Amor en tiempos de balneario e intriga
La Fuente del Francés
Por Elena Bargues ‧ Fecha: septiembre de 2023
Esta novela la cogí en digital en e-biblio, que de vez en cuando me da agradables sorpresas metiendo cositas románticas.
Me ha parecido una novela histórica muy sólida, con una recreación estupenda de la vida en un balneario a finales del siglo XIX (1891), y unas cuantas escenas en Santander.
También te enteras un poco de la inquietud que removía a los españoles de Cuba en aquella época anterior al 98, cómo estaba formada aquella sociedad criolla. Principalmente, me llamaron la atención los usos y los abusos de los caballeros hacia las mujeres, sobre todo las vulnerables, por el color de piel o la pobreza. Pero vamos, que ni siquiera las chicas de buena familia se libraban de la violencia, en particular sexual, aunque también económica. Es lo que más me queda en el magín después de leer esta novela.
Antonia Valdivia (30), señora de Carvajal es una española de Cuba que viene a tomar las aguas a un balneario de Cantabria, el de Hoznayo, llamado Fuente del Francés.
Con esta Antonia viaja su tía Lina, señora que se dedica a recoger y ayudar a mujeres a las que los señoros han dado mala vida. También dos mujeres que trabajan para ellas y el marido de Antonia, que busca adquirir una propiedad por aquí para el caso de que las cosas en Cuba se tuerzan y tengan que salir por piernas.
En el balneario coincidirán con Charles Webster (41), diplomático estadounidense que tiene sus propias intrigas políticas que seguir, al menos como observador, con motivo de una visita de Sagasta a Santander. Además, como buen comerciante, parece que podría encontrar allí un cliente para su negocio, que son las armas.
Las cosas se lían cuando hay de por medio uno (o más) asesinatos, y la ilícita atracción entre Antonia y Charles. En algunos momentos es un whodonit, que me recordó a otro que escribió la autora Celia y el comisario, aunque aquí sin dramatis personae previo. Que oye, mira, igual lo habría agradecido porque me liaba algo con los nombres y las relaciones entre los personajes.
Lo que más me ha gustado es la ambientación histórica, los diálogos inteligentes y la adultez de los personajes, además de las referencias a la situación de la mujer y esa tía Lina que es un poco metomentodo (por momentos me parecía la arquetípica vieja del visillo), aunque es por una buena causa. Si bien ella tiene sus razones, me pareció algo sociopática, la verdad. Menos mal que su sobrina no es totalmente de su misma idea. Y, por supuesto, disfruté de la manera tan estupenda con la que escribe la autora. Yo creo que ha mejorado mucho respecto a otras cosas que le leí hace años. Tengo la impresión de que ahora, con Pamies, pule más la parte estilística, el vocabulario, el ritmo, la caracterización de los personajes, esas cosas.
La historia de amor, es sí y no.
Sí. Por un lado, me gusta que se lo piensen, que hagan las cosas paso a paso, insinúen y flirteen siendo conscientes en cada momento de hasta dónde pueden llegar y cuándo se pueden poner el mundo por montera. Describe una relación que es plausible que se desarrollara de esa forma en aquel momento.
Pero no. Pero, por otro, los personajes protagonistas no me acaban de llamar. Aquí, creo que es por ese Charles al que no veo como un tipo demasiado atractivo del que la lectora se pueda enamorar platónicamente. Igual es que tengo muy fresca en la memoria la «Ariane» de Billy Wilder y me imaginaba a Charles como ese Gary Cooper otoñal demasiado picaflor.
La romántica es un género con mucha implicación emocional del lector, cierta inclinación sentimental hacia los personajes. Si eso no me llega, acaba siendo una de esas novelas que yo llamo del «tío Pepe y la tía Josefina», que a ellos les encantará conocerse y amarse, pero a ti te deja un poco fría y hasta puede que te de algo de grima.
También es un poco incómodo ver a alguien que, en el fondo, no deja de buscar información que puede beneficiar a su país y perjudicar a España. Aunque la verdad, viendo el propio daño que hacían los políticos a los españoles de entonces, de uno y otro hemisferio, a cuenta de lo de siempre, los impuestos (algo de eso se ve en esta novela), pues vaya, tampoco hacían falta extranjeros que vinieran a dar la puntilla…
Estuve dudando si ponerle tres o cuatro estrellas y, comparando con otras de la autora, al final me decanté por las tres. Ya he comentado más veces que yo puntúo comparando libros del mismo autor. Esto podría haber alcanzado fácilmente las 4 estrellas con otro nombre en la portada.
Mi experiencia: buena, 3 estrellas.
1.ª edición, 9/2023
Ediciones Pàmies
Impreso (rúst. solap.) y en digital
Páginas: 384
Colección: Histórica
ISBN 13: 978-84-19301-91-8
Crítica en Que el sueño me alcance leyendo(Yolanda).
Por si os pica la curiosidad, sí, La Fuente del Francés es un balneario que existió históricamente, aunque hoy esté en ruinas. De hecho, ni siquiera está señalizado si vas por la zona, ya que creo que sigue siendo propiedad privada y te puedes partir la crisma si te metes por allí.
Aquí os dejo una foto de uno de los edificios en ruinas. Hice una ruta por allí en noviembre de 2025, que podéis mirar en Wikiloc.
Si lo tuyo es el turismo termal, en Cantabria hay balnearios en activo totalmente recomendables. Mi debilidad es el de La Hermida, en la garganta de acceso a la Liébana, la parte cántabra de los Picos de Europa. Pero en conjunto, en cuanto a localización, servicios y posibilidad de turisteo, yo creo que antes recomendaría a los visitantes el de Puente Viesgo, porque lo puedes compaginar con visita a cuevas prehistóricas patrimonio de la Humanidad.


No hay comentarios:
Publicar un comentario