Amores y odios intensos
DATOS
GENERALES
Subgénero:
contemporánea
Fecha de publicación: 6/2011
Ediciones
B, S.A. para Vergara
Páginas: 384
Colección: Amor
y aventura
SINOPSIS (según la contraportada)
Un
hombre camina bajo la lluvia de un Bilbao que se prepara para un nuevo
invierno, con el corazón lleno de dolor y resentimiento. Mikel tiene una sola razón para vivir: la venganza. Una venganza
que planeó durante los años pasados en prisión tras ser traicionado por la
mujer a la que amaba más que a su propia vida.
Ella
había acabado con su mundo.
Ahora
él acabará con el suyo.
Para
conseguirlo está dispuesto a poner en riesgo su recientemente conseguida
libertad, la nueva vida que está forjando con esfuerzo y hasta el poco corazón
que ella le dejó y al que sólo siente latir cuando la tiene cerca.
Lo que
no sospecha es que la razón por la que le bulle la sangre cada vez que la ve no
es sólo el odio que asegura sentir hacia ella, sino otro poderoso sentimiento
al que ni el rencor más profundo conseguirá extinguir jamás.
¿Entra dentro de “Lo mejor de la
novela romántica”?
Sí, la
tengo actualmente en mi base de datos la n.º 1137, lo que es un puesto muy alto
para una novela escrita originalmente en español. Ganó dos Premios Dama (¿os
acordáis…?) a la mejor novela romántica nacional y mejor novela romántica
contemporánea, así como el premio del Rincón de la Novela Romántica al mejor
romance actual del 2011 (ex aequo con
Una noche mágica de Lisa Kleypas). He
visto críticas excelentes, es uno de los favoritos de Alea Jacta Est y la pone
como memorable Escriboleeo. Además, tiene dos tópicos de esos que hacen tilín: second chance y enemies to lovers.
CRÍTICA
Como en su momento publiqué crítica de esta novela en El rincón de la novela romántica, es inevitable que me repita.
Durante años, esta fue mi referencia en contemporánea
romántica en español. Las históricas, las comparaba con La espada y la llama, de Mónica Peñalver. Y Mikel Arteaga era mi
referente de héroe romántico en español. De hecho, creo que es del único que
sigo recordando el nombre, años después.
Creo que hasta que no descubrí a Marisa Sicilia, no
hubo nada que se le pareciera ni remotamente estuviera a su altura. Tal vez la saga
Caballo de fuego de Florencia Bonelli, pero era otro tipo de novela, más de
acontecimientos que de sentimientos.
Para hablar de ella en este blog, la he releído con placer.
Tras cuatro años en la cárcel, Mikel sale con la
condicional. Tiene su trabajo en el monte, y duerme en la cárcel cuatro noches a
la semana. Su idea fija: vengarse de la mujer a la que amó y ahora odia con
toda su alma. Ella le traicionó, acabó con todos sus sueños,... O al menos así
lo ve él, y todo apunta a que fue de esa manera. Tampoco es que le permita a
Ane explicar nada.
Ane es, digámoslo ya, una sufrida. Angelín del cielo, no
puede explicarse ante nadie, ni decir ni contar a quien ella quiere qué pasó
exactamente... No sabe lo que la viene encima, lo que Mikel está tramando para
que su vida quede tan destruida como la de él.
Sólo sabe que durante cuatro años ha guardado su
ausencia, ha recorrido su barrio y se ha sentado en su bar,… sigue queriéndole.
Con lo cual Ane queda un poco desdibujada, carente de misterios: amó, ama y amará.
Es un personaje más bien pasivo, sin iniciativas
ajenas al héroe.
Solo te intriga saber cómo lo traicionó, exactamente.
Puede que solo cumpliera con su deber.
La novela se centra en el atractivo Mikel, a quien la
cárcel ha transformado en un tipo duro, que odia apasionadamente. Pero sigue
siendo muy amigo de sus amigos y guarda en su interior un artista. Héroe
hamletiano, sólo le paraliza la duda del cuándo y cómo vengarse.
La trama está tan bien llevada que el libro engancha de
principio a fin. Mediante flashbacks,
conoces lo ocurrido años antes. Advierto que es un slow reading. Tienes que sumergirte poco a poco en esta historia de
amores y rencores. Se te puede hacer lenta. Pero si no tienes prisa, descubres
que aquí los sentimientos son muy intensos, de esos que necesitan tiempo para
desplegarse, lentamente. Al final las cosas se precipitan. Hay que leer con
atención para enterarte realmente qué ocurrió en el pasado.
Me parece un auténtico acierto que la autora omita escenas
violentas que sólo lo ralentizarían.
Hay tensión sexual pero luego las esporádicas escenas
sexis se dedican más a lo que sienten los personajes que al detalle gimnástico,
lo cual me parece que es justo la forma en que se deben contar esas cosas.
Fuera de la erótica, claro.
Hay un montón de cosas que me encantan de esta novela.
Primero, el oído de la autora para reproducir diálogos
realistas, especialmente la voz masculina, algo que no muchas veces se consigue
en la novela rosa. Los diálogos de Mikel con su amigo Rodrigo, por ejemplo, me
suenan muy naturales.
Pero a mí lo que le da un plus en esta novela, lo que
suma una estrella más es la ambientación bilbaína. La ciudad como un personaje
más. No sé si es mejor coger la novela conociendo el bocho o no, pero desde
luego que te lo imaginas claramente, ese ambiente gris y lluvioso, la humedad
de la ría, el escalofrío del invierno y la rara nevada,… Ibirika pinta escenas
como acuarelas... La ambientación me parece perfecta, realmente «sientes»
Bilbao.
También el correctísimo castellano en que escribe, al
que se perdona un «aprendían» de la pág. 118 que suene a anticuado o a errata.
Normalmente se diría aprehendían,
aunque veo en el DRAE que aprender
también significa prender, en desuso.
Luego están los secundarios, como ese comisario, Carlos,
que no sabes si es corrupto, si es la Némesis del protagonista o simplemente un
enamorado obsesionado por atrapar a un narco que se le escapa continuamente. O
Rodrigo, el mejor amigo de Mikel, o Bego, esa amiga con beneficios, colada por Mikel
de forma desesperada.
¿Qué más? Pues que en materias de procedimiento
criminal o penitenciario, no hay nada que suene a falso. Y eso es dificilísimo.
No suelo leer novela negra en español, ni series de televisión de policías,
juicios y demás porque meten la pata cada dos por tres. Siempre ha sido así, y
así siguen. Pues Ibirika, lo clava.
Me encantó el detalle del cementerio, cuando el héroe
cogió unas flores de la tumba de una difunta Aura, nombre de heroína romántica
galdosiana que vivió su propia historia de amor bilbaína.
Por si no sabéis a qué me refiero: la tercera serie de
los Episodios Nacionales, es mi favorita, puro folletín romántico, total y
absolutamente recomendable. Puedes saltarte la primera si quieres, Zumalacárregui, y empezar directamente
por la segunda novela, Mendizábal.
A ver, que me voy por las ramas, como es habitual en
mí. En mi opinión, esta es una de esas novelas imperdibles en nuestro idioma.
Cuando la leí hace diez años me pareció que demostraba que el género, en
España, había dado pasos de gigante en pocos años.
Lo decía yo con entusiasmo, pensando que vendrían más
y mejores cosas… Ahora ya soy más pesimista, viendo lo que hay por ahí. No me cabe
duda de que ahora se publica más en español, y en géneros variados. Pero
quitando alguna de Marisa Sicilia, y África Ruh, realmente no he visto nada tan
bueno como esta en años recientes.
Valoración
personal:
excelente, 5.
Se
la recomendaría a: quien
quiera algo bueno, en una ambientación infrecuente.
Otras
críticas de la novela:
Otro romance más, 5.
Érase un libro, 5/5.
Lo que quiera leer hoy, 5… máquinas de escribir, creo.
Cinco críticas, todas muy positivas, en El rincón de la novela romántica.
Por poner algo diferente, dos críticas
mucho menos entusiastas.
Lectura adictiva, 2,5.
Y 1/5 (porque cero patatero me parece que no pone) Un viaje en papel. Considera que «este libro es todo lo que está mal en una novela romántica» y te pone ejemplos. No fue mi experiencia con esta novela, pero es una crítica de las que me gustan a mí, que dice las cosas razonadas y con fundamento.
Como reseñar un libro escrito en
español es meterse en territorio comanche, me siento obligada a poner esto:





