Novelita con niño, se me hizo bola
Nothing but Cowboy
Por JUSTINE DAVIS ‧ Fecha: junio de 2021
Me gustan estas novelas de Justine Davis, una autora con solera. Son contemporáneas en tercera persona, con personajes adultos, que hablan de la vida real, con algún momento sexi, pero sin que ello tape el romance o los desafíos cotidianos de sus personajes.
Aquí, tenemos a Keller Rafferty (36), ranchero tejano que aún vive en la casa familiar y lo más lejos que ha ido en su vida es a la capital de Méjico. Vive con su madre y sus hermanos, estos, en diversos lugares de su inmensa finca. Ya sabéis que en Tejas todo es a lo grande, debe ser el sitio en que más se cree eso de go big or go home, que son hipereducados, hablan arrastrando las palabras pero donde la expresión don't mess with Texas es algo más que una pegatina en el coche.
Hace un tiempo que los Rafferty tienen acogido a un chiquillo huérfano, Lucas Brock, y Keller piensa que igual es hora de adoptarlo formalmente; total, ya es parte de la familia.
Justo entonces aparece Sydney Brock (30), quien dice ser prima del niño y que ha venido a buscarlo. Solo que Sydney no conoce personalmente al niño Lucas. Siempre pensó ella que no tenía más parientes que unos padres impresentables. El niño también desconocía su existencia… y todo el mundo. Si está con los Rafferty es porque los servicios sociales no encontraron ningún pariente que se hiciera cargo.
Así que, ¿cómo no va a sospechar Keller de esta muchacha tan resuelta, viajera y guapetona, a pesar de su pelo bicolor?
Habrá que comprobar quién es ella y qué quiere, qué pretende hacer con un chico que el pobre ya ha sufrido bastante.
Entre Keller y Sydney, pese a la desconfianza, va naciendo cierta admiración y atracción.
No pueden ser más opuestos: él un tipo bien asentado en la tierra de sus antepasados, ella viajera impenitente por el mundo, que ya ha llenado las páginas de tres pasaportes.
No está mal el planteamiento, ni tampoco el estilo de Davis. Pero mira, justo en esta novela no me acabó de convencer. Llegó un punto en que leí bastante por encima: los diálogos y poco más, También en tercera persona se puede meter mucho relleno tedioso, no es solo el estilo NA el culpable.
Puede que mi aburrimiento viniera del hecho de que es novela con niño, que me interesan más bien poco. Y no es que el chaval no esté bien representado, que sí que lo está. Es que, simplemente, son cosas que no me llaman. A quien le gusten románticas con chavales, creo que sí puede disfrutarla. No es solo que él esté ahí, es que todo el conflicto gira en torno a él.
Y luego hay cosas que convierten la novela en lo que podríamos llamar «el jersey de la tita Juanita», que le tienes cariño porque te lo ha regalado alguien entrañable, pero pica un montón y no acabas de estar cómoda con él.
Me irritaba bastante que esta tía pensara que sería cosa de llegar ella, decir que es pariente y llevarse al niño... Sin tener muy claro qué hacer después con él. ¿Por qué demonios iba ningún servicio social (o juez de familia) a darle a ella la custodia? No se conocen de nada, no vive allí, y tiene una vida nómada. ¿Sólo porque es familia? No sé, igual hay que darle una vuelta y pensarlo un poco, a ver qué conviene a este chico en particular.
Luego hay algo que me incomoda un poco. Este pueblo de Tejas, Last Stand, está «lleno de historia», y todos están locos por ella, aquí todo el mundo se sabe la vida del pueblo, y la matriarca Rafferty, por ejemplo, lee libros al respecto. Pero para ellos, la historia eso empieza con la guerra de secesión respecto a México (o de independencia, para ellos), nada anterior a Samuel Houston.
Como aficionada a la historia que soy, no entiendo esa forma de ver las cosas. Tal como yo lo veo, si te interesa el sitio donde vives, te gusta desde el principio. Y el principio es el principio, o sea, del Paleolítico en adelante. Los anasazi o los indios pueblo, por ejemplo, me llamarían la atención si yo fuera tejana, y luego ya pues eso, las exploraciones en una tierra inmensa y salvaje, o las misiones y presidios.
Al final, lo que hace esta autora me suena a usar la historia como una manera de reforzar sus prejuicios, su propia cultura o su ideología actual. Y no es que sienta un genuino interés de saber cómo se vivió en aquellas tierras siglos (o milenios) atrás.
Mi experiencia: prescindible, 2 estrellas.
Print / eBook, 320 páginas
Tule Publishing Group, 6/2021
ISBN13: 9781954894006 (trade paperback)
Parte de una serie: The Raffertys of Last Stand #1
Reseña en Publishers Weekly.
NO TRADUCIDA AL ESPAÑOL, NI A NINGUNA OTRA LENGUA CIVILIZADA, QUE YO SEPA.

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