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miércoles, 1 de octubre de 2025

10 años de…“Everything I left unsaid”, de M. O’Keefe

 

 

Erótica estupenda, aunque… no es novela romántica (le falta el HEA)

 

 


DATOS GENERALES

 

Título original: Everything I Left Unsaid

Subgénero: contemporánea/erótica

Fecha de publicación: 10/2015

Parte de una serie: Everything I Left Unsaid #1

Editorial: Bantam

Páginas: 352

ISBN13: 9781101884485

 

NO TRADUCIDA AL ESPAÑOL, AUNQUE SÍ AL ALEMÁN (So verführerisch) Y AL HEBREO (כל מה שלא אמרתי)

 

SINOPSIS (de Fiction Data Base

Los fans de Jodi Ellen Malpas, K. Bromberg y Joanna Wylde no podrán resistirse a esta historia sensual e íntima sobre una mujer que huye de su pasado y el hombre oscuro y misterioso que la libera.

No pensé que contestar el teléfono móvil de otra persona cambiaría mi vida. Pero el extraño al otro lado de la línea, con su voz grave y profunda, me tentó, despertó mi cuerpo, me encendió. Buscaba a alguien más. En cambio, me encontró a mí.

Y encontré un mundo secreto y apasionado donde me sentí viva por primera vez.

Su nombre era Dylan y, curiosamente, me hizo sentir segura. Deseada. Forzada. Todo lo oscuro que me pidió que hiciera, lo hice. Sin dudarlo. Anhelaba conocerlo, pero ambos guardábamos secretos. Y los míos eran peligrosos.

Si daba el primer paso, si me acercaba a Dylan emocional y físicamente, ya no me escondería. Quedaría expuesta, sin nada más que entregar excepto la verdad. Y mi verdad podría herirnos a ambos.

 

¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica”?

Sí y no. Sí, porque entró en mi primera lista de las mil mejores novelas románticas, en el puesto 428, y aún pasa el corte. Ahora la pondría como «romántica a su manera», al no tener final feliz. Ganó el Premio RT al mejor romance erótico del año. Ha aparecido en la lista Top 100 de ScandaLISTious. La escogieron entre lo mejor del año Romance Novels For Feminists y Heather, que escribe (o escribía) para AAR (creo). Tuvo crítica de DIK A- en All About Romance, A- en Dear Author, A en The Good, the Bad and the Unread; le dieron cinco estrellas Becky, Lover of Romance, Read All the Romance, Simply Love Book Reviews y Xtreme delusions. Además, se ha considerado un Guilty Pleasures Purest Delight y un Top Pick! en Romantic Times.

 

CRÍTICA

Tenía esta novela en mi Kindle viejo desde hace años, cuando la debí comprar rebajada. Pero me daba la impresión de que era un poco dark, así que no me decidí a leerla hasta que le tocó un aniversario «redondo», sus diez años.

Me parece muy oportuno ver un poco cómo eran las cosas hace una década, qué triunfaba, por si esta novela podría ser algo significativa. Y sí, tiene elementos que te la hacen no sólo una buena novela, sino también cierta relevancia digamos histórica.

Lo primero, hay que advertir que esto no es una novela romántica, porque no tiene un final feliz. Eso no es destripar nada, sino situar un libro en su género correcto, erótica sin happy ending

Este es el primer punto «histórico» que me llama la atención. ¡Cómo han cambiado las cosas!... En los 70-90 sería impensable que Lindsey, Woodiwiss, Roberts o Krentz dejaran una historia a medias; simplemente no se incluiría en el género.

¿Cómo es posible que no sea esto lo primero que te digan quienes hablan de esta novela? Pues porque a partir de esta segunda década del siglo XXI parece que se admite como algo normal que una historia romántica se describa a lo largo de varias entregas. Es algo que se hace en urban fantasy, en erótica, en paranormal, en suspense, incluso (muy sorprendentemente para mi) hay gente que prefiere esto.

Yo prefiero las novelas autoconclusivas. Es más, no me resultan simpáticas las series, porque me gustan cambios de ambientación, de épocas. Leo series, claro, porque no me queda otra. ¡Es imposible para una lectora de romántica eludirlas!

Resumiendo, que para conocer el fin de la historia, te tienes que comprar otro: The truth about him. Supongo que ese sí incluirá un HEA. La compraré si la encuentro en algún momento rebajada o gratis, no me apetece pagar el precio actual, unos cinco euros.

La historia acompaña a Annie McKay (24), que llega a un parque de caravanas en Carolina del Norte. Oculta sus moratones con un pañuelo, con gafas… Es una chica que se ha conseguido alejar de su marido maltratador. Desde Oklahoma, donde ha trabajado en una granja, sometida primero a su madre, y luego a su marido, ya no aguantó más, temía por su vida, y se ha ido lo más lejos posible.

Me resulta llamativa esa costumbre estadounidense de vivir en parque de caravanas. Es una opción razonable frente al alquiler de pisos, te permite vivir en una comunidad cuando los recursos no dan para otra cosa. Eso sí, es un sitio, como dice la propia Annie, «triste, con gente triste».

Allí responderá Annie a un teléfono que no es el suyo. Al otro lado, una voz de lo más atractiva. Es Dylan Daniels (29), quien le pide que vigile a otro ocupante del campamento. Pero pronto se olvidan de ese supuesto espionaje y dedican sus charlas a temas eróticas. Eso sí, tímida y poco experimentada, Annie le dice que se llama Layla, alias que le da cierta libertad mental para atreverse a ciertas cosas.

A pesar de haber estado casada, Annie no conoce su propia capacidad para el placer sexual, y lo descubre gracias a las indicaciones de Dylan, y los retos que le plantea. Es una forma más de liberarse de la pesada carga de estar sometida a lo largo de tantos años.

Esta novela es erótica en el sentido de que la relación entre Dylan y Annie evoluciona precisamente a través del sexo, más que la parte emocional o sentimental. Ahora, no encontrarás sexo chorreante en cada página, como muchas novelas románticas que son puro nopor. Podrías entender que es una contemporánea muy subida de tono. La cosa es que echas en falta más sexo explícito, porque te atrae mucho lo que te están contando sobre Annie, y vas descubriendo su evolución personal.

Es una novela que contiene cosas que la hacen especial: está muy bien escrita, los personajes se construyen convincentemente (él, un poco drama queen, con su empeño en que es alguien oscuro, que no puede estar con ella, sus misterios misteriosos en relación a su familia, entre otras cosas), que hay un montón de sexo explícito (principalmente telefónico), te engancha y no puedes dejar de leer, etc. A mí me tuvo atrapadísima, hasta altas horas de la madrugada, a ver cuándo estos dos se iban a encontrar en persona, algo que tarda muchísimo en llegar.

Otro punto de interés es que me parece una de esas novelas que marcan el inicio de ese subgénero, el dark. Hay cierto empeño en recalcar lo oscuro que hay en torno a Dylan, las sombras que lo rodean, sus cicatrices, pero no llega a ser un malote, o al menos yo no lo veo. Tiene su trabajo, su dinero, y si bien parece ser que fue delincuente juvenil —siguiendo la huella de su padre y hermano, moteros de pro—, no le ves hacer ahora nada realmente malvado.

Como curiosidad, el punto de vista dual aquí se escribe narrando Annie en primera persona, mientras que los capítulos de Dylan están en tercera persona pero adoptando el deep point of view, es decir, muy pegada a la perspectiva Dylan. En ese sentido, creo que señala un momento de transición, híbrido, hace diez años, en que las autoras aún estaban experimentando con el formato NA. Encuentro que me gusta más esto frente a la monotonía de la primera persona dual que domina hoy la novela romántica contemporánea.

Destacaría lo bien que retrata a los secundarios, son fantásticos, con su propia personalidad. Señalaría sobre todo a otros dos habitantes de ese camping de caravanas: Joan la stripper y Ben, el viejo gruñón, prototipos narrativos, pero que aquí adoptan formas inusuales.

De la autora he leído otras, todas de tres estrellas: como Molly O’Keefe, Indecent proposal  y como M. O’Keefe, Baby, come back, y Bad neighbor. O sea, de las que puedes leer si están rebajadas o gratis pero que no te va a cambiar la vida.

Valoración personal: notable, 4

 

Se la recomendaría a: quienes gusten de eróticas con chicha, y no le importe que no tenga final feliz.

 

Otras críticas de la novela:

 

Como no está traducida al español, no he encontrado ninguna crítica en nuestro idioma. Paso a unas cuantas en inglés.

All About Romance hace crítica conjunta de este libro y The truth about him, y a la bilogía le pone una A-, aunque considera que esta Everything I left unsaid es el libro más sólido. 

The Good, the Bad and the Unread, una A.

Dear Author, una A-, donde dicen que se ha vendido esta novela como New Adult, pero que parece más un romance contemporáneo con elementos de NA, erótica y suspense.

Hines and Bigham’s Literary Tryst, 4.5 stars.

Aestas Book Blog, 4.5 stars.

Por poner algo diferente, Top 10 Romance Books, le casca 2 estrellas, porque le parece innecesariamente largo, melodramático a veces y que debería haberse contado la historia en un solo libro, o en dos novellas. Pues sí, no te diría yo que no.

martes, 26 de agosto de 2025

Crítica: “Staking his claim”, de Tessa Bailey

  

Como erótica, se queda en poco, como contemporánea...

 


Staking his claim

 

Por TESSA BAILEY Fecha: febrero de 2014

 

Todos los grandes autores tienen un pasado. Antes de dar la campanada con las hermanas Bellinger (aunque las novelas de Hot & Hammered también tuvieron su público), Tessa Bailey publicó novelas cortitas en Entangled Brazen.

Tienen una extensión parecida a un harlequín y yo diría que más o menos siguen esa línea. Esta la he leído a gusto, pero con frustración, porque... 

💥 como novela erótica se queda corta, 

💥💥 como contemporánea, tiene poca chica, y 

💥💥💥 la parte romántica es… no sé, como que se enamoran en el tiempo de descuento.

Lucy Mason acaba de terminar la universidad y va a ir a Nueva York. La idea es compartir coche con su mejor amiga y el mejor amigo de su hermano. La bestie la deja tirada y no le queda otra opción que compartir viaje con un tipo bien callado.

Es Matt Donovan, francotirador de una unidad de emergencias de la policía de Nueva York. Tuvo un pasado en el ejército, en una de esas patrullas como las que salen En tierra hostil. Nunca debió ser la alegría de la huerta, pero la experiencia bélica lo hizo aún más reconcentrado.

Curiosamente no se conocían en persona. En cuando Lucy le echa el ojo está deseando echarle la mano y todo lo demás. Así que se hace pasar por su amiga Sasha, porque sabe que el tipo este tan sexy no querrá para nada enrollarse con la hermana pequeña de su mejor amigo.

Y eso es lo que hacen, para gran horror del muchacho cuando lo descubra. Este es el primer acto. Luego siguen teniendo sexo y en algún momento tú supones que se enamoran, porque en la página no lo ves. Y como andan todo el rato dale que te pego, tampoco tienen tiempo para hablar mucho o conocerse mejor.

Es una novela que yo calificaría de erótica por aquello que la relación de ellos se desarrolla sobre todo en el plano sexual. Por la extensión que ocupan esas escenas en la novela igual se quedaría en una contemporánea subida de tono, sin más.

Se supone que él tiene una vida sexual muy intensa y dura para sus partenaires, así que estás todo el rato preguntándote a ver qué cosa rara va a pedirle a Lucy. Luego resulta que nada, que es solo un poco manduquita y controlador, le gusta eso del spanking, y Lucy está encantada con los azotes. 

Pero vamos, nada que a estas alturas sea llamativo o raruno. Es una especie de sadomaso muy muy light que realmente no me suele gustar, porque, ¡oh, casualidad!, siempre es la muchacha la que tiene que sufrir la agresión del varón. Consentida, sí, pero siempre la agredida es ella. Este libro no es una excepción. Aunque tampoco llega a ser profundamente desagradable como otras sadomaso que he leído.

Total, que aunque esté bien escrita y se deje leer, al final es insatisfactoria. Lo dicho: como erótica, se queda en poco y, como romántica, no le ves el enamoramiento por ninguna parte.

Me lo tomo como los inicios de la carrera de una autora que luego progresó a cosas mejores. Se ven destellos de ese humor y sensualidad que luego le salen tan bien. Aquí es como que no daba con la tecla.

Como curiosidad os digo que esta es una de esas novelas que cuando salió tenía portada de erótica, que te anunciaba ya sexo explícito a tutiplén, y ahora se lo han cambiado por una colorinchi de esas que piensas que es una rom com y luego va a ser que no.

Se ve que las nuevas generaciones no compran libros con desnudos en la cubierta y prefieren que les pongan unas de tebeo.

Mi experiencia: mñé, 2 estrellas.

 

eBook / trade paperback, 210 páginas

Entangled Brazen (febrero/2014)

Parte de una serie: A Line of Duty #5

ISBN13: 9781499257786

 

The Eater of Books, 4 estrellas

 

NO TRADUCIDA AL ESPAÑOL

Staking His Claim Aquí, la portada original, de 2014, cuando se pretendía que transmitieran algo de lo que iba la historia.

lunes, 11 de agosto de 2025

Crítica: “Asking for it”, de Lilah Pace

Asking for It by Lilah Pace 

 

Erótica muy buena, pero… sin final feliz

 

DATOS GENERALES

 

Título original: Asking for It

Subgénero: erótica

1.ª publicación: Berkley, 6/2015

Parte de una serie: Asking for it #1

Páginas: 336

ISBN13: 9780425279519

 

SINOPSIS (según Fiction DB

«Esto es lo que soy. Esto es lo que quiero. Ahora necesito un hombre lo suficientemente peligroso como para dármelo».

La estudiante de posgrado Vivienne Charles teme sus propios deseos; le avergüenza admitir que fantasea con ser tomada a la fuerza por un hombre que la reclame por completo y sin piedad. Cuando el magnético y misterioso Jonah Marks descubre su secreto, le hace una oferta que la deja atónita: permanecerán como casi desconocidos y se verán en secreto para que él pueda cumplir la fantasía de Vivienne.

Su acuerdo es retorcido. El sexo es increíble. Y, a pesar de sus intentos por mantenerse separados, pronto sus emociones se unen tan fuertemente como la cuerda alrededor de las muñecas de Vivienne. Pero los secretos de su pasado amenazan con oscurecer aún más su romance...

Advertencia para el lector: Asking for It trata explícitamente fantasías de sexo no consentido. Se recomienda a los lectores sensibles a las representaciones de sexo no consentido.


¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica”?

Sí y no. Sí que lo es en la medida en que entró en mi lista de las mil mejores novelas románticas, en la versión de 2019, con el puesto 456. Y no porque no hay final feliz, sino simplemente esperanzado de que, quizá, algún día, puedan estar juntos como pareja. La incluyeron en el Top 100 de ScandaLISTious. Romance Novels For Feminists la escogió entre lo major del año 2015, lo mismo que Publishers Weekly. Tuvo críticas máximas en Fiction Vixen, I Love Romantic Fiction, Kimberly Faye Reads, Natasha is a Book Junkie, Smart Bitches Trashy Books, Read All The Romance… Fue un Top Pick! para Romantic Times y starred review en Publishers Weekly. Es una de las novelas románticas recomendadas por Sarah MacLean, la cual, aunque como escritora es manifiestamente mejorable, como lectora tiene un ojo prácticamente infalible para pillar qué novela romántica merece la pena

 

CRÍTICA

En junio de 2025 se cumplieron diez años desde la publicación de esta novela. Como no me dio tiempo a leerla, no publiqué un artículo de efemérides. Al final, me la zampé en un viaje que hice a mediados de julio de 2025.

Supe de esta historia gracias a una publicista de Berkley a quien entrevistaron en Smart Bitches Trashy Books. Me enganchó la forma que tenía de hablar sobre esta historia, y en algún momento de la última década, la compré rebajada de precio.

Por lo visto alguna editorial de romántica erótica rechazó esta novela por su contenido. Obviamente era otra época. ¡Cuánto ha cambiado el mundo romántico en diez años! Ahora hay cosas mucho más desagradables y subidas de tono, chorreantes y de consentimiento muy dudoso, en el dark romance.

Ahora, en 2025, una fantasía de violación parece tan de andar por casa como el pollo con patatas de la abuela. Aquí no hay nada dudoso, ninguna imposición, porque se trata de una mera fantasía, una representación que necesita la protagonista para poder alcanzar el orgasmo.

A Vivienne Charles, estudiante de posgrado, la avergüenza esta fantasía. Incluso va a terapia. Cree que es algo que no debería sentir. Ella misma fue objeto de una agresión sexual de pequeñita, y siente una inmensa culpa porque su libido necesite esas cosas.

Ojo, que su terapeuta le dice que, igual, habría tenido esta fantasía con independencia de haber sido una víctima de violación.

Pero, por otro lado, asume que su sexualidad funciona de esta manera, y espera que sus parejas le den lo que necesita… Algo que no consigue. Hay que tener mucho cuajo para ponerse a interpretar a un violador en una escena erótica, y sus parejas no tienen estómago para ello.

Cuando su ex acaba soltando su íntimo secreto en público, llega a los oídos adecuados: los de Jonah Marks, un profesor de la misma universidad que Vivienne. ¿Por qué él es ideal? Bueno, porque si a ella le pone fingir ser víctima, a él le va lo de aparentar ser un macho violador.

A ti te gusta interpretar un papel. A mí me gustaría interpretar otro… En los términos que tú decidas, y dentro de tus límites. Pero creo que podemos… satisfacernos el uno al otro.

La publicista que escuché en aquel programa de las Smart Bitches advertía que no era una novela para todo el mundo, y tiene razón. Todo el planteamiento incomoda un poco. Aunque las escenas sean excitantes —como es algo propio de la erótica—, no deja de ser inquietante.

La lectora se pregunta lo mismo que Vivienne: ¿cómo puede un tío querer eso, fingir que está imponiéndose por la fuerza? ¿Qué clase de retorcido machista puede tener ese deseo?

Esa es una pregunta que no te haces con alguien con quien tienes solo un rollo ocasional. Pero claro, acaban apareciendo los sentimientos. Y entonces es inevitable que Vivienne se pregunte cómo puede estar enamorada de un tipo al que le va «esto».

Jonah es bastante reservado. Mucho. Es rico de familia, con escándalos que salen en la prensa. Por eso no confía en nadie ni habla de sí mismo. Se dedica a lo suyo. Es un geólogo especialista en erupciones, géiseres y terremotos; lo mismo está escribiendo papers que largándose a la Antártida a estudiar un volcán que en un congreso de geólogos en Escocia.

Hasta que dio con Vivienne, sus parejas no han podido satisfacer esa comezón que siente en su interior de controlar, dominar, imponerse por la fuerza. Aunque querría mantener la distancia con ella, dejando lo suyo reducido a sus encuentros eróticos, él tampoco puede evitar conectar con ella a nivel emocional.

Cada uno de nosotros asumió que el otro estaba, simplemente, dándose el gusto de satisfacer un fetichismo pervertido, cuando en realidad, nos estábamos guiando mutuamente a través de nuestras pesadillas.

Es una novela muy bien escrita, que trata con delicadeza un tema tan espinoso, y que sabe dejar muy claro que todo esto es sexo consentido.

Es especialmente cuidadoso el personaje de Jonah, cómo ayuda a crear un entorno en el que Lilah pueda sentirse segura. Él no sabe que ella es víctima de violencia sexual. Ella no piensa decírselo. Parece que, si lo supiera, Jonah no habría querido esta clase de encuentros.

Todo debe quedar claro antes de embarcarse en una relación de este tipo. Primero, en conversaciones en lugares públicos, para que ella se sienta segura. Tienen su palabra segura. Luego, han de detallar muy bien los límites, los de ella y también los de él, que no está dispuesto a cualquier cosa… Porque claro, también Jonah tiene sus traumitas de la infancia.

Ayuda a disfrutar el libro que no sea una relación sadomasoquista. No se golpean hasta hacerse sangre, ni nada parecido. Es un poco más bien tener sexo a lo bruto, con peleas, agarrones, sujeciones, pero sin lesionar de verdad. No es el sufrimiento lo que buscan, sino la violencia, no sé si me explico.

Me pareció una novela magnífica, de cuatro-cinco estrellas, sin dudarlo, pero…

Cerré el libro bastante cabreada. Fumaba en pipa porque mucho poner trigger warning de que esto iba de una erótica contiene sexo explícito, y raruno, fantasías de violación pero todo consensual,… Advertencias que, para mí, sobran. Queda claro leyendo la sinopsis de qué va el libro. No contiene nada que sorprenda a una lectora habitual de romántica, curadas como estamos ya de todo espanto.

Se les olvidó, en cambio, avisar de lo más elemental: esto NO es romántica, porque no es autoconclusivo. Para llegar a happy ending de Jonah y Vivienne hay que leer el siguiente, Begging for It.

Anda y que le den. Odio cuando hacen esto. Tienen que advertirlo. Si lo compro, y lo leo, sabiéndolo, pues nada, problema mío. Pero cuando te anuncian como romántica algo que luego no tiene un final feliz, me quedo desagradablemente sorprendida al llegar al final y ver que no están juntos como pareja.

No sé si compraré el otro. Si lo veo rebajado, sí. Pero al precio real, actual (8,90 € el ebook), ni de coña.

En una entrevista que dio la autora (o autor) a SBTB, aclaró que, aunque hizo sus investigaciones, al final se trata de una historia de unos personajes en particular. No es cosa suya explicar este tipo de fantasías, al parecer relativamente frecuentes.

No obstante, hay que reconocer que las sesiones de Vivienne con su terapeuta, sirven para poner en contexto, evaluar desde un punto de vista más psicológico, las escenas que estos dos se han montado antes. Le añade un plus de, digamos, seriedad, a la historia.

Si el libro dejara alguna enseñanza o conclusión, dijo la autora al final de la entrevista que menciono más arriba, cree que sería «la idea de que las fantasías en sí mismas no son inmorales, lo que cuenta es cómo actuemos (o no) en relación a ellas».

Porque no todas las fantasías son cosas que queramos en la vida real.

Mis tres estrellas son una cosa intermedia entre el cabreo que me llevé por no ser autoconclusiva (⭐) y lo muy bien escrita que me pareció, lo especial, lo distinta, lo inolvidable que resulta (/).

Valoración personal: así de media, 3 estrellas

 

Se la recomendaría a: lectores de erótica con chicha.

 

Otras críticas de la novela:

En español, no he encontrado nada, lo cual no es de extrañar porque no está traducida a nuestro idioma. Sí lo está al alemán (Tainted Hearts, y a la bilogía la llaman Tainted) y al francés (Malgré nous la novela, Nuits blanches el dúo).

Así que os dejo enlace a críticas en inglés.

Natasha is a Book Junkie, 5 estrellas

The Neverending Book Basket, 5 estrellas

Publishers Weekly, starred review.

Ana’s Attic, 4.5 estrellas.

Maryse’s Book Blog, 4.5 estrellas

Book PushersA-/B+.

 

Nota:

Lilah Pace es el seudónimo de un autor (o autora) de superventas, que publicó así sus incursiones en el género romántico. Se supone que ha vivido en varios sitios, Italia y Reino Unido, antes de echar raíces en el Sur de EE. UU. Tiene perro.

Ya había leído una dilogía que me parece de lo mejor que he leído en romántica, y desde luego, dentro de las novelas de royals: His Royal Secret y His Royal Favorite. Luego ya no siguió trabajando este género. Supongo que ha seguido publicando otro tipo de novelas, con su nombre habitual. Siempre me ha intrigado saber quién es.

De lo que he ido leyendo por ahí, His Royal Secret / His Royal Favorite empezó como (o se inspiró en) fanficción con el título de Anarchy in the UK, James y Ben se llamaban Charles y Erik en la fanficción. Y el autor sería Yahtzee en ao3. Me cuadra con que sea británico, algo que he sospechado siempre, que tiene que ser British o de la Commonwealth, solo así puede entender lo que es una monarquía constitucional.

El único Yahtzee que encuentro por internet es un escritor de novelas juveniles y desarrollador de videojuegos llamado Ben «Yahtzee» Croshaw, británico que ha vivido en Australia y actualmente en California. ¿Es posible que el o la escritor(a) de fanficción le copiase el nombre? ¿O que los dos hayan recurrido a ese nombre, que es el de un juego de dados?

La cosa es que este Asking for it no tiene mucho que ver con esa bilogía real. Se ambienta en los EE. UU., es más erótica que romántica… Es como si fueran historias de autores diferentes.

Si alguien descubre quien es el o la novelista detrás del seudónimo, que me lo diga, por favor.

No soporto los misterios sin desentrañar.

Por si no queda claro, recomiendo totalmente leer His Royal Secret a cualquier lector de romántica.