménez Pozuelo
Sello: PLAZA & JANÉS
Fecha publicación: 05/2016

SINOPSIS (según la página web La Casa del Libro)

Venganza, poder y pasión enfrentan a un billonario hecho a sí mismo con la heredera de la élite financiera. Llega la reina de la novela romántica sueca: Simona Ahrnstedt.

En el mundo de los negocios sueco nadie sospecha los planes de David Hammar, 34 años, el niño malo de las altas finanzas del país. Famoso por su sangre fría, su amor por el riesgo y su fortuna billonaria, David puso todo su empeño en dejar atrás sus orígenes humildes, y ahora está a punto de culminar su venganza.

Natalia De la Grip, 28 años, tan brillante como elegante, ha trabajado desde niña para merecer un puesto entre la élite financiera a la que pertenece su familia, y lo ha logrado. Hija del empresario más poderoso de Suecia, Natalia está considerada uno de los mejores talentos en el sector de negocios del mundo.

Cuando David Hammar la invita a almorzar, Natalia acude con una mezcla de curiosidad y suspicacia. Ella ignora sus planes. Él ignora que la pasión amenazará con desbaratarlos.

¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica”?
Sí que entraría dentro de lo bueno. En mi lista lo tengo en el puesto mil seiscientos y pico.

CRÍTICA
Llegué a esta novela sueca por una crítica de la traducción USA, All In. Nuestro título en español se parece más al sueco (“Una sola noche”, dice mi traductor de google) que el inglés “En todo”. En el Reino Unido le han puesto Falling (“Cayendo” o “Caída”).

Se trata una de esas historias de “enemigos a amantes” que, lo reconozco, es uno de mis tópicos favoritos. Como ha tenido buenas críticas y se ambienta en un lugar tan poco frecuentado por la romántica como Suecia,… esta novela me estaba haciendo ojitos.
Y yo, que soy mujer fácil, le dije, “vente a mis brazos”.
¡Me ha encantado!
El planteamiento es puro Harlequín en plan jet set: todos millonarios, monísimos, con sus OPAs y sus inversiones, el castillito, el yate, las fiestorras, el “voy de gris oficina, pero cuando me pongo el vestidito rojo no hay quien se me resista”…
Natalia: niña rica, hasta con título de condesa; infancia privilegiada de los mejores colegios, practica el tenis y el esquí, con su casita de veraneo en Escania,… Pero además trabaja como bancaria, y es brillante (aunque esto más bien te lo cuentan, realmente no la ves hacer nada lucido en su trabajo).
Sus padres son muy tradicionales y sexistas. Para su padre Gustaf, mujeres, inmigrantes, minorías, etcétera, son criaturas despreciables. Natalia quiere que le reconozcan el talento, pero lo lleva claro, porque para ellos las mujeres son demasiado emocionales para desempeñar cargos de responsabilidad; su único valor sería estar mona y calladita, casarse y tener hijos, ser una perfecta anfitriona de sociedad. Da una visión bien crítica de un país, Suecia, que nosotros vemos como más igualitario que el nuestro.
El paterfamilias se ganó hace años el odio de David Hammar, un chico de clase trabajadora que ha llegado a lo más alto gracias a su mérito personal. Trabajando muy duro y arriesgándose un montón, ha conseguido ser un inversor de alto riesgo.
Rico, luchador, vengativo, guapo, cachas, amigo de sus amigos,… Os hacéis a la idea, ¿no?
Ha llegado el momento de su venganza. Asestará un golpe definitivo a la empresa de Gustaf, Investum, en forma de OPA hostilísima. Se le ocurre que le vendría bien tener algún aliado dentro de la familia accionista, y tantea a Natalia.
Pero tarda cosa de cinco minutos en darse cuenta de que: a) Natalia, se lleve como se lleve con su familia, será leal a los suyos; y b) le resulta muy atractiva.
Debería entonces aceptarlo como un plan fallido, pero no. Esto es romántica. Natalia y David no pueden dejar de pensar el uno en el otro. David sabe que en cuanto se descubra el pastel, Natalia le va a odiar. Y ella sabe que su padre odia a David, y nunca aceptaría esa relación…
Pero que si quieres arroz, Catalina.
Cada vez que está con ella es “la última vez”, “esta noche y no más”, “solo para el recuerdo”, “una despedida inolvidable”… Pero claro, nunca es la última vez.
El otro se convierte en algo así como un veneno, o una droga, algo de lo que deben prescindir, pero son incapaces.
Hay unas cuantas escenas sexuales y bastante excitantes. Nada raruno, pero con una tensión erótico-amorosa logradísima. Tanto roce hace el cariño y se enamoran el uno del otro. No deberían, porque tarde o temprano estallará la bomba financiera que los apartará definitivamente…

Lo que me ha gustado
Atractivo 1: una historia de amor y sexo, de emociones y confianza traicionada, muy bien ejecutada.
Atractivo 2: la ambientación sueca, en Estocolmo y también en Escania, una Escania donde veranean pijos y famosos, claro, no la de Wallander.
Atractivo 3: los secundarios y su complicada historia; Åsa, amiga de Natalia y abogada de la compañía de su padre, otra niña rica y aristocrática, y Michel, socio de David, que es segunda generación inmigrante, de origen libanés.
Atractivo 4: la conciencia social. La autora no crea una fantasía, una burbuja aislada de la realidad cotidiana. No, aunque sea una de “amor y lujo”, no deja de situarse en una realidad bastante clasista, y eso le da un puntaco de realismo. Como una de esas de Judith McNaught contemporáneas de los ochenta, pero con conciencia social.
Atractivo 5: el culebrón excesivo. Hay amor, sexo, venganza, delitos horribles, redención y perdón, secretos familiares, padres secretos, hijos secretos, ¡hermanos secretos! Todo tan delirante que me preguntaba “¿pero esto va en serio o es humor sueco?”…
Todo muy tópico y ya visto mil veces, pero funciona. Como funcionaban Dallas o Dinastía.

Conclusión personal
¿Quién sabe? Quizá, después del “negro escandinavo”, haya llegado el momento del “rosa escandinavo”. Los suecos parecen haber descubierto el filón de la novela de género, o la ficción comercial, como quieras llamarla.
Me parece que Simona Ahrnstedt es el ejemplo a seguir. No escribas copias insulsas de modelos anglosajones: ambienta tus libros en tu país, tu propia cultura es siempre un valor añadido.
Y, claro, mete en las historias algo más que amor y sexo. Que tus personajes hagan algo además de pensar el uno en el otro. Los temas laborales dan mucho juego. Claro que te lo tienes que currar. Detrás de esa historia seguro que ha habido una amplia investigación sobre el mundo financiero.
Espero que Plaza & Janés se decida a traducir las dos siguientes de la serie. Si no, tendré que leerlas en inglés. Lo del sueco, de momento, por mucho que Ingmar Bergman fuera mi director favorito de toda la vida,… va a ser que no.
Advierto: para mí, ha sido una experiencia 10 porque toca muchos de mis palos. Pero probablemente origine menor entusiasmo en muchos otros lectores, por tanto momento tópico y exceso.
Valoración personal: ideal en su género, 5

Se la recomendaría a: los fans de la novela romántica contemporánea de amor y lujo, en particular aquellos a quienes les haga tilín el tópico “enemigos a amantes”.

Otras críticas de la novela:
De momento no he visto crítica en El rincón de la novela romántica, así que os dejo otras que he encontrado en español: La comunidad del libro y Lo que quiera leer hoy.
En inglés encontré este articulillo en el que dicen que es la primera novela romántica traducida del sueco al inglés. En Smart Bitches Trashy Books, All In obtuvo una crítica de A. 
Nordin Agency presumía aquí de que era una novela vendida a “13 territorios”, siendo la República Checa y Bulgaria los últimos.

Para los que tengan curiosidad, diré que Simona Ahrnstedt ha escrito romántica histórica antes de lanzarse a la contemporánea con este libro. Es el primero de una serie, y le siguen:
·         En enda hemlighet (2015, “Un único secreto” o “Solo un secreto”) protagonizada por Alexander De la Grip (el hermano menor de Natalia, un ligón que se bebe hasta el agua de las flores) e Isobel (una médico que no le tiene demasiado cariño), y
·         En enda risk (2016, “Un único riesgo” o “Solo un riesgo”) que narra la historia de Ambra, una periodista, y Tom, experto en seguridad.