lunes, 9 de enero de 2017

Las mil mejores novelas románticas: 21-40






21 Seduciendo a Mr. Bridgerton

Romancing Mr. Bridgerton, Julia Quinn, 2002, Los Bridgerton #4, histórica / Regencia.

Julia Quinn, fantasías pseudohistóricas de ayer y hoy, presenta el enamoramiento del más encantador de los Bridgerton, Colin. Un tipo majo y alegre, que al llegar “su libro”, se nos pone en plan melancólico y chuchurrío. En cuanto trata un poco más íntimamente a Penelope Featherington, una muchacha con más talentos de los que aparenta, acaba enamorándose de ella.

                                        


22 Desnuda ante la muerte

Naked in Death, J. D. Robb, 1995, In Death/Eve Dallas #1, suspense futurista.

Eve Dallas es una dura policía en la Nueva York del futuro. En el curso de una investigación por asesinato, conoce al misterioso millonario Roarke. Lo suyo es inmediato, apasionado y definitivo. Veinte años después, y tras casi medio centenar de libros, siguen dando caña a los malos.



23 Paraíso / Paraíso robado

Paradise, Judith McNaught, 1991, Second Opportunities (Perfecta) #1, contemporánea.

Culebrón casi-ochentero sobre una rica heredera (Meredith Bancroft) que se enamora del chico humilde (Matthew Farrell) y acaban separados por las malas artes de su padre (el de ella, no el de él). Con los años se reencuentran. Él sólo busca venganza y ella, olvidar el pasado. Pero entre fusiones y adquisiciones hostiles, donde hubo fuego queda la llama y los tontos malentendidos acaban aclarándose.




24 Premonición mortal

Dream Man, Linda Howard, 1995, suspense.

Marlie Keen es una médium con horribles visiones de asesinatos. Dane Hollister, el policía escéptico que tiene que descubrir al psicópata. Corre peligro la vida de Marlie, y Dane, que es hombre de una pieza, la protegerá como sea, y si de paso puede haber algo más, mejor que mejor. Las cosas empiezan así, pasa lo que pasa y acaba como acaba.




25 El secreto

The Secret, Julie Garwood, 1992, Highlands' Lairds (Serie Maitland) #1, histórica / Edad Media.

Otra de esas típicas de la Garwood. En una Escocia de cartón piedra, se enamoran una decidida joven inglesa (Judith Hampton) y un fortachón jefe de clan escocés (Iain Maitland). Todo porque Judith es una amiga leal, ¡vivan las amistades femeninas! Añádele un poco de humor más bien básico y su dosis de escenas tiernas y sensuales y tendrás un cóctel de lo más apañadito.




26 El diablo en invierno

Devil in Winter, Lisa Kleypas, 2006, The Wallflowers (Las Florero) #3, histórica / Regencia.

El libertino Sebastian St. Vincent recibirá un oferta que no va a poder rechazar: la preciosa pero tímida Evie Jenner necesita que se case con ella, a fin de evitar que su horrorosa familia se haga con su dinero y ponga en peligro su vida. Lo que empieza como un matrimonio de conveniencia será el origen de una relación muy apasionada. 




27 Tentación

Welcome to Temptation, Jennifer Crusie, 2000, Dempseys (Dempsey) #1, contemporánea.

Sophie Dempsey sólo quiere producir un documental en el pueblo de Tentación, Ohio. No espera encontrarse con la oposición de la facción más conservadora del pueblo, ni con su atractivo alcalde, el guapo Phineas T. Tucker. Todo cabe en esta alocada aventura, desde el cine porno hasta un cadáver de lo más inoportuno.




28 El caballero de la brillante armadura

A Knight in Shining Armor, Jude Deveraux, 1989, Montgomery / Taggart #15, viaje en el tiempo.

Antes de Claire, la llorona Dougless Montgomery ya tuvo la oportunidad de viajar en el tiempo, a la Inglaterra isabelina. Aquí, Nicholas Stafford, un caballero del pasado, acude al siglo XX porque las lágrimas de Dougless lo despiertan de su sueño eterno. Luego es ella la que tiene que viajar en el tiempo a ver qué se puede arreglar. Advertencia: el final no encaja exactamente en el concepto de final feliz propio de la novela romántica.




29 Secretos en la noche

After the Night, Linda Howard, 1995,  suspense.

Faith Devlin era muy joven y pobre cuando la echaron del pueblo. Todo su amor adolescente por el chico brillante del pueblo, Gray Rouillard se convierte en odio, un odio intenso, profundo, apasionado,… que estallará de la manera más húmeda imaginable cuando ella regrese en busca de respuestas a los misterios del pasado. Nadie conseguirá echarla de allí.




30 Tú eres mi amor

Whitney My Love, Judith McNaught, 1985, Westmoreland Dynasty (Serie Westmoreland) #2, histórica / Regencia.

Whitney Stone está enamorada de un hombre decente, pero no consigue atraer su atención, y sí la del nada escrupuloso Clayton Westmoreland, duque de Claymore. En lugar de enamorarla, la compra a su padre, la pega con una fusta y,… sí, la viola al auténtico estilo de la vieja escuela. Clayton nunca pensará bien de Whitney y ésta tendrá que cultivar paciencia franciscana de por vida pero, ¿qué más da? Por razones que se me escapan, lleva treinta años siendo la favorita de muchos lectores.




31 Perfecta

Perfect, Judith McNaught, 1993, Second Opportunities (Serie Perfecta) #2, contemporánea.

Al joven Zachary Benedict lo echaron de casa y acabó triunfando en Hollywood. Pero ahora lo han encarcelado por un crimen que, por supuesto, no ha cometido. Huye, y en su camino se cruza con Julie Mathison, una chica joven guapa, buena y virgen, que acabará con un síndrome de Estocolmo como una catedral de grande.




32 El vizconde que me amó

The Viscount Who Loved Me, Julia Quinn, 2000, Los Bridgerton #2, histórica / Regencia.

Anthony Bridgerton tiene que contraer matrimonio, y ya ha decidido quién será la ideal. Sólo que cuenta con la oposición de su futura cuñada: Kate Sheffield, quien es bastante escéptica respecto a que este granuja realmente esté dispuesto a comprometerse y cumplir con sus deberes como marido. Fidelidad y todo eso. Lástima que ella misma esté empezando a sucumbir a sus encantos.




33 El duque y yo

The Duke and I, Julia Quinn, 2000, Los Bridgerton #1, histórica / Regencia.

Aquí empieza la saga de los Bridgerton, con la historia de Daphne Bridgerton y Simon Basset, fingiéndose enamorados el uno del otro. Él pretende ahuyentar a las pesadas mamás casamenteras y el objetivo de ella es aumentar su valor en el mercado matrimonial. Claro que lo que empezó como una broma, con el tiempo deja de ser una farsa.




34 Perfecto

Lord Perfect, Loretta Chase, 2006, Carsington Brothers (Carsington) #3, histórica / 1821

Divertida y sexy, en este libro Chase nos une a Benedict Carsington, el aristócrata inglés perfecto, con un comportamiento siempre impecable. Su vida se trastoca cuando conoce a Betsabé Wingate, quien pertenece a la rama descarriada de la familia DeLucey. Acabarán liados en un viaje sorprendente, en que hasta el estirado Benedict puede acabar perdiendo por completo su flema inglesa.




35 El lobo y la paloma

The Wolf and the Dove, Kathleen Woodiwiss, 1974, histórica / Edad Media (1066).

Una histórica totalmente de la vieja escuela. Aislinn es una doncella sajona que, cuando llegan los brutales normandos, lo pierde (casi) todo. Wulfgar, un bastardo normando, deplora la matanza perpetrada, pero no deja de aprovecharse de ello, quedándose con todo: las tierras y Aislinn, claro, a la que viola reiteradamente sin contemplaciones. Aún no entiendo cómo leíamos estas cosas y nos encantaban.




36 Acuerdos privados

Private Arrangements, Sherry Thomas, 2008, The London Trilogy #2 (sic, así aparece en la página web de la autora), histórica / Victoriana.

Así de deslumbrante fue la primera novela de Sherry Thomas, con un matrimonio que es modélico, el de Lord y Lady Tremaine. Claro que eso de vivir cada uno a un lado del Atlántico ayuda mucho a no discutir. Lo que les reúne a regañadientes no es moco de pavo: Gigi quiere el divorcio y Camden está dispuesto a concedérselo, si antes consigue un heredero.




37 Diablo

Devil’s Bride, Stephanie Laurens, 1998, Cynster #1, histórica / Regencia.

Honoria Prudence Wetherby es una mujer práctica que, además, tiene sus sueños, y éstos no incluyen marido e hijos. Pero al final, las reglas sociales parecen imponer un matrimonio. Y el agraciado es Sylvester “el Diablo” Cynster, quien nada más verla decide que ella es la mujer de su vida. Lo suyo nace en la peor de las situaciones posibles, con un cadáver por en medio.




38 Honor y pasión

Honor’s Splendour, Julie Garwood, 1987, histórica.

El barón Duncan de Wexton, llamado “el Lobo” consigue escapar de las garras de sus malvados enemigos gracias a Madelyne, la exquisita hermana de su cruel rival. Medievalandia pura en la que todo parecido con la realidad histórica es pura coincidencia.




39 Ligeramente peligroso

Slightly Dangerous, Mary Balogh, 2004, Slightly Bedwyn (Bedwyn) #6, histórica / Regencia.

El gélido Wulfric Bedwyn, duque de Bewcastle, acude a una fiesta campestre sin más pretensión que pasar un buen rato. Pero allí se encontrará con la desenfadada y alegre Christine Derrick, a quien le importa bastante poco el título de él. Ella no se dejará achantar. Una de esas historias de que los opuestos se atraen. Quienes siguieron toda la saga se mostraron encantados con este remate final.




40 Este corazón mío

This Heart of Mine, Susan Elizabeth Phillips, 2001, Chicago Stars #5, contemporánea.

Molly Somerville suele meterse en líos. Puede que escriba cuentos para niños, pero sus pensamientos respecto al sexy jugador Kevin Tucker, son del todo menos infantiles. Acabará complicándose la vida, a ella misma y a él, sin recabar el consentimiento preciso para ello. Hay momentos divertidos y otros que son muy lacrimógenos.



Por si alguien siente irreprimibles ganas de compartir algo:

¿Habéis leído alguna, todas, ninguna?
¿Está vuestra novela favorita en este tramo de la lista?
¿Y una que no os gustase nada?
¿Creéis que alguno de estos títulos no debería estar aquí porque no os parece novela romántica?

Como siempre si hay algún error, agradezco que se indique.
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domingo, 8 de enero de 2017

Crítica: “Romance silencioso”, de Sandra Brown



Otro de los propósitos para este año es releerme a Sandra Brown y, de paso, leer alguna de las suyas que aún me queda pendiente. 
Sí, ya sé que eso me hará repasar unos cuantos tostones que no valen ni el papel en el que están impresos. 
Y posiblemente sea una empresa a veces tan tediosa que se dilate más allá de 2017. Si me aburro demasiado, lo dejo, tampoco pasa nada. 
De momento, empezamos con una novelita que sigue el tópico harlequinero de viudo con niña.
Warner Books, enero 1995
Diseño de portada: Jackie Merri Meyer
Fotografía de portada: Herman Estevez
Caligrafía: Carl Dellacroce


DATOS GENERALES
Título original: Eloquent Silence
Subgénero: contemporánea/Genérica
Fecha de publicación original en inglés: abril de 1982
Pseudónimo: Rachel Ryan
Serie: Candlelight Ecstacy Romance (CER) - 49

SINOPSIS (según El Rincón de la Novela Romántica)
Lauri es una joven maestra de chicos sordomudos, su hermana nació sorda y en base a eso decidió ser maestra. Ella es muy competente, y cuando Drake Sloan, famoso actor de televisión, decide que su hija no debe estar más en el internado para chicos sordomudos, pide a una maestra de tiempo completo para ella. Recomendaron a Lauri, pero desde el primer momento después de la primera entrevista, entre ellos hay peleas y una atracción fatal. Al final, Lauri decide aceptar y viaja a Nuevo México con Jennifer, la hija de Drake, donde él tiene una casa para ellas. Pero Drake es más complicado de lo que parece, no solo es famoso, sino que además, tiene a una esposa muerta que no puede olvidar.

¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica”?
No, la verdad.

CRÍTICA
Sandra Brown publicó esta novela en 1982, con su primer seudónimo, Rachel Ryan. Pero yo no la leí hasta los noventa, cuando me hice poco a poco con toda su backlist. Recuerdo que me gustó.
La releí hace pocos años para hacer una crítica que publicó El rincón de la novela romántica, y me pareció bien, le di 6/10.
Pero ahora la he releído y lo que entonces me parecían “pequeños detalles anticuados”, ahora me impiden disfrutar de esta historia.
Así que esta crítica mía de hoy, 2016, va a ser un poco diferente de la que colgué en El rincón de la novela romántica. Es curioso, ¿verdad? Mismo libro, misma lectora y sin embargo,… la experiencia es distinta. Porque vivo otro momento, porque he leído otras cosas.
El protagonista, Drake Sloan, es un actor de culebrones que interpreta a un médico. Lleva bigote, algo que me echa para atrás. Debe ser que cuando releí esta novela aún veía Anatomía de Grey y entonces encontré cierto parecido entre el protagonista de esta novela y Eric Dane. Ahora ya ni me acuerdo de qué iba esa serie, y no me explico mi entusiasmo: después de las dos primeras temporadas, se hundió en el abismo de lo trillado y perdí el interés. Creo que después hasta metieron niños (lo que, para mi gusto, es el auténtico beso de la muerte para todas las series de adultos).
A lo que voy: Jennifer, la hija de Drake, es prácticamente sorda. Viudo y con un horario laboral desquiciante, su padre no puede hacerse cargo de ella. Pero ha decidido que viva en una casa, como una niña normal, con un tutor.
La escuela le propone a Lauri para ese puesto de trabajo. En la primera conversación reúne un montón de clichés ofensivos, Drake insulta su profesionalidad. No da el tipo porque es joven, guapa y viste bien. Y seguro que en cuanto pueda se casará con algún tipo y los dejará tirados.
Diría que esto revela lo anticuado de la novela,… si no fuera porque, lamentablemente, aún puedes encontrarte trogloditas así en el mundo laboral.
Drake es un tipo avasallador, que se tiene que salir siempre con la suya. Estuvo casado, su mujer murió y parece que aún ama su memoria. Algo que, cuando Lauri empieza a estar interesada en él, la obsesiona un poco, cual Rebeca de pacotilla.
No te preocupes, hija, que esto es romántica de la antigua: salvo la protagonista, el resto de mujeres son unas bichos, o amables figuras maternales. No hay término medio. No hay amigas de la protagonista, ni nadie medianamente sexy que pueda rivalizar en las atenciones del maromo.
A lo que voy: Drake se queda rodando la serie, y Lauri y la niña se van a vivir a una zona montañosa de Nuevo Méjico.
Lauri procede de Nebraska, y es hija de un predicador, así que hay cosas que simplemente, no hace. Si no hay matrimonio por medio, nada de sexo ni de vivir juntos… Estuvo casada y su vida marital no fue nada feliz. Por supuesto, ignora que puede tener orgasmos hasta que Drake, su “tío de la vara mágica” le introduce en los placeres del sexo.
Un momento, ¿Drake, su jefe? Sí.
¿Con ella diciendo que “no” todo el rato porque no están casados? Exactamente.
Se ve que lo del acoso laboral en aquella época se veía distinto.
Pero Drake es inasequible al desaliento. Cuando ella dice que no, él le suelta la lindeza típica de…:

“Tu cuerpo dice otra cosa, Lauri… Puedo sentir lo mucho que me deseas. Mis manos te han provocado un enfebrecido anhelo, y mi boca puede hacer más aún”
Y la cosa sigue…
Ella: No.
Él: Y quiero hacer más. Quiero hacerlo todo. Quiero…
Ella: ¡Sexo!
Él: Dije que no quería implicaciones emocionales. Eso no significa que cuando tengo en mis brazos a una mujer muy bella y deseable no me guste hacer el amor con ella.
Ella: ¡Amor! Dices que amabas a tu mujer…
Él: Deja a mi mujer fuera de esto

Aunque no es del todo de la vieja escuela, porque no la viola. Como él dice “Ni siquiera el doctor Hambrick [el personaje que interpreta en la ficción] ha recurrido a la violación, y Drake Rivington [él mismo, sí, habla de él en tercera persona, ¡ag!] no tiene que hacerlo”. Claro que lo arregla diciendo que ella no se sienta victoriosa (ahí te veo, perdonavidas) que ella le desea y que él “la tendrá” es sólo cuestión de tiempo (doble ag).
Me incomodó un poquito que Lauri acabe dando azotes a la niña. Hoy en día nadie pondría eso en una novela romántica. Ni en una serie de la tele, salvo que quieras retratar a alguien como un sádico pederasta.
¿Qué le vi yo a esta novela, por dios?
Lo que tiene de especial es el personaje de Jennifer, la niña. Su padre Drake la ama profundamente, y eso hace de él un personaje más simpático. Es verdad que nadie se ha molestado en explicarle que su hija no es retrasada, sólo sorda, y que es simplemente una niña con necesidades especiales.
Lo cual me hace recordar la excelente labor en España de la ONCE. Creo que es uno de los motivos por los que se ha conseguido un grado de normalización aceptable (no ideal) de las personas con discapacidades sensoriales. No nos damos cuenta hasta que alguien de fuera nos lo dice, lo inclusivos que somos los españoles, la normalidad con la que convivimos estas cosas.
Mira que no me hacen tilín las novelas románticas “con niño”. Pero debo reconocer que Jennifer, y todo lo que la rodea, me sigue inspirando ternura. Le echas un vistazo a la educación de niños sordos, cómo van adquiriendo habilidades comunicativas, la relación con sus familiares, incluso la reacción de la gente ante ellos. Admitámoslo: un personaje con discapacidad no es habitual en una novela romántica, ni lo era en los ochenta ni tampoco ahora.
Valoración personal: allá tú, 2

Se la recomendaría a: los aficionados a las novelitas con niño.

Otras críticas de la novela:
Con estos libros del año de la polka, y más si no son particularmente buenos, es difícil encontrar críticas más allá de las de Amazon o Goodreads. Así que pongo lo poquito que he encontrado.
 En El Rincón de la Novela Romántica hay dos críticas de este libro, una de ellas, la que hice hace unos añitos.
En La biblioteca secreta de Laura me entero de que se publicó en Colección Bianca como Silencio elocuente. Y, en inglés, hablaron de esta novela en el blog “Once upon a chapter” No conectó con la pareja protagonista, aunque sí le gustó Jennifer.

viernes, 6 de enero de 2017

Crítica: “Noches de pasión”, de Connie Brockway



Hoy, como es día de Reyes, un verdadero regalo: una de enaguas con protagonistas inolvidables. Prácticamente perfecta en su estilo, es de esas que hay que guardar y releer.
Diseño: Random House Mondadori
Ilustración: © Thomas Schlück GMBH
  
DATOS GENERALES

Título original: All Through The Night
Subgénero: histórica / Regencia

Fecha de publicación original en inglés: 1997

Parte de una serie: Royal Agents #2

Edición en español: 03/2009, Debolsillo
Traductor: Daniel Menezo García
Colección: Cisne, 68/5; Biblioteca Connie Brockway, 5


SINOPSIS (según la contraportada)


En la suntuosa Inglaterra de la Regencia, Anne Wilder se presta a un juego peligroso. De día, desempeña el papel de viuda encantadora; de noche, es una ladrona de joyas enmascarada. Asediada por los fantasmas de su pasado, en sus andanzas por los tejados de Londres se somete cada vez a mayores riesgos. Hasta que su espíritu inquieto la conduce a la trampa del coronel Jack Seward…, una trampa en la que la seducción es la única salida.

Jack es un espía implacable, con un pasado turbulento, que intenta dar caza a una ladrona que atiza su fuego interno. Dividido entre esta pasión ilícita y el amor más reposado que le promete una bella viuda, Jack duda en acatar su deber…


¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica”?

Sí, está entre las veinte mejores. No sólo tuvo críticas buenas en su día (DIK A en All About Romance, A en Dear author y también en el Rosario’s Reading Journal), es que a la gente, simplemente, nos encanta. En la encuesta de AAR de aquel año tuvo menciones honoríficas o ganó en categorías como lectura lacrimógena, romance histórico europeo, héroe más torturado (Jack Seward) e historia más sensual.

Cuando en 2015 escogieron las 100 mejores novelas o series de romántica en NPR, este libro estuvo incluido. E igualmente cuando en RomanceNovels.Me publicó su lista de mil mejores novelas románticas, donde estuvo en el puesto 246.

No entró en el último Top 100 de All About Romance pero sí entre “Lo mejor del resto”, puesto 162. Anteriormente, había estado en el Top 100 de 2004 (núm. 9), 2007 (núm. 55) y 2010 (núm. 90).

Yo creo que es en parte, porque tiene varios tópicos de esos que suelen gustar, como Best Enemies (los mejores enemigos), Cross-Dressing & In Disguise (disfraces) y Older couples (parejas mayores).

CRÍTICA

Creo que todas las que escriben histórica de la Regencia acaban teniendo su serie con espías, y esta de los Royal Agents es la de Connie Brockway.

Jack Seward es un espía, un tipo frío, duro,… hijo bastardo, criado en la calle, y que se ha sabido hacer un nombre como un despiadado sabueso al servicio de la corona inglesa. Le han educado para ser un arma letal, no dejarse llevar por sentimentalismos. Así que no espera gran cosa de la vida.

Pero aún conserva su poquito de conciencia. Deplora la ejecución como traidor de un pobre marinero que luchó en la guerra y simplemente un mal día bebió demasiado y toda su pobreza y desesperación se le subió a la cabeza.

Lo siguiente que le vemos es a la caza y captura de un hábil ladrón de joyas, que descubre, con gran asombro y de la manera más, ejem, física posible que no es un chico, sino una mujer.

Eso sí, se le escapará de los dedos ansiosos y a partir de entonces empezará a investigar ya como algo personal. No es sólo un encargo. Es que es “su” ladrona y tiene que desenmascararla.

Lo cual le lleva al círculo del príncipe regente, para intentar identificar cuál de las mujeres que van a sus fiestas puede ser la urraca ladrona de joyas. En ello está cuando se le cruza por delante Anne, una joven viuda de buena reputación, ya que se ha dedicado a montar un hogar de ayuda a ex combatientes y sus familias.

Con lo cual ya se le hace totalmente la picha un lío, porque por un lado desea ardientemente a esa mujer que por las noches recorre los tejados londinenses y, por otro, se siente atraído hacia esa honrada viuda de militar que lo tienta de otra manera.

Es una de las sospechosas de ser la ladrona, pero tampoco lo tiene muy claro. El lector sí lo sabe desde el primer momento (vamos, que hasta viene en la sinopsis). En la cabeza de Jack, son dos mujeres. La búsqueda de (¿cómo no?) una carta robada, acaba de poner a todos en el disparadero.

Los personajes de esta novela resultan muy atractivos. Los dos son de humilde cuna, pero han ascendido en la vida y la alta sociedad los acepta a regañadientes.

Seward vendió su alma al diablo cuando era un niño, durante años ha sido un arma que han usado hombres más poderosos que él, pero en el curso del libro logrará dejar de ser una marioneta en sus manos, al servicio de políticas que su conciencia no comparte. Porque sí, tiene conciencia, y es capaz de amar y de ser amado, y de descubrirse ante la amada, aunque con ello se arriesgue a perderla.

¿Y Anne? Una mujer adulta, que lleva una doble vida. En plena huida hacia delante, se siente algo culpable de la muerte de su esposo. Es ladrona y le gusta la excitación, la aventura, se siente viva con el riesgo, siempre al límite. Una mujer experimentada, con deseos intensos y una inteligencia viva. ¡Qué lejos está de las heroínas virginales y pizpiretas que abundan en romántica de la regencia con la intensidad emocional de una adolescente y el intelecto de una ameba! ¡Ay, no! Anne es una mujer hecha y derecha, que siente con pasión y piensa con agudeza.

La relación entre ellos se desarrolla con una tensión sexual de muerte. De verdad, increíble, hacía mucho tiempo que no veía algo tan bien contado, tan sabiamente mantenido hasta el momento en que se ponen a ello. Y cuando llega, santo Dios, qué bien escrito, qué escena más sexi y más potente emocionalmente. Así es como hay que hacer las cosas: tensión mantenida durante la mayor parte del libro y luego un par de escenas de alto voltaje que te meten en el cuerpo más calor húmedo que en una selva tropical. De verdad, debería llamarse “enaguas ardientes” o algo así.

La ambientación es, exteriormente, tu Londres de la Regencia prototípico, pero con un giro bastante cínico: era un régimen político con un rey loco, un regente deleznable, unos politicastros que sólo buscan reprimir violentamente cualquier disidencia social,… Estamos en plena crisis posterior a las guerras napoleónicas, cuando a muchos veteranos se les desmovilizó y después de pasar las suyas y las del pulpo, se les dejó en la calle (a ellos o a sus familias) con una mano y otra detrás. A lo que añado: 1817, el año posterior al “año sin verano”, o sea cosechas arruinadas, hambre y frio a tutiplén. Es decir, te da una idea nada idealizada de la complejidad de aquel momento histórico.

Por último, no puedo dejar de subrayar lo bueno de la traducción. Fantástica, sabe transmitir muy bien cosas como toda la dureza de la época, la virilidad de Jack, la inteligencia de Anne, la psicopatía narcisista del malo de la película o la malevolencia de las damas de sociedad. Como de costumbre, la colección Cisne es la mejor a la hora de traducir romántica al idioma español. Yo creo que es cosa, en general, de todos los sellos de Random House Mondadori. Qué diferencia con otros perpetradores…

Mi resumen: si quieres una novela de amor y aventuras, que te atrape desde el minuto uno, con su sensualidad a flor de piel muy bien resuelta, esta es tu novela. Si la pongo un 4 y no un 5 es sólo por comparación con las otras que he leído de la autora: no alcanza el deslumbramiento de Amarte es mi destino. Pero vamos, que esa es una preferencia personal. De hecho, creo que esta, Noches de pasión, es la novela más apreciada de la autora. Si la comparas con el 99% de la romántica de la Regencia que pulula por ahí, es una novela de diez.

Valoración personal: muy, pero que muy buena, 4

Se la recomendaría a: quienes gusten de romántica histórica con su toque de tensión sexual.

Otras críticas de la novela:

En español, la crítica publicada en El rincón de la novela romántica la valora 4 sobre 5. Y en español no encontré más, y me sorprende, porque me ha parecido realmente buena. Si alguien conoce alguna otra, puede libremente mencionarla en los comentarios.

En inglés ya digo que esta novela gustó y mucho. En Dear author le hicieron crítica de A y eso es rarísimo para una novela histórica en esa página web.

Mrs. Giggles, que es otra súper exigente, ¡la puntuó 99/100! Creo que es la primera crítica suya que leo con una puntuación tan alta.

Y termino con enlaces a otras críticas que le dan lo más, una A: la página web All About Romance y la bloguera Rosario (Rosario’s Reading Journal).