lunes, 27 de febrero de 2023

Crítica: “Slap shot”, de Kat Mizera


El encuentro más accidentado de la historia

 


DATOS GENERALES

 

Título original: Slap shot

Subgénero: contemporánea

Publicación: 2022

Parte de una serie: Lauderdale Knights #1

Páginas: 214

 

NO TRADUCIDA AL ESPAÑOL


SINOPSIS (según Fiction Data Base)

Bienvenidos a Fort Lauderdale, donde los días son calentitos y los Caballeros aún más...

Vaughn: puede que esté jugando de fábula, pero un nuevo comienzo parece lo mejor para este momento de mi carrera. Unirme a los Caballeros de Lauderdale ha sido una gran decisión, y estoy listo para conquistar esta ciudad. En la noche de apertura, la multitud enloquece... y también mi slap shot. Dejar inconsciente a una aficionada no era la presentación que me imaginaba. Especialmente cuando le echo la vista encima a mi hermosa víctima. El problema es... que está comprometida.

Juliet: Despertarme con una conmoción cerebral y amnesia me hizo darme cuenta de que cuando se trata de vivir la vida en mis términos, es ahora o nunca. Mi gran familia italiana tiene buenas intenciones, pero es hora de que dejen de tomar las decisiones por mí. Ahora, si pudiera deshacerme de mi prometido, renunciar a mi trabajo y dejar de babear por el atractivo jugador de hockey que me hizo entrar en razón, la vida sería perfecta. Excepto que nada en mi vida es perfecto... ni siquiera el más nuevo MVP de Lauderdale.

 

¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica”?

No, estaría como mucho entre las veinte mil mejores, gracias a que tiene un poco de un tópico bien atractivo, que es la amnesia.

 

CRÍTICA

Pues también hay hockey MF, no todo van a ser male/male romances. Así que que cuando vi que ofrecían esta novela como un freebie en alguna de las listas de correo en la que estoy apuntada, no lo pensé y la bajé a Book Funnel.

(Freebie = regalo promocional. Ya sabes, te regalo una novela y luego, si te gusta, te compras el resto de mi bibliografía).

((Yo ahí lo dejo)).

Esta novela empieza con el meet cute menos cute de la historia.

Juliet Cicero (25) está entusiasmada porque, ¡por fin!, hay en Fort Lauderdale un equipo de hockey profesional. Es una expansión, un equipo nuevo que se está formando. ¿Cómo va a faltar ella al partido inaugural? ¡Si hasta se ha comprado un pase de temporada…!

Una de las estrellas de este equipo es Vaughn Elliott (26), que coge la pastilla con rapidez, y…

La primera escena entre Juliet y Vaughn acaba con ella en el hospital, amnésica.

Aunque ha sido algo accidental, el equipo aconseja a Vaughn ir al hospital, eso da buena imagen.

Juliet, confusa y amnésica, no recuerda quién es, ni conoce a su familia, ni mucho menos quién es este tiarrón tan atractivo que aparece en su habitación de hospital.

Ahora, lo que ve de él, le gusta. Y el sentimiento es mutuo. Es cosa de conocerse, y saltan chispas.

A pesar de esas buenas vibraciones, no parece el momento oportuno para nada, porque Juliet está comprometida y además se está recuperando. En unas semanas, se va a casar.

Lo de la boda es todo muy loco, porque su familia, italiana y tradicional, toma las decisiones por ella. Y lo mismo hace su prometido. Juliet es incapaz de enfrentarse a ellos, decir que no.

Ahora, este incidente y sentir lo que siente por Vaughn le hace replantearse las cosas.

Vaughn también tiene sus propios problemas familiares. Madre fallecida, padre ausente que dirige un club de moteros con problemas legales… De repente, este tipo aparece en la vida de Vaughn. Es lógico que él desconfíe, no sabe qué es lo que quiere de él…

No solo se trata de ver cómo estos se lían, sino de ver cómo superan las complicadas relaciones familiares.

De este libro recuerdo sobre todo las escenas sexis, que sin tener nada raro o infrecuente, no sé por qué me parecieron muy apasionadas.

Hay mucho tópico italiano con Juliet y sus hermanos, y su madre. Más de una actitud se explica diciendo: Italian, Catholic. Guilt.

Aparecen personajes que deben ser de series anteriores de Kat Mizera, y no siempre me parece que vengan a cuento.

Me quedo también con un momento en que Vaughn se cabrea de verdad con Juliet. No es que la agreda, ni la insulte ni nada, ¡eso sería horrible...! 

No, lo que me gusta es que, en un mundo tan políticamente correcto, en que todo es muy chupi yupi y kumbayá y los héroes son eternamente comprensivos y pacientes, hasta el punto de que a veces parecen ellos los felpudos… ¡Por fin hay un tipo normal...! Reaccionaría de forma sensata, como el macho medio diciendo algo así como «mira, te quiero pero ya no puedo más con esto, cuando te aclares, me avisas. Hasta otra».

Igual exagero, pero me parece que de un tiempo a esta parte en contemporánea o es todo muy de extremos: o irrealmente blandito y suave, o con reacciones desproporcionadas, con la madurez emocional de un adolescente.

En 2020 hubo un hilo dedicado a Kleypas en All About Romance, «The ask@ARR: What do we think about Lisa Kleypas?». Dijo una lectora que «la mayor parte de los romances históricos actuales no parecen tener mucho tirón emocional tampoco, y no parecen quedarse mucho en tu corazón».

Dabney Grinnan replicó: «Estoy de acuerdo de que la gran mayoría de los romances actuales, en todos los géneros, son más blandos de lo que a mí me gusta. Tal como yo lo veo, es la consecuencia natural de escribir de manera que no ofendas a nadie. Si tus protagonistas tienen que estar libres de toda culpa, y tu escritura, libre de riesgos, es difícil escribir historias con tirón».

Igual es una influencia del movimiento woke, que yo he visto permear la romántica histórica desde que Trump ganó las elecciones en 2016. De repente no bastaba escribir una historia atractiva, había que hacer activismo.

Igual no tiene nada que ver y es solo un prejuicio mío, que no me gusta que me sermoneen, ni siquiera con ideas que comparto.

Todo tiene que ser tan políticamente correcto, que los héroes y las heroínas tienen poco margen de actuación para darle un poco de garra a sus historias. 

Parece que la gente nunca tiene un mal día, una mala respuesta, un momento de decir «joder, basta ya, lo dejo». No me refiero a agresiones, ni insultos o amenazas, no, me refiero simplemente a algo muy humano que es que no puedes ser perfecto el cien por cien del tiempo.

En esta novela he encontrado a gente real, tanto los protagonistas, como sus familias, tienen sus debilidades, sus obcecaciones, momentos de decir basta y otros muy tiernos, con tiempo para rectificar. 

Hasta el prometido de Juliet podría ser un mal bicho y no, es solo que la familia (y a veces también Juliet) no lo acaban de desengañar, algo lógico cuando se conocen de toda la vida.

Como es habitual en la contemporánea actual, se cuenta en estilo NA. Aquí sí que diferencias las voces, gracias a que Juliet y Vaughn tienen personalidad y problemática propias.

En resumen, una novela que me resultó algo especial y no estoy del todo segura de por qué. He intentado decir lo que más me llama la atención, pero igual no es eso y simplemente es una novela bien planteada y mejor ejecutada.

Me apunto el nombre de Mizera para leer más cosas, al menos las que vengan recomendadas. O que estén baratitas, porque sí tiene un precio algo alto para lo que suelo gastar.

Valoración personal: notable, 4

Se la recomendaría a: quienes de romances deportivos en la NHL

Otras críticas de la novela:

No he encontrado críticas ni en español ni en inglés. Es lo que tiene ser una autora tan de tercera fila como Kat Mizera. Ya sabéis que esto de primera, segunda, tercera fila no lo digo en plan despreciativo, sino solo en relación con el bombo que tienen y lo mucho que se las menciona y comenta.

En Amazon.com tiene 4,7 estrellas de media. 

En Goodreads, 4,39. 

Romance.io, 4,50 estrellas

Aquí, los libros de Kat Mizera en orden. 

Y página en Pinterest

No he encontrado nada más, podéis creedme.

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