jueves, 5 de septiembre de 2024

Crítica: “Brutal billionaire”, de Laurelin Paige

 

Rompiendo tabúes, que semos muy modennas

 


Brutal Billionaire

 

Por LAURELIN PAIGE Fecha: marzo de 2023

 


Esta es una de esas novelas que probé con el Summer Romance Reading Challenge, que propuso, entre otras, Mira Lyn Kelly. 

Veo en mi ordenador que de este libro tengo dos críticas, y uno lleva añadido, en el título, la palabra ranting. Es obvio que este libro me cabreó, desfogué bajando todos los santos del cielo y luego me censuré. Esta es la versión tolerable.

Si tú te quedas encerrada en el ascensor, seguro que te toca con un tío pesado o con una petarda. Pero esto es Romancelandia,  nuestra heroína topará con un rico cachas y guapo.

Brystin Shaw (33) es presentadora de una televisión local. En una entrega de premios se queda en el ascensor atrapada con Holt Sebastian (37), el CEO del conglomerado empresarial al que pertenece su tele.

Él le hace una proposición, y aunque le resulta excitante, ella dice que no. Al fin y al cabo, es una mujer casada, con su productor veinte años mayor. Un matrimonio muy conveniente para su carrera. Luego, para tener los dos, ella y su marido, la oportunidad de un programa a nivel nacional, ella acepta tener sexo con él, con Holt, digo.

Y de eso va la historia, de estos dos realizando actos sexuales casi en cualquier ocasión y lugar.

Yo consideraría esta historia como básicamente erótica con un toque dark de seducción forzada: verse obligada a hacer cosas íntimas que en el fondo se desean pero que no se quieren, por motivos morales. Por eso cuando él la obliga, Brystin lo disfruta, pero se siente incómoda.

Habrá a quien le moleste este planteamiento, con adulterio, o el sexo a cambio de promoción profesional.

No seré yo, los humanos somos muy bonobos, podemos usar el sexo para muchas cosas, según nos convenga o queramos. Cada persona es un mundo.

A mí me suena todo muy antifeminista, pero no hay problema porque, en algún momento, se enamorarán y tendrán su final feliz, uno muy acorde con el signo de los tiempos: *spoiler* una cadena de televisión hecha solo por y para mujeres y no binarios. Que algo así pueda considerarse como positivo, me sorprende, pero creo que es el signo de los tiempos. Me hizo pensar que el wokismo es una especie de religión asumida por las propias autoras, es el espíritu de la época e impregna toda obra de ficción comercial. *spoiler*

Lo que me molesta es la hipocresía, el tufo del nuevo puritanismo que, al final, permea hasta los planteamientos que suenan más rompedores, como este. Fíjate qué moderna soy que meto adulterio (tabú en Romancelandia), y a una mujer usando el sexo para trepar en el trabajo (confirmando el tópico de «con quién se habrá acostado ésta», que sufre toda mujer de éxito),... pero luego al final la pongo al frente de una cadena femenina

Yo me preguntaba, ¿qué temas va a tratar esa cadena, qué estereotipos de género perpetuaría? Si tienen imágenes de una noticia en la que, ups, apareciera un Homo sapiens varón, ¿las borrarían como hacía la censura soviética con determinadas fotos?

Además, perpetúa el tópico del millonario que solo por tener pelas se sale con la suya y puede conseguir a todas las mujeres que le apetezca, por el poder que tiene. Algo que resumió muy gráficamente hace años D. Trump, y a quien libros como este le dan la razón, una y otra vez. No voy a repetir sus palabras, pero creo que sabéis a qué me refiero, de qué alardeaba. Que yo no digo que ese señor no tenga cualidades, alguna tendrá cuando tanta gente lo vota, pero vamos, que sensibilidad feminista va a ser que no.

En fin, tampoco voy a profundizar en el tema, porque ni este es un blog político ni creo que la propia autora sea consciente de muchas cosas. No me suena como una persona muy ilustrada. En determinado momento del libro suelta esta perla:

«Siento la tortura de Eurídice, deseando mirar hacia atrás para ver si mi Perséfone está siguiendo»

Creo que en su cabeza se mezclaron dos mitos grecorromanos, el de Orfeo sacando a su amada Eurídice de los infiernos y el de Deméter rescatando a su hija Perséfone del inframundo (aunque la nena, ya sabéis, y si no, ya os lo digo yo, vuelve parte del año a reinar en los infiernos).

Añado otro detalle que me irritó: por una auténtica chorrada, la protagonista se cabrea y quiere que despidan al portero del edificio ipso facto. Este señor hace algo que no es muy correcto, pero la verdad es que me parece una tontería, dentro del gran esquema de las cosas. Que alguien de clase baja pueda perder su trabajo por el pronto de una niñata privilegiada que consiguió el suyo acostándose con el jefe…

En resumen, una novela poco inspirada, a la que solo le encuentro alguna utilidad en la parte erótica. Otra que leí a saltos, estilo canguro. Así que, aunque me empeño en darle oportunidades, tengo que aprender de una vez que Laurelin Paige no es una autora para mi. De las tres cosas que he leído (esta sería la cuarta) solo una son tres estrellas.

 

Mi experiencia: prescindible, 2 estrellas.

 

eBook / audio / paperback & hardcover (¡!), 502 páginas

Paige Press LLC (marzo/2023)

Parte de una serie: Brutal Billionaires #1

ISBN13: 9781957647548

 

Para que tengáis otra opinión, Laura, en Booked All Night, le pone 4,5 estrellas y lo resume así

Laurelin Paige le da un giro a «Una proposición indecente» en este romance independiente del lugar de trabajo multimillonario que presenta elementos de fake relationship, matrimonio de conveniencia, enemigos de amantes y un nuevo gilipollas alfa que a los lectores les encantará odiar.


NO TRADUCIDA AL ESPAÑOL

miércoles, 4 de septiembre de 2024

Crítica: “Lucky number eleven”, de Adriana Locke

 

No está mal pero… no es para mi

 


Lucky number eleven

 

Por ADRIANA LOCKE Fecha: septiembre de 2017

 

Después de haber dedicado una entrada al aniversario de Again, de Seidel, retomo mis críticas del reto veraniego, «Summer Romance Reading Challenge».

Esta es de esas novelas que están bien… para otro público. 

A ver si me explico. Hay libros que sabes que no están mal pero que no son para ti. Este es un buen ejemplo. Cuenta en primera persona dual (como no puede ser de otra forma, actualmente) la historia de Layla James Miller y Branch Best.

Él juega al fútbol americano, estrella millonaria que se tira todo lo que se le pone a tiro. En la pretemporada comparte cabaña junto al lago con su mejor amigo (Finn), la hermana de éste (Layla) y la mejor amiga de ella (Poppy), rollete de Finn. Como Layla es la hermana de su mejor amigo, está prohibida, ya conocéis el bro code.

Pero claro, Branch es demasiado atractivo como para que Layla resista la tentación. ¿Qué se le va a hacer? Layla siente debilidad por los chicos atléticos. Total, que Layla y Branch se enrollan, asumiendo que lo suyo es una cosita intrascendente de fin de semana.

Pero como esto es Romancelandia, todos sabemos cómo acaba la cosa. No pueden dejar de pensar el uno en el otro, y no cuento más por no destripar.

Está contado de modo que engancha, pero... No, no es para mí. Me parece una fantasía demasiado juvenil, todos veinteañeros, guapos y con parné. Sin problemas para ganarse la vida, o encontrar vivienda. 

Ella, no os lo perdáis, vive de su blog, hablando de estilo de vida y esas cosas. ¿Hay quien se lo crea?

Yo me decía...

1) cosa más viejuna, un blog; es lo que va de 2017 ahora, actualmente sería tiktokera. Ya lo he dicho más veces, me parece a mí que las «contemporáneas» son las novelas que luego envejecen peor que las históricas o las de suspense.

2) pero qué va a saber una niña de su edad sobre ciertos temas;

3) cómo va a ganar suficiente para vivir ella sola en un piso en Chicago...

Luego hay cosas que me rechinan, que no van conmigo, como el tópico ese de que «la hermana de tu mejor amigo como fruta prohibida». 

Poppy se enrolla con el hermano de su mejor amiga, y no pasa nada, pero Branch no puede hacer lo mismo con la hermana de su mejor amigo, si eso no es doble vara de medir... No soporto los dobles estándares, o «lo ancho para mí lo estrecho para los demás», no ver viga en ojo propio y sí paja en el ajeno, etc. etc. (Podéis poner todas las frases hechas que se os ocurran, cogéis la idea).

Además, la reacción esperada es violencia física por parte del hermano. Pero vamos a ver, ¿por qué andan todos dándose mamporrazos por fruslerías? ¿Han perdido la brújula moral o qué? ¿O es un comportamiento normal para una sociedad tan violenta como la estadounidense? Allí sería lo aceptable y aquí (España, me refiero) nos suena algo bruto.

Por otro lado, no tengo mucho respeto por alguien que tiene una contractura en el cuello que va a más y, en vez de ir al fisio como haría cualquier persona sensata, va a que le claven agujitas...

En un género tan emocional como es la novela romántica, los personajes protagonistas tienen que gustarte. Aunque no compartas todo lo que hacen, puedes admitirlo. Cada lector tiene sus propias líneas rojas que creen que los personajes no pueden traspasar. En mi caso, no soporto a los delincuentes ni tampoco a los personajes con creencias irracionales, en pseudociencias, ovnis, cosas así. Les pierdo mucho el respeto cuando salen con estas cosas. Así me ocurrió con Layla.

Otrosí digo. En determinado momento aparece un embarazo inesperado, y la afectada en ningún momento se plantea la posibilidad de abortar. No me parece coherente en un personaje que no es religioso ni conservador. No digo que lo haga (estamos en Romancelandia, después de todo) pero sería más verosímil que al menos la dedicara medio segundo a esa posibilidad, aunque luego opte por seguir adelante y amar a su bebé con toda el alma. Hasta en alguna novelita de Sandra Brown de los ochenta, la heroína se lo planteaba y casi-casi llegaba a hacerlo aunque al final, no. Aquí, ni eso, ya digo que no me parece realista.

Esta novela me parece escrita de manera atractiva y que engancha pero... No es para mí, todo me parece tan de jovencitos improbables...

¿Será cosa de la edad, que la romántica ya no me ilusiona y todos suenan demasiado pueriles y poco creíbles? Puede ser, aunque cuando leo buen suspense romántico, o histórica de autoras como Putney con personajes adultos, o male/male romance en condiciones, o contemporáneas en tercera persona de personajes que suenan reales como la vida misma,... Entonces me digo que no, que no soy yo. 

 Es solo que hay escritoras que están muy verdes, aunque publiquen tropecientos libros en pocos años. He leído harlequines con más profundidad. Y si imprimen cosas así, no creo que saquen nada perdurable nunca. Son cosas que acabarán en el contenedor azul.

Para mí, que tienen su público, y no soy yo.

A mí me van las cosas que:

a) tengan algo más de chicha, o

b) si son tipo «mono con platillos», que al menos resulten sexis y divertidas.

No es el caso.

Mi experiencia: prescindible, 2 estrellas.

 

eBook / audio / trade paperback, 264 páginas

Createspace (septiembre/2017)

Parte de una serie: Exposé #5

 

Esta es otra en la que tengo que recordar las inmortales palabras del torero: en este mundo «hay gente pa tó». Ahí va una review que le da 4 trees (o sea, 4 sobre 5), el blog Once Upon a Twilight!

 

NO TRADUCIDA AL ESPAÑOL

lunes, 2 de septiembre de 2024

30 años de… “Again”, de Kathleen Gilles Seidel

 

Un encanto, ambientada en un culebrón televisivo de los 90

 


DATOS GENERALES

 

Título original: Again

Subgénero: contemporánea

1.ª publicación: Onix, 1-9-1994

Parte de una serie: Hometown Memories #4

Páginas: 378

ISBN 9780451405029

 

SINOPSIS (según Fiction DB)

Justo cuando tu vida parece ir exactamente según lo planeado; justo cuando crees que probablemente seas feliz; Y justo cuando crees que no habrá sorpresas, llega el amor que nunca supiste que necesitabas...

Jenny Cotton está pasando el mejor momento de su vida como escritora principal de la única telenovela histórica diurna. Pero debajo de su deslumbrante brillo hay una mujer vulnerable que parece no poder salir de una relación de larga duración… hasta que Alec Cameron camina ante la cámara y entra en su vida. Jenny no puede imaginarse poder amar...otra vez.

Alec Cameron había perfeccionado su oficio con el mismo coraje que lo ayudó a superar su matrimonio fallido. Se considera «uno de los buenos» y, sin embargo, oculta heridas que nadie puede ver, ni siquiera él. Y no puede soportar ver cómo una mujer a la que ama huye de la felicidad… otra vez.

Ahora, de repente, la historia que se desarrolla las tardes de los días laborables es más que un simple guion para Jenny y Alec: es su historia. Pero ¿pueden ver lo cerca que están de la felicidad, o lo cerca que están de perderla...?

 

¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica”?

Sí, entró en mi lista de las mil mejores novelas románticas, versión de 2017, puesto 353. Ahora ya no entraría, por muy poco. Ganó el premio RITA al mejor romance contemporáneo. Tuvo crítica de DIK A en All About Romance, de A- en Dear Author, 5 en Romance Around the Corner. En una lista de cien mejores novelas románticas que hizo Dear author tuvo el puesto 35. Book Binge hizo un Top 1000 y allí alcanza el rango 329. Es una de las novelas favoritas de Caroline, que escribe, o escribía, para AAR. El héroe está incluido entre los héroes beta de toda la vida, un tipo de protagonista bien atractivo.

 

CRÍTICA

Esta es una de esas historias que, como las de Jane Austen, aunque hablaba de sus contemporáneos, ahora suenan históricas.

Un detalle histórico relevante: tener o no teléfono fijo en la zona de camerinos demuestra si has alcanzado cierto nivel.

Es la novela más apreciada de su autora. Toda la serie Hometown Memories es de lo que más gusta a los lectores.

Se ambienta en el mundo de las telenovelas. En concreto, una de episodios de media hora ambientada en la época de la Regencia. Así que hay más de un guiño a las lectoras habituales de ese género (bueno, en aquella época era el Regencia tradicional).

Se supone que hay diferencia de nivel ente series de capítulos de media hora y las de una hora. Jenny se resiste a que su serie, aunque tiene éxito, se alargue hasta la hora, porque prefiere que siga siendo un ambiente pequeñito, de buen rollo, familiar.

Jenny Colton (28) es la jefa de guionistas. Ves cómo en una serie de televisión hay una historia a largo plazo, luego se piensa cada episodio, y dentro de este, los diferentes actos. Después de este esquema, va el diálogo, que puede escribirlo otro guionista.

Ves cómo van reescribiendo la historia, o los personajes, dependiendo del actor, o de la reacción del público.

La cosa empieza cuando un actor se marcha. Lo sustituye, en el papel de un orgulloso y frío duque de la Regencia («guiño, guiño»), Alec Cameron (32). Este escocés de Canadá ha hecho carrera en la pequeña pantalla. El formato le satisface, aunque haya hecho alguna película de cine.

A mí me pareció delicioso el ver cómo se relata la forma de vida televisiva, desde dentro, de qué manera construyen los personajes los actores, cómo interactúan, y todo con la rapidez de la tele, sin posibilidad de muchos ensayos y repeticiones.

Llega un momento en que, te das cuenta, mezclan las vidas personales con la de los personajes.

Por ejemplo, Jenny ha construido el personaje del duque a partir de su novio de toda la vida, Brian, otro actor del culebrón. Y con el tiempo, Alec le inspira la forma de ser y actuar de un mayordomo.

Seidel hace un poco como aquellas de McNaught que te empezaban a contar la vida de sus protagonistas casi desde que nacen. Aquí, te cuenta el pasado de Jenny y Brian, jóvenes del Medio Oeste, algo outsiders. Jenny es una persona que se lleva bien con todo el mundo, y le encanta lo que hace.

Su novio Brian, en cambio, está siempre incómodo, por cosas de su pasado, solo desea sentirse libre. Jenny lo respeta y lo comprende. Aunque a veces es un poco frío.

Alec Cameron es un tipo positivo, encantado de su vida, serio en su trabajo, y que echa una mano en cosas técnicas o personales incluso cuando no son de su responsabilidad.

En cuanto conoce en persona a Jenny, se siente atraído. La respeta y la admira. Cuando ella tiene un problema, la ayuda sin pensárselo, contrastando su cercanía humana con el desapego de Brian, el novio.

Podrían haber convertido a Brian en alguien despreciable, y que inmediatamente se enamoraran Alec y Jenny, ¿verdad?

Pues no, la cosa es más compleja. Lleva tiempo que Jenny comprenda cómo es su novio y cómo es ella, y si lo suyo tiene futuro o no. Podrías pensar que la novela va a ir por un lado y acaba teniendo su propio desarrollo argumental.

Y Alec, ¿cómo es? Ay, un cielo. Después de que una de sus series resultara fallida, pero no por su culpa, hay quien duda de su capacidad. Pero, ¿cómo va a ser él un tipo difícil? Por Dios, si es canadiense… Un tipo tranquilo.

Siempre había sido uno de los chicos buenos, puntual, profesional, dedicado. ¿Cómo podía nadie llamarlo difícil? Era canadiense. La frontera más larga del mundo, sin proteger y todo eso.

Un tipo beta que apoya a Jenny, que está a su lado, no avasalla, no se impone. Se dedica simplemente a hacer su trabajo (muy bien), a echar una mano a sus compañeros, a estar junto a Jenny en lo que puede…

Aunque esa tranquilidad canadiense, ese saber estar sin que se le vaya nunca la olla… Bueno, igual en cierta ocasión sí que le sale la vena escocesa:

Esto no era el duque de Lydgate. Y no era tampoco el chico majo de una granja canadiense. Esta era la sangre escocesa, que por fin hervía, cargando a través del brezo.

Alec es un poco el Gilbert de esta Ana del Medio Oeste porque sí, hay más de una referencia a Ana de las Tejas Verdes. No en vano, Alec es de la isla del Príncipe Eduardo.

Cuando creces en la isla del Príncipe Eduardo, vives y respiras Ana de las Tejas Verdes.

 

–Piensa en Ana de las Tejas Verdes –dijo cuando habló a su familia de Chloe –. Y entonces, no. La parte del «no» es ella.

 

Pero Jenny… Ella era Anne, su propia y querida Anne, todo lo que siempre quiso en una mujer.

 

Me encantó leer esta novela. No pude dejarla a un lado, porque resultaba estupenda: interesante ambientación, personajes atractivos, desarrollo que engancha…

Quizá, desde la perspectiva actual, se nos quede un poco corto el aspecto romántico-erótico. Alec se enamora de Jenny sin verse claro por qué como todo muy repentino. En el caso de Jenny, que lleva años con Brian, no puede quedarse sola un día y al siguiente enrollarse, no, tiene que pasar un tiempo hasta permitirse amar a otro, a Alec.

Pero bueno, es que no hay libros perfectos en todos y cada uno de los aspectos. Sin embargo, en conjunto es una de las que merece la pena dar una oportunidad.

No había leído nada de esta autora, creo. Pensaba leerme más de ella, aprovechando que está la serie Hometown en Kindle Unlimited. Pero luego me he quitado de esa suscripción y no he seguido con más.

Valoración personal: excelente, 5 estrellas

Se la recomendaría a: quienes gusten de las historias televisivas años 90.

Otras críticas de la novela:

No he encontrado nada en español. Voy directa al inglés.

All About Romance, DIK A.

Romance Around the Corner, 5.

Dear Author, A-.

En The Slate incluyeron esta novela en un artículo titulado «The Overlooked Books of 2015», cuando se lanzó en formato digital.

Entrevista con la autora, en Ravishly.

Aquí, al hilo de Novelas románticas que envejecieron bien, se menciona esta entre otras de Seidel.

Y como no hay mucho más, os pongo un poco de diálogo que os hará ver cómo son esta Jenny y este Alec. Empieza Alec...

 

      Ambos sabemos que has basado el personaje de Lydgate en Brian… Seguro que lo has admitido, al menos para ti misma, sé que lo has hecho.

      Sí, pero eso no significa que tenga que admitirlo delante de ti.

      ¿Por qué no? Ambos sabemos que es verdad. ¿Por qué no ser sincera al respecto?

¿Por qué no? ¿Por qué no? Menos mal que él no se ganaba la vida escribiendo telenovelas. Detrás de la trama de cada día había un secreto. Cualquier culebrón que él escribiera desarrollaría el argumento de medio año en solo una semana. Todos los personajes serían sinceros entre ellos, y entonces, ¿qué sería de ellos?