domingo, 13 de noviembre de 2022

Crítica: “Claiming Dane”, de Pauline Allan


Contemporánea gay muy subida de tono

 


CLAIMING DANE

 

Por PAULINE ALLAN Fecha: octubre de 2016

 

La leí porque creo que me gustó la crítica que Avonna le hizo en Goodreads. Algo en la sinopsis me intrigó: un médico dominante, un exsoldado con empresa de seguridad… Se encuentran por azar cuando el médico busca habitación por una noche…

El médico es el cirujano de urgencias Tony Morretti. Es un personaje que al parecer ya salió en una anterior novela de la serie. Este es un tipo bisexual, dominante, que ha sido habitual de la escena sadomaso, pero ahora anda en crisis.

Ha dejado el tema del alcohol y las drogas, e incluso el ambiente de los clubes. Ahora está solo. Ha quemado demasiados puentes con mucha gente.

De camino al memorial de su hermano fallecido se encontrará en un pueblo por ahí perdido, en busca de una habitación. Pero todo está lleno.

Es el hotel de Dane McNeil, antiguo marine, que además de este negocio tiene otro de seguridad. Padre de familia, Dane solo querría a alguien que le quisiera, el típico que quiere no solo sexo sino también una relación estable. Un romántico, vaya.

Se ven y se gustan. No solo hay atracción física, sino algo más. Es una de esas relaciones de «solo una noche» que se va prolongando, y otra, y otra… Porque aunque Tony está de viaje y tiene que ir donde sus padres, siempre hay algo que lo retiene.

Una gozada esto de ver contemporánea en tercera persona, aunque sea con el punto de vista profundo de los personajes. Mucho sexo, eso sí, dudé de si considerarlo erótica o no. Creo que no, que es solo una contemporánea muy subida de tono.

Escenas bastante hot y rarunas, sí. No acabé de entender del todo la dinámica, porque se supone que Tony es un dom, pero en horas bajas, así que a veces es Dane el que se pone en plan manduquita.

Las escenas eróticas tan explícitas y chorreantes no es que hagan avanzar el argumento, pero hacen bonito.

Hay una cosa con la que me quedé y debe ser expresión habitual, el Credo del fusilero (Rifleman’s creed), o del marine: «This is my rifle. There are many like it, but this one is mine». Veo en la wiki que es una parte básica de la doctrina del Cuerpo de Marines de los Estados Unidos, y data de la SGM:

«Este es mi rifle. Hay muchos como él, pero este es el mío».

Y es que Dane es así: habrá otros como yo, pero esto (mi hija, mi casa, mis amigos) es lo mío y lo que tengo que defender.

Lo que ocurre es que las amenazas vienen, en parte de su ex, una adicta enloquecida y… vaya, Tony estará muy bueno y le dará la caña que él quiere pero… es otro adicto. Igual no es la mejor opción para Dane y su hija.

Es novela con niña, que no tiene nada especial pero tampoco molesta demasiado. La autora la aparta en cuanto necesita que los protagonistas estén solos. Y la trae cuando quiere poner un poco de drama para amenizar la novela.

Me dejó intrigada la relación entre Eve y Myles, amigos de Dane, de esos que tienen mucho roce y hostilidad que –toda lectora de romántica lo sabe– encubre una pasión increíble.

He mirado a ver si tiene ese otro libro y resulta que no, que no hay novela de Myles y Eve. Me he quedado un poco así, chasqueada. No sé si animarme a leer algo más de ella, la verdad. Porque esto de dejarme con la miel en los labios no me sienta nada bien.

Mi experiencia: buena, 3 estrellas.

 

eBook, 396 páginas

Sinful Escapes Publishing eBook (Kindle)

10/2016

Parte de un dueto: Hot Southern Nights #2

 

Avonna Loves Genres, 5 estrellas

1 comentario:

  1. Me intrigó mucho esta novela, creo que me puede gustar jaja, gracias por la entrada.

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