miércoles, 14 de enero de 2026

Crítica: “Arabella”, de Georgette Heyer

 


Qué bien escribía esta señora, por diorrrr

Portada española

 

 

DATOS GENERALES

 

Título original: Arabella

Subgénero: Regencia tradicional

Fecha de publicación original en inglés: 1949

Editorial: William Heinemann

Páginas: 288

ISBN13: 9780434328185 (de la edición de 1952)

 

En España

Título: Arabella

ISBN 978-84-9838-133-7

Traductora: Gemma Rovira Ortega

1.ª ed.: 2007, Salamandra

Páginas: 288

Encuadernación: rúst.

 

SINOPSIS (tomada de La Casa del Libro

Arabella ha venido a Londres con un propósito muy concreto: encontrar marido. Pero no cualquier marido, sino uno muy rico, ya que, además de mantenerla a ella, deberá sanear la maltrecha economía de sus numerosos hermanos.

 

¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica”?

Sin estar entre las mil mejores, la tengo muy arriba en mi base de datos, en torno al puesto tres mil. Tiene crítica DIK A- en All About Romance. Regan Walker consideró que Beaumaris es uno de sus héroes favoritos, y Arabella, de las heroínas. Jacob, a quien sigo en Good Reads, le puso cinco estrellas. Aparece en lista de favorite funnies.

 

CRÍTICA

Ay, qué linda historia. Y escrita de esta manera tan extraordinaria que tenía Georgette Heyer. Es de esas novelas que leo poco a poco, cada palabra, cada frase, alargando la lectura durante días, para sacarle todo el jugo.

Es una novela de 1949 con un planteamiento no es muy diferente de otras muchas posteriores: alguien que tiene que casarse bien para ayudar a su familia.

La veinteañera Arabella (le calculo 20 años) tiene su primera temporada en Londres, con la finalidad de buscar un buen marido, porque la familia que tiene lo necesita. Son ocho hijos de un vicario de pueblo, en el remoto Yorkshire, y claro, la fortuna no da más de sí.

El ambiente familiar de Arabella te lo describen al principio de la novela. Aparecen todos los miembros de la familia Tallant. Eso puede desconcertar, a menos a mi me despistó, esforzándome en aprender los nombres, las edades, y saber cómo es casa uno de los retoños Tallant. Porque luego no sabes qué papel van a tener en la historia.

Resulta que al final sólo importan Arabella —lógico, es la protagonista—, y Bertram, el hermano menor, de 18 años, que aparecerá otra vez avanzada la novela. Así se lía un poco más la historia.

Camino a Londres, Arabella tiene un contratiempo y eso la lleva a conocer al dandi Robert Beaumaris (30). Un tipo elegante, pagado de sí mismo porque muchas van detrás de él. ¿Por qué iba a ser esta desconocida diferente?

El disimulado desdén de Beaumaris irrita a Arabella, lo que le lleva, impetuosamente, a hacer algo que luego la sitúa en una situación un poco falsa en los salones londinenses.

Este Robert Beaumaris es un tipo que todo el mundo tiene en muchísima consideración, es rico, el Árbitro de la Elegancia, el «Simpar» (Nonpareil). Es un reconocido solterón que no tiene la menor intención de casarse porque todas van detrás de su fortuna, y ya digo que Arabella no le parece diferente...

Por razones no muy claras, tal vez porque sabe que por una vez su corazoncito puede estar en peligro, Beaumaris tiene el capricho de hacer de Arabella toda una estrella de la sociedad londinense.

Acudirá a los eventos en los que esté ella, pasearán juntos por los parques de Londres, coincidirán en bailes de Almack’s, etc. O sea, lo típico de la temporada londinense que después hemos visto en tantas otras novelas posteriores. Heyer lo contó y otras la han imitado. 

A veces pienso que las autoras de romances históricos de la Regencia, más que estudiar la ambientación en fuentes originales o libros de Historia, se han contentado con leer mucho a Heyer y ambientar en la Regencia imaginada por esta autora, sus expresiones, sus costumbres, lo que comían y bebían, vestidos y carruajes, etc.

En esa temporada londinense, Arabella tiene que encontrar un marido, y estar de la mano de Beaumaris le añade estatus en el mercado matrimonial. Eso y bueno, el malentendido inicial provocado en parte por ella y por el propio Robert.

Ese contacto constante de Robert Beaumaris con Arabella, hace que él se de cuenta de que, quizá, Arabella no sea sólo una chica guapísima, y bien educada, sino también tiene cierta vitalidad y otras cualidades que lo atraen, que le podrían hacer realmente muy feliz.

Esta novela tiene especial, respecto a otras, que aquí ves el giro en el interés de Beaumaris. En otras tienes que sospechar, leer entre líneas, y es delicioso, pero a veces puede parecer un enamoramiento repentino. Aquí yo creo que se ve muy bien el progreso de Robert Beaumaris, respecto a Arabella.

¿Y ella? Pues la verdad es que poco a poco se da cuenta de que quien le gusta de verdad es Robert. Con él se encuentra a gusto, y no habría ningún marido mejor. Entonces le tortura el malentendido que (cree) hay entre ellos, la mentirijilla aquella que soltó. Se siente muy infeliz, y desgraciada.

Encima, aparece su hermano Bertram para liarle todavía más las cosas, con sus deudas del juego.

Solo que por algo a Robert le llaman Nonpareil, es mucho Robert.

Como todas las novelas de Heyer, está muy bien escrita, de esas que no te apetece saltarte ni una coma, y eso que tiene un inglés complejo, ciertamente. Pero es que el lenguaje le sirve para recrear todo el mundo.

No sólo ambienta bien en una Regencia creíble. Es que tiene, además, esa cosa que me gusta tanto a mí de retratar a los personajes a partir de lo que ellos dicen, y cómo lo dicen. Cada uno habla de una manera peculiar. Y se callan y miran de soslayo. Tiene tantas sutilezas que abre en el pecho del lector miles de insinuaciones. Al no darte todo mascado, deja muy amplio camino al vuelo de la imaginación del lector.

Lógicamente, todo esto lo aprecio en inglés, en original. Me parece dificilísimo de traducir. No sé qué tal estará la versión española. Te contarán la historia, no lo dudo, pero no de la misma manera.

Cada vez me quedan menos por leer de Heyer, y es una pena, porque es una gozada. De las pocas autoras que posiblemente vaya a releer en el futuro.

Obviamente, es muy romántica, aunque tensión sexual cero, porque es un Regencia tradicional. Si lo que buscas es smut, olvídate, no es para ti. Lo encontrarías soso, inocentón e incluso hasta cursi.

Esto es para quien busca otra cosa.

Valoración personal: excelente, 5

Se la recomendaría a: quienes gusten de novelas bien escritas. 

Otras críticas de la novela:


 

Empiezo con algunas críticas en español, aunque ya digo que me parece difícil que una traducción esté al nivel del original.

Crítica de Anasy, en El rincón de la novela romántica, considera que «tiene el sabor de los clásicos».

Excentriks la recomienda.

Para Papel en Blanco, que no debe ser habitual de romántica, le pareció que tenía un estilo ñoño y algo afectado, sin que le falte algún que otro toque de humor.

Paso a las opiniones en inglés, que tienen el privilegio de leer en el idioma original.

All About Romance, una DIK A-

Mary Kingswood, 5 estrellas.

Susan Coventry, también positiva. 

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