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miércoles, 13 de diciembre de 2017

Crítica: “An Unsuitable Heir”, de KJ Charles


Cierre de la trilogía con más intriga que enamoramiento
 
Random House, 2017
DATOS GENERALES

Título original: An Unsuitable Heir
Subgénero: histórica

Fecha de publicación original en inglés: octubre de 2017

Parte de una serie: Sins of the Cities #3

¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica?
La novela ha salido hace solo un par de meses, por lo que no tengo ni idea. Es buena, pero no creo que llegue a estar entre las mil mejores de la historia. Salvo Joyfully Jay, que le da cinco estrellas, tampoco he visto por ahí críticas entusiasmadas.

SINOPSIS

Un conde remiso a asumir su título debe confiar en su amante, que lo ha traicionado, en este cuento de deseo, engaño y peligro en el Londres victoriano.

CRÍTICA

Termino la serie Sins of the Cities con cierto sentimiento anticlimático. La segunda fue tan excepcionalmente buena para mí, que no era posible que esta mantuviera la altura. Me pasó más o menos lo mismo con la serie Society of Gentlemen: la novela buena de verdad es la de en medio.

Si recordáis al final del libro anterior se descubre el secreto que recorre toda la serie: quién es el legítimo heredero de un condado. Por ocultar su existencia, se ha llegado a quemar, torturar y matar en los libros anteriores.

***Destripe del anterior libro de la serie***

Mark Braglewicz, investigador privado, descubrió a los herederos del conde de Moreton. Son dos hijos a los que su madre, inmersa en una comunidad muy religiosa, bautizó como Repentance («Arrepentimiento») y Regret («Remordimiento»). Siendo adolescentes, se escaparon de casa y se metieron en un circo (muy dickensiano suena, ¿no? O al menos muy de folletín). Ahora son trapecistas que se hacen llamar Pen (él) y Greta (ella).

Pen es el «heredero inadecuado» al que se refiere el título. Un tipo fuerte y hermoso que, sin embargo, no acaba de estar del todo a gusto en su propio cuerpo. A veces se mira las manos y no se reconoce a sí mismo en esas manazas fuertes, peludas, masculinas. Tampoco se siente cómodo con sus genitales. Lleva el pelo muy largo, a veces se pone su maquillaje y sus tacones. No se identifica ni con el rol de hombre ni con el de mujer.
 
Para una persona tan especial, como esto es Romancelandia, la autora le hace un novio a medida: Mark, un tipo sin prejuicios, que lo mismo se acuesta con mujeres que con hombres. Por si esto fuera poco, su madre era una polaca anarquista exiliada y ha nacido con un solo brazo. De nuevo, todo muy folletinesco. Acepta todo en la vida, todo le va bien, simplemente, le gusta Pen.

Al principio del libro, Mark da con Pen y se sienten atraídos, sin que Pen sepa que Mark es un detective que lo está buscando, ni sabe nada de su verdadero origen. A los pocos días, ya están totalmente enamorados y dedicándose felizmente a sus revolcones. Así que no, en esta novela no hay la menor tensión sexual ni romántica. Se quieren y punto, estén juntos o enfadados.

Cuando Pen descubre que es hijo de un noble, no le gusta. Si asumiera un título aristocrático, tendría que cortarse el pelo y vestir como caballero de por vida. Prefiere seguir siendo un artista del trapecio. Cuando Mark le obliga a enfrentarse a ello, presentándoselo a las personas pertinentes, Pen se siente traicionado.

La intriga del libro es más bien descubrir quién es el asesino que ha hecho todo lo posible para que no se descubra que Pen es el legítimo heredero. Y se ve que la cosa urge, porque este tipo empieza a atentar contra la vida de Pen.

Mientras tanto, a ver si este chico se aclara y dice que sí o que no a lo de ser heredero. Se siente cada vez más incómodo e incapaz de asumir lo que se esperaría de él, le parece un destino peor que la muerte. Ciertamente, su vida como trapecista tendría que acabar de todas formas cuando dejara de ser joven y fuerte. Y también es cierto que Greta, su hermana melliza, agradecería esa fortuna. Pero no me entendáis mal: es absolutamente leal a su hermano y aceptará y defenderá lo que él decida.

A mí, lo que me movió a seguir leyendo este libro fue sobre todo el suspense. KJ Charles te va dando pistas para que puedas descubrir al asesino.

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Actualización 21-2-2023: Toda esta parte de la crítica que escribí en su día la he eliminado en febrero de 2023, por cuestiones legales.






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Cuando estás leyendo una novela y tu cabeza divaga en estas cuestiones, parece claro que no te está atrapando especialmente. Ese es mi resumen: un cierre digno a una trilogía estupenda, pero nada que me gustara particularmente. Ni Mark ni Pen son personajes inolvidables de los que enamorarte. Ni su historia de amor es particularmente aventurera, porque ya digo que tienen amor y sexo desde el principio.


Valoración personal: buena, 3

Se la recomendaría a: lectores sin prejuicios que gusten del suspense folletinesco.

Otras críticas de la novela:

Me repito: tengo la impresión de ser la única hispanohablante que lee a KJ Charles, pues no encuentro críticas de sus novelas en español. Somos unos cuantos los que leemos en inglés, y aunque entiendo que el male/male romance no tiene tantos seguidores, me parece que las novelas de autoras tan estupendas de KJ Charles merecen una oportunidad.
Pero por si estuviera equivocada y hubiese alguien raruno por ahí que haya escrito en español sobre esta novela, añadidme enlace abajo, porfiplis.

Dicho lo cual, aquí van algunas críticas que he encontrado en inglés.

Sólo en Joyfully Jay, mi página de referencia para el romance gay, he visto que le dieran lo máximo, 5 estrellas. 

Consigue 4.5 estrellas tanto en Romantic Historical Reviews como en RT Book Reviews (donde además es Top Pick!) 

3 ½ estrellas de la Ellie Reads (All the Books)

En All About Romance la califican con una B. 

Ana Coqui, en Immersed in Books, presenta su crítica diciendo “Realmente amé An Unsuitable Heir de K.J. Charles. Mi crítica para RT fue superpositiva, 4 1/2 Stars Top Pick, pues sentí que era una conclusion fantástica a lo que ha sido una serie fantástica de Charles”. 

miércoles, 8 de noviembre de 2017

Crítica: “An Unnatural Vice”, de KJ Charles

Desmontando charlatanería con una historia de enemigos a amantes.



DATOS GENERALES

Título original: An Unnatural Vice
Subgénero: histórica

Fecha de publicación original en inglés: junio de 2017

Parte de una serie: Sins of the Cities #2


¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica?
Acaba de salir como quien dice, así que no lo sé. Para mí sí que es una novela estupenda. De momento, ya tiene un DIK A en All About Romance.


SINOPSIS

En las sórdidas calles del Londres victoriano, deseos no queridos estallan entre dos amargos enemigos a los que une un secreto letal.

El periodista justiciero Nathaniel Roy está decidido a poner en evidencia a los espiritistas que explotan el dolor de la gente afligida y vulnerable. El primero de su lista es el llamado “Vidente de Londres”, Justin Lazarus. Nathaniel espera que sea un fraude barato y sin corazón. No esperaba encontrarse con un hombre de sonrisa pecaminosa y los ojos de un ángel caído -o que un descarado timador despierte su deseo por primera vez en años.

Justin no siente remordimientos por las mentiras que lanza en sus sesiones. Sus crédulos clientes simplemente lo aburren. El hostil, escéptico y totalmente irresistible Nathaniel es un desafío fascinante. A medida que su batalla de voluntad e ingenio se aviva, Justin descubre que no puede dejar de pensar en el hombre que ha decido arruinarlo.

Pero Justin y Nathaniel están unidos por algo más que su creciente obsesión del uno por el otro. Ambos se ven atrapados en los secretos de una aristocrática familia, y Justin posee información que podría ser letal. Conforme asesinos, fanáticos y la densa niebla londinense se cierra en torno a ellos, Nathaniel es el único hombre en quien Justin puede confiar —y, quizás, el único a quien puede amar.

CRÍTICA

Esta segunda entrega de la serie Sin of the Cities me ha encantado. Tiene lo que no tenía (para mí) el primero: dos protagonistas alucinantes.

Por un lado tenemos a Justin Lazarus, conocido como el “Vidente de Londres”, un médium que hace sesiones espiritistas para poner en comunicación a los vivos con sus muertos. Nació en lo más bajo de la sociedad y lógicamente se gana la vida como puede, y si gente con dinero y poco seso viene deseando que le cuenten milongas, no será él quien los desanime. Es un tipo magnético, sexy, y muy muy hábil con las palabras y los trucos.

A su puerta llegará un día, bajo nombre falso, el periodista Nathaniel Roy, que quiere desacreditarlo. Atiende a una sesión y se queda fascinado por lo atractivo que le resulta Justin. Y también se siente bastante intrigado, incluso un poco cabreado, por no ser capaz de ver dónde está el truco, cómo puede hacer lo que hace (saber cosas de sus clientes, que se muevan objetos, que haya ruidos, se apaguen llamas, en fin, todo el repertorio engañabobos).

Tan interesado está que contrata una sesión privada a ver si puede pillarlo, y ahí las cosas se lían más entre ellos, porque Justin le dice cosas que le sorprenden, por lo personales e íntimas que le parecen.

La hostilidad entre ellos es tan intensa como su atracción sexual y (como esto es male/male romance) pronto se ponen manos a la obra.

En este libro vemos unos cuantos trucos documentados de espiritistas victorianos, que harán las delicias de cualquiera que esté interesado en el tema. Muchos los pueden identificar en tarotistas, psíquicos, quiromantes y demás charlatanes: cómo dicen una cosa y la contraria para que tú te quedes con la que más crees que se acerca a ti, cómo te dicen cosas que crees que son específicamente tuyas sin darte cuenta de que la mayor parte de la gente tiene algo parecido (es paradigmático en ejemplo de decir que alguien tiene una cicatriz en la rodilla), o sea generalizaciones tipo Barnum, halagar siempre, explotar el sentimiento de culpa, o de decepción por lo ingrata que es la gente,… y así se lanza el hilo con el que el charlatán va obteniendo información del magufo crédulo que está dispuesto a pagar por cualquier cosa.

Justin es verdaderamente un tipo capaz, con mucha psicología y está genial ver cómo despliega todas sus habilidades, un auténtico caso de competence porn. Está genial ver cómo escapa de unos brutales fanáticos sólo gracias a su labia. Justin se burla de Roy picándole sobre hablar con espíritus, cruzar el velo (entre una y otra existencia, se entiende) y esas chorraditas; es una delicia, porque el escéptico Roy sabe que le están tomando el pelo, que tiene que haber un truco, pero no acaba de pillarlo.

Roy es un periodista que fue abogado, de buena familia y dedicado a las causas que entiende que son justas. Por eso quiere desenmascarar a quienes explotan económicamente el sufrimiento ajeno, la angustia por la pérdida de un ser querido.

Hace unos años, su pareja, Tony, murió en un accidente. Tony era un tipo alegre, feliz, honesto,… Su alma gemela. Todo lo contrario que este burlón timador que parece no pensar en nadie más que en sí mismo, sin consciencia de vivir en una sociedad, sin sentir responsabilidad alguna… Claro que según vas leyendo te quedas con la impresión de que la ética es algo que sólo los privilegiados pueden permitirse. Cuando sientes hambre y te tienes que buscar la vida, engañar pardillos es una opción como otra cualquiera.

Entre estos dos saltan las chispas habituales del enemies to lovers, muy explícitas, como es propio de la autora. Fantástico.

Como de costumbre, la ambientación de la Inglaterra dickensiana es todo un puntazo. Estamos en plena época de “misterios misteriosos” en plan Wilkie Collins, porque continúa aquí la intriga iniciada en el libro anterior sobre los hijos de un primer matrimonio de un conde que serían sus legítimos herederos. Bueno, el niño, claro, por aquello de la preferencia sucesoria del varón. Debo reconocer que cuando la historia se orientó un poco en ese sentido, pronto descubrí la identidad de los hijos desaparecidos y por eso no me sorprendió al final. Pero yo creo que es más bien por haber leído algo de suspense y KJ Charles respeta las normas del género: deja pistas para que puedas averiguarlo si piensas un poco.

A ese “heredero inadecuado” se dedica el tercer libro de la serie, que ya ha salido.
 
Como de costumbre, la forma de escribir de KJ Charles me atrapó en el primer momento. Los personajes me resultaron realmente atractivos: el canalla Justin Lazarus me hizo sonreír más de una vez por sus frases, sus manipulaciones, su “lectura en frío”... Un ejemplo bien explícito de las técnicas que usan los médiums y otros sacadineros. Por cierto que si alguien le interesa saber “cómo los médiums, médicos alternativos y otros nos engañan, nos sacan el dinero y juegan con nuestros sentimientos y salud”, hay un libro muy ameno, de Luis Alfonso Gámez, titulado El peligro de creer.

Así que, para mí, An Unnatural Vice ha sido una experiencia redonda. Leído en un suspiro, me ha dejado con ganas de más. Lo tiene todo: personajes (súper interesantes), trama (acción continua, tensión sexual), ambientación victoriana (logradísima), el estilo (pero ¿cómo puede escribir así de bien esta mujer?), el romance y el sexo (bien medido, del tipo “te odio pero follamos como perros desesperados” y -con el tiempo- aunque ninguno crea en el amor acabaremos como dos tórtolos) y desde luego para mí el punto añadido lo da el que se dedique a poner en evidencia los trucos de los charlatanes.

Mi novela favorita de KJ Charles sigue siendo A Seditious Affair, pero esta, también de opuestos que se atraen o enemigos-amantes, queda sólo detrás por muy poquito.
Valoración personal: excelente, 5

Se la recomendaría a: los que gusten del tópico “de enemigos a amantes” y de una ambientación auténticamente victoriana.

Otras críticas de la novela:

A veces, tengo la impresión de ser la única hispanohablante que lee a KJ Charles, pues no encuentro críticas de sus novelas en español. Somos unos cuantos los que leemos en inglés, y aunque entiendo que el male/male romance no tiene tantos seguidores, me parece que las novelas de autoras tan estupendas de KJ Charles merecen una oportunidad.

Dicho lo cual, aquí van algunas críticas que he encontrado en inglés.

Reseña en Publishers Weekly.


5 estrellas logra en Romantic Historical Reviews.

Joyfully Jay 5 estrellas.

RT Book Reviews 4 ½ estrellas y Top Pick! 

Smexy Books, una B.

miércoles, 11 de octubre de 2017

Crítica: “An Unseen Attraction”, de KJ Charles

En febrero, KJ Charles empezó su nueva serie, Sins of Cities. Ahora que ya me la he leído entera, empiezo a publicar críticas de estas tres novelas.

Esta primera la resumiría en “Estilazo con protagonistas de lo más anodino”.


DATOS GENERALES

Título original: An Unseen Attraction
Subgénero: histórica

Fecha de publicación original en inglés: febrero de 2017

Parte de una serie: Sins of the Cities #1

¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica?
No. Entraría, quizá, entre las diez mil mejores, más o menor. Pero mucho me temo que sea de las de KJ Charles que pasen sin pena ni gloria.

SINOPSIS

El casero de una casa de huéspedes Clem Talleyfer prefiere una vida tranquila. Es feliz con sus aficiones, su trabajo —y especialmente con su inquilino Rowley Green, que se convierte en amigo a lo largo de sus tardes juntos frente al fuego. Si solo el pulcro, preciso, irresistible señor Green estuviera interesado en algo más que la amistad…

Rowley solo quiere que lo dejen en paz—al menos, hasta que conoce a Clem, con sus rarezas encantadoras y sus ojos gloriosos. Dos hombres tranquilos, viviendo en la misma casa, llegando a un entendimiento… podría ser perfecto. Entonces arrojan a su puerta el cadáver de un inquilino, brutalmente asesinado, y le rompen su tranquila vida.

Ahora Clem y Rowley se encuentran atrapados en un misterio, amenazados por todos lados por hombres violentos, con la mortífera niebla de Londres cerrándose sobre ellos. Si van a sobrevivir, la pareja debe aprender a compartir sus secretos—y sus corazones.

CRÍTICA

De acuerdo, por un lado tenemos a Clem Talleyfer, hijo bastardo de señora hindú y un noble inglés, al que su aristocrático hermano le ha puesto al frente de una casa de huéspedes londinense, como forma de ganarse la vida y también para que tenga allí alojado a un clérigo borrachín, sin hacer preguntas.

Este Clem es súper atractivo, joven, fuerte, se le da bien la gente,… pero hay que reconocer que también tiene una cierta pedrada. Si hay mucho ruido o muchas cosas a la vez, le confunden. Necesita ser metódico y hacer las cosas por orden, una por una.

Hace meses que se ha fijado en uno de sus huéspedes, el tranquilo señor Green, con quien toma el té todas las tardes. Pero no tiene seguro si comparte o no sus gustos. Los dos se observan, viven momentos muy agradables y esperan, dejando pasar tranquilamente su vida, a ver si es que sí o que no.

Por cierto que este señor Green tiene una profesión un poco peculiar. Es taxidermista, y reconozco que cada vez que salían los temas de cómo disecaba animales me daba un repelús…

Ninguno de los protagonistas me pareció especialmente atractivo, ni me interesaban sus problemas, o si se enamoraban o no, si había alegres revolcones o no. Pero KJ Charles cuenta de una manera tan atrayente, que no pude dejar de leer hasta terminármelo, de un tirón.

Ayuda, es verdad, que haya una parte de misterio e intriga muy bien llevada, con un cadáver torturado que dejan a las puertas de la casa de huéspedes, y ataques en la tienda del taxidermista señor Green, que no te explicas muy bien de dónde vienen… Hasta que de pronto todo cobra sentido, y sólo lamentas que Clem sea tan torpe que no vea venir de lejos lo que tú sabes sobre quién es el malo. No creo que KJ Charles pretendiera hacer un gran misterio de ello, y más bien quería enfatizar la capacidad que tiene Clem de confiar, amar y ser, “en el buen sentido de la palabra, bueno”, como decía Machado.

Claro que de bueno a tonto hay un paso, y la verdad es que Clem está ahí en el filo. Y no me gustan demasiado los héroes tontorrones, por mucho que tengan otras buenas cualidades.

La ambientación es un puntazo, consigue llevarte a ese Londres victoriano, un poco truculento, con espesas nieblas que te envuelven, crueldades diversas entre esas gentes que viven al límite, supervivientes, que se agarran a la vida en medio del frío, con una reconfortante taza de té en la mano y un plácido gato al que acariciar. Una sonrisa, unos ojos cariñosos y un abrazo son el refugio en mitad de un mundo tan desolado, a veces tan brutal e injusto. Y hay un innegable cariño por la literatura inglesas decimonónica, por la poesía que Clem aprende de memoria, de los ambientes dickensianos, de referencias que son un auténtico gusto encontrar.

Son muy de agradecer estas novelas que no idealizan el pasado. Y es que, de verdad, para lectores adultos no hace falta que te inventes un mundo rosa tipo Julia Quinn. Somos muchos los que consideramos que el romance y el amor resplandecen más cuando en torno a los protagonistas la vida es difícil y llena de sombras. La nobleza aparece aquí como algo alejado de la vida real de la gente; los aristócratas son caprichosos, groseros, creídos, que pueden hacer y deshacer a su antojo, aunque con eso destrocen la vida de terceros.

La cosa es que me ha gustado mucho, lo he pasado muy bien, pero reconozco que es porque hay algo en la forma que tiene KJ Charles de escribir que me seduce, hay algo que me hace disfrutar especialmente. Sólo así me explico que me tuviera pegada a la página cuando, en realidad, el romance entre Rowly y Clem me dejaba bastante fría.

Advierto que acaba con una especie de cliffhanger. Nada para que salgas corriendo a comprar el siguiente si no te interesa, pues Clem y Rowley tienen su final feliz. Pero sí lo suficientemente intrigante como para que los seguidores de KJ Charles nos motivemos más para seguir leyendo la serie.

Ya os contaré el mes que viene qué me pareció el segundo de la serie, el que salió en junio de 2017, An Unnatural Vice. Pero adelanto que me encantó.

Valoración personal: buena, 3

Se la recomendaría a: los que gusten del estilo KJ Charles.

Otras críticas de la novela:

A veces, tengo la impresión de ser la única hispanohablante que lee a KJ Charles, pues no encuentro críticas de sus novelas en español. Somos unos cuantos los que leemos en inglés, y aunque entiendo que el male/male romance no tiene tantos seguidores, me parece que las novelas de autoras tan estupendas de KJ Charles merecen una oportunidad.

Dicho lo cual, aquí van algunas críticas que he encontrado en inglés. Esta novela logra 5 estrellas en Romantic Historical Reviews, una A en The Good, the Bad and the Unread y  4.75 estrellas Joyfully Jay

Aztec Lady, que la escogió para su TBR Challenge de junio, y le dió 9/10. 

Vamos a por las notas de "B": B+ en All About Romance, una B en Smexy Books y una B- Wendy the SuperLibrarian.


Si quieres leer un extracto de esta novela, se publicó un fragmento en Heroes and Heartbreakers