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viernes, 4 de junio de 2021

¿20 años? de… “El jinete de bronce”, de Paullina Simons

 

Un novelón fuera de lo común

 


DATOS GENERALES

 

Título original: The bronze horseman

Género: ficción literaria

Fecha de publicación original: 6/2001 (aunque en otros lugares he visto que la primera edición fue en julio de 2000)

Páginas: 912

1.ª edición: William Morrow (tapa dura)

Parte de una serie: The Bronze Horseman (El jinete de bronce) #1

 

En España (1.ª ed)

Título:  El jinete de bronce

Traductor: Alberto Coscarelli Guaschino

Edición: 11/2015, Grijalbo

Páginas: 784

Colección: Bestseller oro

ISBN 13: 978-84-253-3622-5

 

SINOPSIS (de La casa del libro)

Una admirable historia de amor situada en el Leningrado ocupado por los alemanes en 1941.

Leningrado, 1941: la guerra parece lejana en esta ciudad de antigua grandeza, donde dos hermanas, Tatiana y Dasha Metanov, comparten un minúsculo apartamento con su familia. La vida bajo el gobierno de Stalin es dura, pero las privaciones que les esperan ni siquiera son imaginables: el ejército de Hitler está a punto de invadir su querida patria.

Bajo el terror y la dificultad, se esconden la belleza y la esperanza: Tatiana ha conocido a Alexandr, un joven oficial del Ejército Rojo de misterioso y turbulento pasado. Mientras el ejército alemán y el duro invierno cercan la ciudad, los amantes se ven abocados a un amor imposible que puede desgarrar la familia de Tatiana y ser, para Alexandr, tan destructivo como la guerra. Y, mientras tanto, la corriente de la Historia arrasa a su paso el mundo tal y como ellos lo han conocido y amenaza con cambiarlos para siempre.


¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica”?

La incluí en mi lista de Las mil mejores novelas románticas, versión de 2017, en el puesto 146. Ahora, en 2021, estaría incluso más arriba, dentro del Top 100. Cuando en 2013 All About Romance hizo su Top 100, entró en “lo mejor del resto”, la 191. En el Top 1000 de RomanceNovels.Me está la 40, en una lista de Amazon de novelas románticas la 65; The Best Romance Novels Ever Written (ProWritingAid) 10; Goodreads también tiene una lista de esta, que va cambiando, cuando yo la consulté estaba la 18; y, en el Top 1000 de Book Binge, la 31. En aquella página web que existía en español, Autoras en la Sombra, tenían una lista de las mejores que hicieron en 2012, y esta novela aparecía la 13. Lo mismo El rincón de la novela romántica, que en 2010 la pusieron la 61, y estaba en lo que llaman el ajuar de la novela romántica. Más cosas, en All About Romance le hicieron una crítica de DIK A-, tuvo mención honorífica en la categoría de libro más lacrimógeno en la encuesta de 2001 entre sus lectores y la 10 en otra mini-encuesta de 2008 en novelas históricas euroasiáticas. Crítica de A tuvo en Avidbookreader, Bookpushers y Smexy Books, y de 5 estrellas en Marise’s Book Blog y Under the covers. Y 5 Gandys en A la cama con… un libro. En la última lista de All About Romance llegó a la ronda 2.

 

CRÍTICA

Pongo que esta novela salió hace 20 años porque en la Fiction Data Base dan como fecha de la primera edición junio de 2001. En All About Romance dicen julio de 2000. No sé qué fecha es la correcta. En cualquier caso, es una excusa como otra cualquiera para hablar de esta novela superlativa.

Justo cuando la Alemania nazi lanza la operación Barbarroja, invadiendo la Unión Soviética, nuestra heroína, Tatiana Metanov, cumple diecisiete años.

Su familia le encarga que, urgentemente, compre comida, pero Tatiana es un poco distraída. En su vagar por las calles de Leningrado, su mirada se cruza con la de Alexandr, un joven de veintidós años, oficial del Ejército Rojo. Un flechazo.

Lo que ocurre es que Daria (diminutivo, Dasha), la hermana mayor de Tatiana, y con mucha más soltura que ella en sus relaciones con el sexo fuerte, ya le ha echado el ojo a este hombretón. Según Tatiana, hermana solo tiene una, chicos hay muchos.

Así que, con dolor del corazón, Tatiana procurará ocultar sus sentimientos, y le pide lo mismo a Alexandr, que finjan, que mientan y no digan nada.

No les será difícil, ¿no? Estamos en la URSS estalinista, todo el mundo calla y miente. Resulta prácticamente imposible un ámbito de privacidad.

Tatiana no disponía de una habitación propia, y por consiguiente tampoco tenía un diario. Los diarios, por lo que había aprendido en los libros, estaban llenos de reflexiones personales, cargados de palabras privadas. Pero en el mundo de Tatiana no había palabras privadas. Todos tus pensamientos los guardas en la cabeza mientras te acuestas junto a otra persona, incluso si esa otra persona era tu hermana.

Visitaremos, pues, este mundo sin palabras privadas, con sus apartamentos comunales, en los que compartes baño y cocina con otras familias, y cama con tu hermana. Cualquier palabra imprudente te puede llevar ante la NKVD.

Tatiana y Alexandr guardarán sus sentimientos, mientras se desarrolla el asedio de Leningrado. En medio de la guerra, encontrarán momentos para estar juntos, pocos en la primera mitad del libro, más abundantes en la segunda.

Si te pasa como a mí, que eres una friki de la historia en general, y de la Segunda Guerra Mundial en particular, nada de lo que te cuentan aquí te sorprenderá. Pero si no tienes idea porque nunca te ha interesado, te lo resumo para que sepas lo que te espera, sin desvelar demasiado: privaciones, hambre, muerte.

O sea, te enamoras del “novio” de tu hermana y te cae encima toda la artillería del Heeresgruppe Nord, ¿es posible más conflicto interno y externo?

Lo mejor, para mí, es lo hábilmente que entrelaza la historia de amor, la peripecia personal, con la reconstrucción de aquella época, en la que a los protagonistas les amenazan tanto el criminal régimen comunista como los sufrimientos de la gran guerra patria.

Esa historia de amor es como es, por ese contexto, y no puede ser de otra manera. En otro momento y lugar, sería diferente.

Los personajes son de esos bigger than life, a veces heroicos a su pesar. Muchas veces te gustaría estrangularlos por sus riñas, su falta de comunicación, sus enojos repentinos… Pero tienes que pensar que hablamos de gente muy joven, en unas circunstancias terribles y que, vaya, son de la generación de nuestros abuelos (al menos, de los míos, que tenían más o menos esa edad durante la guerra civil).

Entre Tatiana y Alexandr todo es muy exaltado. Si has leído a Dostoyevski, no te extrañarán esos amores febriles en las noches blancas de San Petersburgo.

A Tatiana su familia no la aprecia demasiado, y, sin embargo, todos acaban tirando de ella, en un momento u otro. Ayuda a los demás con una entrega, a veces, suicida. La cría de los capítulos iniciales se lanzará a la vida, con un arrojo rayano en la inconsciencia, pasando por experiencias tremendas, que la harán madurar.

Alexandr guarda un secreto que le pone en riesgo de perderlo todo en cualquier momento. Ama a Tatiana, aunque no siempre exprese lo que siente y piensa. Tú, aguerrida lectora de romántica, lees entre líneas y rellenas sus silencios y sus miradas.

Advierto que aquí el final feliz es dudoso, depende de cómo lo conceptúes. Si defines el final feliz como que acaban “juntos y vivos”, pues no. Eso vendrá en un momento posterior de la trilogía.

En cualquier caso, la historia de amor de Tatiana y Alexandr es de esas que se te quedan grabadas en la memoria.

El estilo es ágil, aunque sin prisas. Como diálogos dominan la narración, resulta muy fácil de leer. Habrá sus momentos emotivos y otros sexis, ya bien avanzado el libro.

Y humor muy soviético, como los chistes malos que cuenta Tatiana, con escenas negrísimas que al mismo tiempo te hacen sonreír por lo absurdo o una escena en que hay un cadáver en una habitación y la familia en plan a ver qué hacemos, no vamos a dejarlo ahí, pero cómo vamos a moverlo, venga, trae el trineo.

Ya digo que, sobre todo, me ha enganchado la recreación del pasado, con unos protagonistas muy atractivos pese a sus defectos, rodeados por secundarios perfectamente individualizados, en un entorno bélico en que te cuentan lo que pasa a lo largo de los días, y las semanas, y los meses, y hasta años.

No estoy segura de que este estilo de Paullina Simons me convenciera para contar otro tipo de historias.

He visto comparado este novelón (casi 800 páginas en mi edición de bolsillo) con otras historias de amor legendarias, como El pájaro espino, Lo que el viento se llevó o, ya dentro del romance, Forastera. 

Yo, rarita que es una, no la compararía con ninguna de ellas. Primero, porque El jinete de bronce te puede emocionar de verdad, hasta las lágrimas, y suena muy auténtica. Esas otras novelas mencionadas son, para mí, demasiado ficticias, al lado de esta, me suenan hasta falsas. Pero es que, además:

Para Alexandr, Tatiana es lo primero, no es un Ralph de Bricassart que ponga su ambición personal por delante del amor.

Para Tatiana, amar a Alexandr es tan natural como respirar, no es una Escarlata obsesionada por el dinero y ciega al hecho de que el amor de su vida estaba ahí, a su lado, al alcance de la mano prácticamente desde el principio.

Finalmente, no es esta un cuento paranormal de dudosa historicidad, muy engordado, de esas que me parecen una garwood con esteroides. No, no hay nada en El jinete de bronce que te haga pensar “no pudo ser así”, incluso considerando la fantasía romántica que es.

Si tú te lees Vida y destino de Grossman o La guerra no tiene rostro de mujer de Aleksiévich, y luego te echas al coleto El jinete de bronce, nada te chirría, todo resulta verosímil, aun dentro de lo que es el género romántico.

Yo voy más por otro lado, no me fijo tanto en el tópico de “chica en un mundo en guerra”, sino en lo poco anglosajona que me parece esta historia. Aunque Paullina Simons se marchara a EE. UU. con diez años de edad, esta novela suena muy rusa. No va con ella lo políticamente correcto, ni el individualismo estadounidense, que hace que las novelas sean muy de los dos personajes principales, no, aquí hay toda una sociedad, toda una red de relaciones (familiares, amigos, compañeros de trabajo), una estructura socio-política muy marcada. Es tan sutil que hasta marca diferencias según cómo se traten los personajes en cada momento, si con el nombre, un hipocorístico o el patronímico. No es lo mismo decir Tatia que Tatiana Georgievna.

Puede que sea prejuicio mío, pero esa grandeza de miras, esa ambición de componer un fresco en el que caben muchísimas cosas, aunque lo que predomine sea la historia de amor me hace pensar “esto no viene de la cultura anglosajona”. Me recuerda a otra autora de historias muy (pero que muy) diferentes, y que sin embargo cuenta con su misma amplitud de foco, Bonelli y su Caballo de fuego. 

Y también me recordó a otro libro, pero no puedo decir exactamente en qué aspectos por no andar destripando cosas: El libro del día del Juicio Final, de Connie Willis. El Leningrado asediado me resultó tan desolador como la Europa de la peste a la que llega la viajera en el tiempo protagonista del libro de Willis. Me invadió el mismo sentimiento de desesperanza.

Si eres una lectora de romántica a la que no asusta leer casi mil páginas, te encantará esta historia. Si, además, te atraen las historias bélicas de la Segunda Guerra Mundial, entonces es un libro prácticamente perfecto.

¿Problema? Que te picarás y querrás leerte los tres libros. Así que, o bien asumes que acabarás leyéndote los tres, con el coste de tiempo y dinero que ello supone, o bien lo dejas correr.


Valoración personal: extraordinaria, 5

Se la recomendaría a: quienes disfruten de la novela histórica bélica

Otras críticas de la novela:

Críticas en español:

Seis críticas, seis como seis morlacos, hay en El rincón de las novela romántica, y las seis la ponen de excelente, joya, le dan lo máximo, etc. 

Lágrimas de tinta, 10/10. 

5 Gandys como 5 soles en A la cama con… un libro. 

Otro romance más la pone como “la gran joya del género romántico”. 

Paso al inglés.

The Book Pushers, una A. 

Under the Covers Book Blog, 5 estrellas. 

Smexy Books, una A. 

All About Romance, DIK A-.