viernes, 9 de diciembre de 2022

Top de «enemies»


La idea de este post me lo dio Kimberly (de A la cama con… un libro) al hablar de The worst guy, novela de la que dice «pocas veces me he encontrado con unos enemigos tan enemigos».

¿Serían estos los enemigos más enemigos de romántica? Porque lo de estos es de traca, hasta tienen que ir a terapia para poder trabajar juntos.

Sobre el tópico «de enemigos a amantes» ya escribí en su momento un post, analizando en qué consiste el tópico y por qué motivo creo yo que gusta, poniendo unos cuantos ejemplos de novelas buenas con esta dinámica.

Esto de los enemigos que se follan vivos (afortunadísima expresión haggard, no mía) es algo que llena Romancelandia de un montón de conocidos, parientes, compañeros de trabajo que no se soportan, que discuten a cada paso pero que «no pueden dejar de pensar el uno en el otro, ¡maldita sea!».



¿Merece la pena un top de enemies?

Sí claro, si no, no estaríais leyendo estas líneas.

Ahora, ¿qué incluyo aquí? ¿Las mejores novelas románticas, las más apreciadas, con ese tópico? ¿O las que mejor le saben sacar punta al tema?

Creo que me decanto por la segunda opción. Puede que, en calidad, no sean las mejores, pero intento que sean aquellas historias en las que los dos llegan a odiarse a extremos de hacer cosas tremendas el uno contra el otro, aunque sin llegar a la humillación.

Intento dejar fuera también aquellas novelas que están muy bien pero que la enemistad entre los personajes viene más por causas externas, las familias por ejemplo, cuando ellos en realidad se llevan bien; o sea, los Romeo y Julieta de turno.

¿Quiénes son los enemies más enemies en los que he pensado?

Pues curiosamente, para mí, son «Jurdan».

La trilogía de fantasía Los habitantes del aire, de Holly Black (2018-2019) tiene en Jude y Cardan a dos protagonistas enemigos de verdad, una humana y un… hada masculino. Claro, como hada en español se define como femenino, no es fácil encontrar cual es el nombre adecuado para un «hado». Lo más parecido que admite el DRAE sería silfo, en mi opinión.

Las perrerías de estos dos llegan al punto de poner en peligro la vida del otro.

Sí, es un libro más de fantasía que romántico, pero tiene su historia de amor con final feliz. Por eso la incluyo aquí como los enemies más enemies que conozco.



Luego, de las historias clásicas pondría una de suspense sureño de esas con pasiones exageradas y todo, los amores y el deseo, las venganzas y los odios, más espeso que la melaza. Hablo de una de Linda Howard, Secretos en la noche (1995).  En la misma línea tenemos, cómo no, Odio en el paraíso (1988) de Sandra Brown, otros que tal bailan. Su inquina, sin embargo, no me parece tan tremenda como la del libro de Howard.

Más cercana en el tiempo tenemos el Cariño, cuánto te odio (2016), de Sally Thorne,  un romance de oficina con tremenda manía y rabia de la una por el otro. Lo que piense o sienta Josh, ah, eso ya…

Comenté en aquel artículo sobre este tópico que, para mí, nadie hace el enemies to lovers como Julie James. Destaca en la tensión de andar picándose el uno al otro con réplicas ingeniosas, aunque luego la cosa decaiga un poquito en el apartado erótico. La tensión sexual es fantástica, la resolución, no, a mi modo de ver.

Me parecen muy buenas las de dos rivales del FBI (The thing about love, 2017) y dos abogados de la misma firma que llevan años odiándose (Practice makes perfect, 2009). 

Ahora, de todas las suyas la que, en mi opinión y a día de hoy, más aprovecha el tópico, sería Something about you (2010). No es para menos, el policía Jack Pallas culpa a la ayudante de fiscal Cameron Lynde de su caída en desgracia profesional. La llama de todo menos bonita.

Otra con problemas en el trabajo por culpa del otro es Sabrina Carlton, la protagonista de Headliners (Lucy Parker, 2020). El escándalo que la arrastra por el fango lo revela públicamente su archienemigo Nicholas Davenport, ¿cómo no van a saltar chispas cuando compartan plató de televisión? 

   

Dentro del mundo gay, no puedo evitar pensar en la rivalidad deportiva de Shane y, ay, Ilya, my love. En la pista de hielo se dicen de todo, aunque fuera… Heated rivalry (2019) de Rachel Reid es imperdible, para mi gusto. La acabo de leer por tercera vez y, puf, mucho, muy intenso. Muy rara en su estructura, con cosas que no ves en normalmente en este género. Sí, con todas las imperfecciones que queráis, pero, vaya, de las mejores novelas románticas que he leído. 

Otros fogosos amantes enfrentados, esta vez por la política y el pequeño detalle de que uno es un delincuente y el otro puede que le tenga que arrestar, son Silas & Dominic, de A seditious affair, de KJ Charles

Hay una novela de ciencia ficción gay con bastante violencia (no sexual) gráfica. Uno de los protagonistas, Tover Duke, sufre todo tipo de sevicias («humillación, dolor y tortura» dije en mi crítica) por culpa del otro, Cruz Arcadio. Es Song of the navigator de Astrid Amara (2015). Es de esas que te preguntas cómo se va a perdonar que ese sufrimiento se lo haya causado, en parte, el otro.

Ya que estamos con subgéneros raritos, ¿cómo no meter una de bárbaros? En Milla Vane: A heart of blood and ashes  (2020, fantasía épica) Maddek tiene toda la intención del mundo de matar a Yvenne con sus propias manos y arrojar su cadáver por encima de las murallas de su monstruoso enemigo. Y, efectivamente, eso es lo primero que intenta.



La novelita que dio lugar a este post, The worst guy (2021) de Kate Canterbary, sí que tiene ese aspecto de enemigos que no pueden trabajar juntos, con diálogos llenos de chispitas. Ahora, tampoco los veo haciéndose verdaderas trastadas o jugarretas. Son más bien torpezas. Eso sí, se tienen auténtica manía. Hasta cuando se acuestan el uno con el otro, sus sentimientos son francamente negativos.

Repasando aquel artículo de romántica que escribí sobre enemies to lovers, me doy cuenta de que me falta hablar de aquellos enemigos de antología, una de mis parejas favoritas, Adrian & Justine. Pero es que para entenderlos no basta un solo libro, su libro (The Black Hawk, 2011), no. Te tienes que leer todos los Spymasters de Joanna Bourne para ir reconstruyendo, poco a poco, su historia. ¿Se hacen faenas? Sí. A veces colaboran, pero son espías en bandos diferentes de la guerra, por lo que llega un momento en que, bueno, necesidades del servicio, Justine tiene que pegarle un tiro a Adrian y este casi no lo cuenta.



Para no tener que leerte toda la serie, siempre puedes probar la primera, Desarmado por un baile (2008), cuyos protagonistas, Robert y Annique, están también en bandos opuestos y llegan a lo que, en mi crítica, describo como «violencia física, manipulación psicológica». No son tan explosivos como Justine y Adrian, pero sí que te da una buena dosis de enemistad.

Pues esta sería mi lista Top de los enemigos más enemigos de romántica, en la que he pensado así rápidamente, estos días de puente-acueducto de la Inmaculada Constitución... Aunque yo he tenido que trabajar los tres días, ya os lo digo, y ha sido raro eso de trabajo, fiesta, trabajo, fiesta, trabajo hoy de nuevo...

Estas son las parejas de las que me he podido acordar que discutían con más ardor y más guarradas (en todos los sentidos) se hacen. Hay muchos más, claro. Los más apreciados los puedes encontrar en el post que escribí en 2020, «Amores reñidos son los más queridos» lo titulé.

Ahora, si has llegado hasta aquí, es tu turno. Si se te ocurre alguna otra novela que haga particularmente bien este tópico, cuéntanoslo. No basta con que sea enemies to lovers y que sea buena, no. De lo que se trata es de que haga particularmente bien la parte de enfrentamientos (verbales o físicos) de antología, que se hagan auténticas canalladas pero (pero, es muy importante) sin llegar a la humillación del otro. Fina línea, ¿eh?

8 comentarios:

  1. Ay, me encanta este post!! Algunos de los libros que mencionas ya los tengo apuntados pero otros, no, así que a la saca.
    Ahora que lo mencionas, es cierto que es complicado encontrarte unos enemigos de verdad. Pensaré a ver si encuentro algún libro que cumpla los requisitos y vengo a anotarlo.
    Mil gracias por la entrada!!
    Besotes!

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    1. Nada, gracias a ti por tener estas ideas. Si se te ocurre alguno más, bienvenido sea.

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  2. Secretos en la noche y Cariño, cuánto te odio dos de mis libros favoritos, con un plus para el de Howard por el suspenso de la historia, me encantaron. Los otros los tendré en cuenta para leer. Ahora no me acuerdo haber leído otro libro con más odio entre los protagonistas. Si me acuerdo vuelvo y lo escribo. Saludos!

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    1. Sí que es verdad que la historia de Faith y Gray se las trae. Es muy explosivo y tenía que estar aquí. Es una de las primeras novelas que recordé cuando reflexioné sobre unos enemies muy enemies. El suspense es que además está muy bien liado, algo en lo que Howard siempre me ha parecido algo irregular. Luego está la parte sexy, muy sexy...

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  3. Hola!!
    Muy buen post, creo que los que comentas de Linda Howrd y Sandra Brown los he leído, pero el resto, los de inglés, creo que ninguno. Ains,. me encanta esta temática aunque ahora la veo desde otra perspectiva, ya que muchos empiezan así pero en seguida desisten y ya se llevan bien.
    Cariño cuanto te odio no nos muestra la idea de josh, así que nome vale mucho,. Me gusta disfrutar de los cabreos de ambas partes, jajajaj
    Fíjate que ahora que lo dices, me quedo con enemies flojillos... Cuando tú llegaste de Lisa Kleypas me gusta mucho, pero no sé si podría poner por aquí. su odio no es tan profundo...
    Un besote. Me llevo anotados algunos títulos, para esa lista en inglés que se está convirtiendo en algo irreal jajajaja

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    1. Gracias por mencionar a Kleypas. Estuve pensando en si meter alguna suya, pero luego me di cuenta de que sus enemigos nunca se hacen realmente perrerías.
      La novela de Lily y Alex va más de enemigos que se desean y acaban enamorándose, tiene ese puntín de rencor y enamoramiento a su pesar que tanto gusta en el tópico. Que es una novela buena y da gusto leerla y releerla. Sí, sería más soft enemies, y esta entrada es más de hardcore.
      Lo bueno de esa novela es que ahí hay enfrentamiento entre los dos. Lo mismo que «Sucedió en otoño». Otra que tiene de enemigos, «El amante de lady Sophia», es distinta, es un odio unilateral, Sophia está en modo venganza, mientras que Ross no tiene ni idea.
      Son novelas estupendas en cualquier caso. Qué pena que este año Kleypas no haya sacado nada. A ver si hay suerte el año que viene.

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  4. Las novelas que citas de Sandra Brown, Linda Howard y Sally Thorne las he leído. Desarmado por un baile de Joanna Bourne, no.
    Me llama mucho la atención Aseditious affair de KJ Charles, el tópico suena algo diferente desde un punto de vista más realista cuando están enfrentados por la política. Que pena que la novela no está traducida ni se la espera. 😤
    No sé si los protagonistas de Solo esta noche de Simona Ahrnstedt serán los enemigos más enemigos, pero a mí también me encantaron por ser el tipo de historias con sustancia que más disfruto.

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    1. Solo esta noche me encantó, una de amor y lujo llena de venganza... Sí, entre David y Natalia saltan chispas. Es todo muy excesivo. Pues no lo sé, igual sí califica como hardcore enemies. No recuerdo bien si David perjudica solo al padre y los negocios de este o también se la lía a Natalia. Una novela 5 estrellas, para mi.
      A seditious affair es de las que te deja resacosa. También es que en los libros anteriores ya te picaban sobre quien sería el amante secreto de Dominic, que le metía tanta caña... Y la política, puf, era casi como ver liarse uno de Vox con uno de Podemos. Otra 5 estrellas. Aunque de vez en cuando veo que traducen algo de male/male romance, no creo que con KJ Charles lo intenten. De hecho, no sé por qué, pero me quedo con la impresión de que a ella no le interesa el mercado de habla hispana.

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