viernes, 26 de junio de 2020

«Con hermosura sola no se pone la olla»


Este año estoy comentando algunos tópicos de romántica. Doy preferencia a los que a mí me gustan. Explicar un poco por qué creo yo que funcionan y luego poner ejemplos, por si os gustan.



Este mes toca un clásico: el matrimonio de conveniencia.

Bajo esta denominación tan amplia subyace una idea común: casarse con alguien desconocido, de quien posiblemente no estés ni enamorado, pero el compromiso es necesario por motivos diversos: la conveniencia personal o familiar o porque se ha quedado embarazada o porque ha comprometido su honor, aunque no haya habido sexo.

En este tipo de libro, ninguno de los protagonistas quiere casarse, pero son las circunstancias las que le llevan a ello, como la pobreza, o necesitar una pareja para progresar en el trabajo, o para cuidar a un niño, o para que uno de ellos legalice su situación administrativa, o para tener la paz en el reino…

Es decir, estoy aunando en un solo tópicos varios sub-tópicos distintos: los concertados, los de conveniencia, los matrimonios por correspondencia o las bodas de penalti, por ejemplo.

El elemento sexual puede estar presente o no, puede que parte del trato sea no consumar el matrimonio para poder, después, anularlo.


¿Por qué funciona?

Toda narración tiene que tener una tensión interna, que te anime a seguir leyendo.

En este caso se trata de ver cómo la intimidad forzada entre dos personas que se han visto obligados a casarse hace que se acaben enamorando y convirtiendo ese matrimonio de segunda en uno de primera, con todo: el amor, el compromiso, el deseo,… todo todito.

De nuevo, es un tópico que gira más en torno a los personajes y sus sentimientos que las peripecias que les rodean: conflicto interno, no externo.

Por subgéneros

Es un argumento más propio de las novelas históricas que las contemporáneas. Parece raro un supuesto en el que hoy alguien se vea «obligado» a casarse. Hay casos, pero es raro, y además lo veríamos con otros ojos. 

El campo abonado para que surjan estos matrimonios es, lógicamente, los siglos pasados. Hay que pensar que hasta hace dos días, los matrimonios solían ser concertados por los padres por motivos de conveniencia familiar, así que es un contexto muy creíble para este tipo de historias.

Mis preferidas de este tema

Debo reconocer que no es un tópico que me entusiasme. El que se establezcan formalmente como pareja desde el principio le quita, para mi gusto, un poquito de la tensión romántica al asunto.

Una de las autoras de histórica que ha recurrido varias veces a este tipo de matrimonio forzado es Sherry Thomas, con novelas estupendas como Private arrangements / Acuerdos privados (2008), His at night (2010) y Ravishing the heiress (2012).

Hay dos novelas de Lisa Kleypas que son de las favoritas del público y que encajan en este planteamiento. Yo no soy la excepción, pues también las disfruté un montón, una de las Florero y otra de los Ravenel: Devil in winter / El diablo en invierno (2006)  y Devil in Spring / El diablo en primavera (2017) 

Hay muchas novelas románticas históricas con matrimonios de conveniencia, y estas son solo algunas de las que yo destacaría:

·         Kathleen E. Woodiwiss: Shanna / Shanna (1977) 
·         Sandra Brown: Hidden fires / Anhelos ocultos (1982) 
·         Judith McNaught: Once and always/ Para siempre (1987) 
·         LaVyrle Spencer: Morning glory/ Maravilla (1989) 
·         Loretta Chase: Lord of scoundrels/ Abandonada a tus caricias (1995) Scoundrels #3 
·         Catherine Anderson: Annie's song / La canción de Annie (1996) 
·         Eloisa James: When Beauty tamed the Beast (2011) Fairy Tales #2 
·         Elizabeth Hoyt: Lord of Darkness (2013) Maiden Lane #5 
·         Tessa Dare: The duchess deal (2017) Castles Ever After #5 / Girl Meets Duke #1 
·         Scarlett Peckham: The duke I tempted (2018) Secrets of Charlotte Street #1 

Para que veáis que se puede dar también en contemporánea, aquí os pongo tres que me gustan mucho, aunque reconozco que a veces abusan un poco de la credulidad del lector:

·         Jayne Anne Krentz: Wildest hearts / Corazones salvajes (1993) 
·         Susan Elizabeth Phillips: Kiss an angel / Besar a un ángel (1996) 
·         Kristan Higgins: The perfect match / La pareja perfecta (2013) Blue Heron #2 

Añado otros dos ejemplos, de subgéneros menos habituales:

·         Lois McMaster Bujold: Captain Vorpatril’s alliance (2012, space opera) Miles Vorkosigan #18 
·         Milla Vane: A heart of blood and ashes (2020, fantasía) Gathering of Dragons #1 

Otras muy apreciadas

Si este tópico os gusta, aquí van unas cuantas sugerencias más, empezando por las históricas.

Primero, Judith McNaught, porque la reina del cliché no puede dejar de lado uno tan tradicional: Something wonderful / Un amor maravilloso (1988) Sequels #2, y A kingdom of dreams / Un reino de ensueño (1989) Westmoreland Saga #1 

Sigo con otra autora clásica, Julie Garwood: The bride / La novia rebelde (1989) Lairds Fiancées #1; Castles / Castillos (7/1993) The Crown’s Spies #4, y Saving Grace / Lady Johanna (8/1993).

Lisa Kleypas tiene más novelas de este tipo, como Somewhere I’ll find you / Mi bella desconocida (1996) Capitol Theatre #1, y Tempt me at twilight / Tentación al anochecer (2009) Los Hathaway #3  

En las dos primeras de los Bridgerton, de Julia Quinn, ambas del año 2000, encontramos sendos matrimonios de conveniencia: The duke and I / El duque y yo  y The viscount who loved me / El vizconde que me amó.

Más novelas históricas con matrimonios convenientes son:

·         Kathleen Woodiwiss: A rose in winter / Una rosa en invierno (1982, histórica)
·         Sandra Brown: Sunset embrace / Un largo atardecer (1985) Coleman Family #1 
·         Diana Gabaldon: Outlander / Forastera (1991, VT) Outlander #1, porque sí, el planteamiento inicial entre esta mujer bígama y su Jamie es casarse porque les conviene a los dos.
·         Jo Beverley: An unwilling bride / La prometida rebelde (1992) Company of Rogues #2 
·         Elizabeth Lowell: Untamed / Indómito (1993) Medieval Series #1 
·         Adele Ashworth: My darling Caroline (1998) 
·         Julia London: The devil’s love / El diablo enamorado (1998) 
·         Mary Balogh: Slightly married / Ligeramente casados (2003, histórica) Bedwyn Saga #1
·         Elena Bargues: El valor de una condesa (2016) 


Os añado un puñadito más, en una ambientación contemporánea:

·         Linda Howard: Duncan’s bride/ Un lugar en el corazón (1990) Patterson-Cannon Family #1 / SIM-349  
·         Sandra Brown: Texas! Chase (1991) 
·         Jennifer Crusie: The Cinderella deal (1996) LS-807 
·         Susan Elizabeth Phillips: Nobody's baby but mine / Sólo mío (1997) Chicago Stars #3 

Y termino con una de fantasía, sobre un matrimonio concertado para mantener la paz entre razas humanoides diferentes:

·         Grace Draven: Radiance (2015, fantasía) 


Como es de esos tópicos que abundan en romántica, os he traído solo una pequeña selección.

Si queréis profundizar, a continuación os pongo las listas de diversas páginas. Suelen ser más precisas que este artículo mío, diferenciando entre tipos de matrimonios.


En español, Cazadoras del romance hizo su listado de «matrimonios de conveniencia» y El rincón de la novela romántica prefirió analizar los «matrimonios pactados». 

Paso al inglés, con las listas de All About Romance, que diferencian entre «arranged marriages» (matrimonios concertados), «marriages of convenience» (matrimonios de conveniencia) y «shotgun weddings» (normalmente, de penalti).

En romance.io también se dedican por un lado a los «arranged marriages» y por otro al «marriage of convenience».

La misma dualidad aparece en Addicted to Love: «arranged marriage» y «marriage of convenience», y en Smart Bitches Trashy Books: «arranged marriage» y «marriage of convenience». 

Termino con mi pregunta habitual: ¿es este uno de vuestros tópicos favoritos? ¿O no os hace tilín?


Aparte de ello, si hay alguna sugerencia que queráis hacer, de novelas que tratan a vuestro parecer particularmente bien este tópico, la zona de comentarios es toda vuestra.

martes, 23 de junio de 2020

Crítica: “Mr. Hotshot CEO”, de Jackie Lau


Agradable e ideal, que alguien esté dispuesto a cuidarte así
Laura Davis, 7/2018

DATOS GENERALES

Título original: Mr. Hotshot CEO
Subgénero: contemporánea

Fecha de publicación original en inglés: julio de 2018
Parte de una serie: Kwan Sisters #2

NO TRADUCIDA AL ESPAÑOL

SINOPSIS (según Fiction Data Base)

Como CEO de Fong Investments, soy un hombre ocupado. De hecho, mi familia dice que soy un adicto al trabajo obsesivo, y cuando me fuerzan a tomarme dos semanas de vacaciones, no tenía ni idea de qué hacer conmigo.
Mientras languidecía sobre un expreso, conozco a Courtney Kwan, una investigadora biomédica que saborea las pequeñas cosas de la vida. Y, de repente, me surge una idea – pagaré a esta mujer para que me enseñe cómo disfrutar de mis vacaciones lejos del trabajo.
Pronto, me encuentro haciendo cosas locas como cocinar galletas, leer por placer, comprar un cactus fálico, y enamorándome. Pero Courtney se enfrenta a serios problemas propios, y temo que cuando vuelva al trabajo, no seré capaz de darle lo que ella necesita, y la perderé para siempre…

¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica?
Sí, entró en mi lista de Las mil mejores novelas románticas, en la versión de 2019, puesto n.º 698. Tuvo buenas críticas, como DIK A en All About Romance y otra A- en The good, the bad and the unread. Al final del año 2018, hubo varias personas que lo recordaba entre lo mejor del año, así Alyssa Cole, Suzanne (de Love in Panels) y Marie Rose (de All About Romance), y dentro de la lista top reads of 2018 by AoC, o sea, «autoras de color» que ya sabéis que en USA son todos los que no tengan la piel blanco lechoso; no me digáis nada, que ya sabéis lo que pienso de esta obsesión Pantone; así les va como les va. Fue finalista en el premio #readRachat, aunque luego no lo ganó.  

CRÍTICA

Esta es una de las novelas que leí en lo más crudo del estado de alarma, y me pasó una cosa muy curiosa, y es que me chocaba que, en la novela, saliera gente a la calle, abrazándose, con bares y heladerías abiertas, restaurantes… Resultaba raro leer todo eso, de la vida cotidiana, con tantas cosas que yo no podía hacer. No sé si os habrá pasado a vosotros esta extrañeza de leer sobre vida normal cuando la nuestra no lo es.
El protagonista de esta novela, Julian Fong, es un treintañero, CEO de la empresa de inversión familiar, se pega unas palizas tremendas a trabajar. Sus semanas son de ochenta horas. No tiene vida fuera del trabajo.
Su familia le fuerza a cogerse un par de semanas de vacaciones y él, que es un buen hijo, lo acepta.
Tendrá que aprender a disfrutar un poco de la vida, no de las cosas aventureras y super guays, sino más bien de lo cotidiano, como ver pasar las nubes tendido en la hierba, ya me entendéis.
Recurrirá a una muchacha a la que ha conocido en un café, Courtney Kwan. Le ofrece dinero a cambio de estar con él quince días y enseñarle esas pequeñas cosas. Sí, bueno, ya sé que es un planteamiento disparatado, pero es romántica, ¿vale?
Gracias a Mr. Hotshot CEO me he enterado de que existe un tipo de personaje así, en comedias románticas y novelas: Manic Pixie Dream Girl. O sea, la típica muchacha pizpireta, un poco hippy, quizá alocada, que le enseña al tipo estirado y responsable a disfrutar de la vida.
Confieso mi ignorancia. Lo comenté con la Generación Z que tengo más cerca y me dijo que sí, que por supuesto, que claro que es un tipo de personaje. Así que debe ser de esas cosas que los nacidos en el siglo XXI lo tienen archiconocido. Yo, que soy de la Generación X, pues estas cosas me suenan tan esotéricas como una canción de Muse, ¡qué le vamos a hacer!
Por cierto: mi Z añadió que es un tipo de personaje que no le gusta, porque solo está ahí al servicio del héroe, para que él descubra cosas divertidas.
Y sí, aquí argumento aquí gira principalmente en torno a que Julian aprenda a meter algo de equilibro en su vida.
Dicho sea de paso, también es campo abonado a que la historia se te llene de moñez y acabe siendo demasiado «cuqui».
Aquí cuenta algo más que la evolución vital de Julian. Courtney sabe apreciar las pequeñas cosas de la vida porque padece depresión crónica y eso hace que se goce más de la vida entre episodio y episodio. Precisamente porque sabe que cualquier día puede venir esa nube negra que la separa de la vida.
Es una de las cosas especiales de esta novela. Por la forma de estar contada, en primera persona dual, usa el estilo NA. Pero esta gente tiene ya treinta años, así que no pueden ser considerados «nuevos adultos». Courtney te va describiendo, con bastante acierto, creo yo, en qué consiste esta enfermedad, que no es una debilidad, ni que estés así porque tú quieras, ni es estar triste, no…
Están juntos. Hacen cositas normales. Viven juntos. Acabarán teniendo sexo y enamorándose.
El problema es, ¿cómo continuar esto pasada la quincena…? Ninguno de los dos cree ser capaz de una relación.
En el caso de Courtney, porque asume que quien la ame acabará dejándola después de lidiar durante meses o años de su enfermedad. Y eso simplemente acabaría con ella.
Por lo que se refiere a Julian, le encantaría tener una relación, pero trabajando catorce horas al día simplemente no hay tiempo que compartir en pareja.
Este Julian es uno de esos héroes beta ideales, que es correcto, educado, guapo, con sus abdominales currados en el gimnasio de casa, millonario, respetuoso con su familia, al que le sale bien todo lo que emprende… Acaba siendo hasta un poco ridícula esa perfección. Si lo he entendido bien, no cocina y cuando se pone a hornear galletas y cualquier otra cosa, le sale a la primera. Añádele que, cuando descubre que Courtney padece esa enfermedad, se esfuerza en saber cómo tiene que actuar y se pone, por así decirlo, a sus órdenes, que sea ella la que le diga lo que espera de él para cumplirlo.
Ha sido una novela agradable. Tanto Courtney como Julian te caen bien. Resulta entretenido ver lo bien que lo pasan, simplemente parando un poco el ritmo y dedicándose a otras cosas, aparte del trabajo. Claro que cuando tienes un montón de pasta es más fácil desconectar.
No me entusiasmó porque es una de esas novelas que coges y dejas con facilidad, no es de las que te tenga atrapada, de manera que no puedes dejar de leer. El planteamiento no es original, algo a lo que estamos acostumbrados en romántica, pero tampoco es que lo cuente de una forma más interesante.
Lo único un poco especial es la ambientación, y eso lo agradezco. Otra de Toronto, la quinta ciudad más poblada de América del Norte. Y en una comunidad, la de origen chino, de la que te presentan costumbres diferentes a tu romántica estándar y un poco más cercano a lo que sería por ejemplo la cultura de nuestro país si la comparas con la de Estados Unidos: hay relación con tus parientes, respeto a tus mayores y aprecias la comida. Luego hay un poquito de historia de la comunidad china en esa ciudad, cómo unos llegaron hace décadas y cómo otros llegaron procedentes de Hong Kong cuando el Reino Unido entregó esa ciudad a los comunistas chinos.
Yo creo que ese elemento de una cultura un poco diferente es lo que más me ha gustado de la novela. Junto a esa buena descripción de lo que es una depresión crónica. El resto es una novela… tibia, ya digo, bien narrada, con personajes que te caen bien, su poquito de humor, su sexo bien tratado… pero nada más. No ayuda la primera persona dual, que no es una de mis formas favoritas de narrar; prefiero algo más de misterio.
Así que me parece una novela buena, aunque no se ha convertido en mis favoritas. Si hay alguna otra de Jackie Lau que esté recomendada, es posible que le de una oportunidad. 
Valoración personal: buena, 3

Se la recomendaría a: quienes gusten de contemporáneas amables.

Otras críticas de la novela:

Os traigo únicamente críticas en inglés, porque hasta donde yo sé, no está traducida, y así es difícil que alguna bloguera en español hable de este libro. Pero como siempre, si sabéis de alguna, la zona de comentarios es toda vuestra. Lo agradezco.

Romances Ever After, 5 estrellas
En The Good, the Bad and the Unread le ponen una A-
Dear Author, una B
Llama Reads Books, 4 llamas
Mrs.Giggles, 3 Oogies

sábado, 20 de junio de 2020

Crítica: “Una dulce llama”, de Laura Kinsale


Sheridan Drake, otro héroe recordado

DATOS GENERALES

Título original: Seize the fire
Subgénero: histórica / 1827
Fecha de publicación original en inglés: 10/1985

Edición 1.ª en español:
Plaza & Janés, 1/2008
Traductora: Ana Eiroa Guillén
496 págs.
Colección: Narrativa femenina

SINOPSIS (de la contraportada)

Nunca pretendió ser un héroe, todo lo contrario. El capitán Sheridan Drake desprecia esa fama gratuita porque, aunque pueda engañar a los demás, no se mentiría nunca a sí mismo. Una vez fue un caballero. Ahora es un ángel caído. Un cínico. Un canalla y un truhan, y nadie aparte de su persona merece su lealtad.
Por eso le exaspera y le desarma Olympia de Oriens, con su inocencia y su fe en él y en unos ideales que Sheridan enterró hace tiempo. Si cree que va a acompañarla en su arriesgada aventura, está muy equivocada…

¿Entra dentro de «Lo mejor de la novela romántica»?
Entró en mi lista de Las mil mejores novelas románticas del año 2017, en el puesto 566. Obtuvo el premio Romantic Times en el año 1989 en una categoría particular: Historical Special Achievement. Ha aparecido en varias listas: la 29 de un Top 100 de Dear author, la 77 del Top 100 de Joyas Románticas del Club Romántica, el 568 del Top 1000 de RomanceNovels.Me, la 579 en el Top 1000 de Book Binge. En Romance Readers at Heart la escogieron como un Top Pick en el año 2008. Mereció una A tanto para Dear Author como para All About Romance y Kaetrin’s Musings, en este último caso, al audiolibro narrado por Nicholas Boulton. No es tan extraño que muchos lectores tengan a esta novela entre sus favoritas. Cuando All About Romance hizo su último Top 100, no llegó al final, pero sí que estuvo en el round 2.

CRÍTICA

Esta es la primera novela que publicó Laura Kinsale. No la primera que vendió, pues esa fue El corazón escondido, pero por esas cosas de las editoriales, salió primero esta Dulce llama. Tengo entendido, ¿eh?
Creo que recordaré siempre a su protagonista. Kinsale es conocida por sus héroes torturados, y Sheridan Drake, desde luego, lo es en grado superlativo, con su aterrador PTSD avant la lettre. Kinsale dedica el libro a los veteranos de Vietnam, pero podría ser para los de cualquier guerra, pues en Drake se ven las tremendas consecuencias del combate. No obstante, es algo que, al principio de la novela, no sale. Te lo presentan con el aspecto de un sinvergüenza y mentiroso, héroe a su pesar.
Empezamos en plena batalla de Navarino, desde la perspectiva del capitán Drake. Un tipo cínico que no tiene en alto concepto de la política exterior británica: 
«Daba igual, tan solo era una variante más que dudosa de aquella antigua y desagradable costumbre de meter la nariz en las guerras ajenas.»
A pesar de su esfuerzo en salvar el pellejo, las cosas acaban resultando de otra forma y su pátina de heroísmo sale más bruñida que nunca.
Ya en Inglaterra, conocerá a Olympia, una princesa exiliada del imaginario país de Oriens. Esta muchacha, idealista e ingenua, quiere que la ayude… su idea es contribuir a que la democracia llegue a su país, encabezando ella la liberación de sus compatriotas. Algo que un escéptico como Drake no está dispuesto a hacer, si implica riesgos para su vida.
Porque Sheridan es, ante todo, un superviviente nato, un egoísta,… No se engaña sobre el tipo de persona que es: 
«Realista, sinvergüenza y mentiroso».
No es así como lo ve Olympia. Para ella es un héroe, su caballero, alto, gallardo y en la flor de la bizarría. Se enamora como una tonta… Aunque aquí hay sitio para todo: enamorarse y desenamorarse, el amor y el odio, los engaños y las mentiras… Casi quinientas páginas dan para mucho.
Porque sí, esta es una de esas novelas old skool, bastantes largas, en las que hay un montón de aventuras bastante entretenidas. Estos dos estarán en Inglaterra, en barcos diversos, en una isla perdida en el Atlántico Sur que es toda una lección de supervivencia en condiciones adversas, en el golfo de Adén, en el imperio otomano… Estos dos vagarán de acá para allá, se juntan y se separan, habrá ataques de asesinos y de piratas, rebeliones a bordo y el misterio de unas joyas que si se roban que si no,…
En algún momento Olympia tendrá que darse cuenta, pese a lo cegada que está por su idealismo, de cómo es él en realidad: 
A veces eres todo un sinvergüenza, eso lo sé muy bien… No tienes sentido de la moral ni ideales. Piensas primero en ti, y eso hace que en ocasiones te comportes como un cobarde. O, al menos, como lo que la gente llama cobarde. Ya no estoy segura de lo que es cobardía y lo que no. Ni tampoco sé lo que es la heroicidad. Pero hay una cosa que sí que sé, y la aprendí de ti. Sé lo que significa tener coraje.
Como es clásico, Sarah Wendell y Candy Tan hablaron de los personajes de esta novela en su libro Beyond Heaving Bosoms (2009).
Para ellas, Olympia ejemplifica un prototipo de personaje femenino, The Plain Jane, una chica normal e incluso poco atractiva: 
«Estas heroínas maduraron en la segunda mitad de la década de los noventa, y muchas de las más apreciadas heroínas de esta época son chicas normales. No son llamativas a la vista, a veces pueden ser incluso regordetas, o no se ajustan a los estándares de belleza de la época; pero algo en esta heroína atrapa al héroe y no lo deja escapar». 
Y sí, es cierto, Olympia es más bien gordita, pero Sheridan se enamora de sus curvas, le encantan.
De Sheridan Drake mencionan que es un personaje complicado y oscuro, como el Sebastian Verlaine de La mujer cautiva
Candy Tan lo incluye entre sus héroes favoritos, diciendo que es el perfecto ejemplo de un protagonista de romántica que disfruta al leerlo, que lo encuentra totalmente cautivador y, sin embargo, admite que es el único héroe de su lista de quien no está enamoriscada ni un poquito. Señala que es un héroe muy –pero que muy– dañado, por su horrible padre y sus experiencias en la Armada, «y Dios sabe que nadie escribe protagonistas dañados atractivos mejor que Laura Kinsale» pero, añade, hay algo más, es increíblemente consciente de sí mismo, y tiene un ramalazo galante muy –de nuevo, pero que muy– enterrado, que aparece justo en el momento correcto
Yo creo que con eso Candy Tan la clava. Si no fuera por este protagonista, sería una novela aventurera más de la vieja escuela. Con mucha peripecia, representaciones estereotipadas y más bien negativas de todos los personajes de otras culturas distintas a la británica, sus momentos sexis y románticos pero con cuentagotas… Una más.
Olympia ni siquiera es una heroína que te llame. Es demasiado ingenua, comprende poco del mundo, algo atolondrada… en fin una pizpireta más.
Pero, ¿Sheridan? Es justo como lo define Candy Tan. Un tipo sinvergüenza y egoísta que miente más que habla, que hace cosas bastante bajunas… Que tiene la peculiaridad de no engañarse a sí mismo, se conoce perfectamente e incluso es el primero en despreciarse, convencido de que no tiene nada bueno que lo redima. Luego resulta que sí, que tiene momentos brillantes, de cosas tiernas o valientes en beneficio de otros.
Dentro de la extraordinaria producción de Kinsale, se queda en «buena», pero… ¿comparado con el noventa por ciento de lo que encuentras por ahí? Le da cien mil vueltas. Le añado una estrella por ese fantástico héroe, Sheridan Drake, que se te queda en la memoria.
Valoración personal: notable, 4
Hughtlon Mifflin, 10/1985

Se la recomendaría a: quienes quieran novelas de amor y aventuras con un héroe inolvidable.

Otras críticas de la novela:
Maddy, en El rincón de la novela romántica, le da un seis y medio. 
Pilar Alonso firma la reseña de Anita entre libros
Quien hace la crítica del blog Infinitamente Yo admite que le costó un poco leerlo pero que es precioso. No lo recomienda como primera lectura de Kinsale. 
Paso a lo que se ve en inglés.
Jennie, en Dear Author, le da una A
El audiolibro de Seize the Fire, narrado por Nicholas Boulton mereció una A para Kaetrin.
Y con otra A la calificaron en All About Romance
Tengo la impresión de que es una de esas novelas que gusta más en el mundo romántico anglosajón que en el hispano. Pero vamos, lo mismo puedo estar equivocada.

miércoles, 17 de junio de 2020

Crítica: “Rough, raw and ready”, de Lorelei James


Amores apasionados entre las heladas montañas de Wyoming
Ridgeview Publishing, 11/2015

DATOS GENERALES
Título original: Rough, Raw and Ready
Subgénero: erótica
Fecha de publicación original en inglés: 2008

Parte de una serie: Rough Riders #5

NO TRADUCIDA EL ESPAÑOL

SINOPSIS (según la página web de la autora)
… Dividido entre el amor que tiene… y el amor que siempre quiso.

Chassie West Glanzer no es ajena al drama y la tragedia. Después de un año felizmente casada con su vaquero, sexi como el pecado, Trevor Glanzer le ha traído una felicidad y un contento que nunca pensó que encontraría, y suavizó el espíritu viajero de Trevor por el rodeo. Entonces su antiguo compañero de rodeo camina sin prisas por el camino de entrada… y la vida de Chassie cambia drásticamente.
Trevor nunca esperó ver a Edgard Mancuso de nuevo, después de quedar claro que no nunca sería el hombre que Edgard necesitaba. Ahora Edgard ha vuelto de Brasil para poner orden en su enredado pasado, y a Trevor lo acosan sentimientos que pensó que había enterrado hacía tres años. Aunque Trevor está locamente enamorado de su dulce y enérgica esposa, el sentimiento de que algo faltaba en su vida siempre lo ha carcomido.
El asombro de Chassie al descubrir que Edgard y Trevor fueron en el pasado amantes se transforma en miedo a perder a su esposo. O peor aún, miedo de que Trevor se quede con ella solo por sentido del deber. Pese a ello, en cuanto los tres pasan tiempo juntos, los pecados del pasado se difuminan y desaparecen, dejando una emoción cruda… y pasión desatada.
Pasión que podía sanarlos… o causar un daño irreparable a su futuro.

¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica”?
Sí, bueno, estaría como mucho entre las veinte mil mejores, por aquello de que Rough, raw, and ready está incluida entre las novelas «all time favorites» de romance.io.

CRÍTICA
Después de leerme la primera y la segunda novelas de la serie este Rough Riders, una erótica ambientada en el Oeste actual, tenía que leerme esta historia, la de Trevor y Edgard.
En la primera entrega, eran los dos compañeros de viaje (y de cama) de Colby y Channing. Tú veías que entre ellos, además, había tema, pero acababa con Edgard volviéndose a Brasil, harto de ser «el secretillo de Trev». En la segunda, cuando el protagonista quiere regalarle un trío a su amada Gemma, recurre a Trevor, que encantado de la vida, le hace el favor.
Tres años después, Trevor se ha casado con la dueña de un rancho, una chica estupenda llamada Chassie a la que quiere con locura. Está totalmente por ella, y su vida sexual es muy intensa. Ella sabe que Trevor ha sido sexualmente muy activo, y que se ha montado tríos… pero lo que no sabía ella era esta relación con este moreno de ojos tiernos.
Cuando Edgard llega a su rancho, en mitad del crudo invierno, Trevor comprende que hay una parte de él que lo sigue deseando, pero no puede ser infiel a su mujer, por mucho que lo desee. Chassie les pillará dándose un muerdo de lo más desesperado, y queda bastante perpleja.
Pero entonces su prima le dice que se lo piense un poco. ¿Ama a su marido? Sí. Entonces, tendrá que plantearse hasta dónde está dispuesta a llegar para conservarlo…
En las novelas poliamorosas, hay dos cuestiones que técnicamente debe resolver el autor. 
Primera, como es erótica, describir las escenas sexuales sin que se complique y no tengas muy claro en tu cabeza qué está haciendo qué a quién. Pues eso la autora lo supera sin el menor problema, con muchos momentos de esos que tienes que leer con tu marido al lado.
Segunda, la parte emocional: ¡que esto es romántica! Las escenas explícitas no están sólo para que resultar excitantes, sino que tiene que tener una carga emocional, significar algo en particular para los personajes en ese momento de la historia.
Un romance de este tipo sigue requiriendo una historia de amor, una evolución de los personajes, no ser los mismos al final que al principio, y que ello se deba al viaje sentimental que han experimentado. Con tres protagonistas tenemos tres relaciones que deben ser emocionalmente satisfactorias: Chassie  Trevor, Trevor  Edgard, Edgard – Chassie. O sea, ¿cómo construir un final feliz a tres bandas?
La historia gira principalmente en torno a Trevor. Un tipo hetero que, sin embargo, se enamoró de Edgard porque Edgard… es Edgard, alguien especial para él. Cuando conoció a Chassie, se enamoró de ella, de esta mujer fuerte, leal, cariñosa, que lo es todo para él, sin dudarlo en ningún momento.
Es un matrimonio sólido, ves que funcionan perfectamente juntos, que se tienen respeto y cariño. Pero luego entra en escena Edgard… Sí, los dos aman a Trevor y él está un poco confuso, ni siquiera puede explicarse bien cómo es posible querer a dos personas.
También Edgard y Chassie aman a Trevor… así que nos queda la relación Edgard-Chassie, que se conocerán y enamorarán, pero siempre partiendo de que solo sería posible su relación porque se conocen gracias a Trevor. Quizá sea la parte, para mí, menos creíble. ¿Por qué Edgard, un tipo tan básicamente gay como básicamente hetero es Trevor, va a enamorarse de repente de una mujer y justo sea esta?
Ciertamente, ayuda que los tres extremos del triángulo los ocupen personajes de esos que caen bien.
Con esta ya creo que es la tercera o cuarta erótica que traigo aquí modalidad ménage à trois, un subtipo de erótica que me gusta mucho más que, por ejemplo, las que son sadomaso. Creo que ya lo he dicho más veces, si la coreografía sexual a tres es difícil escribirla bien, la parte emocional es ya de nota. ¿Cómo crear un final feliz convincente? Sin celos, sin que nadie sea segundo plato… Pues, aparentemente, con mucha comunicación, dejando las cosas claras, hablando de lo que cada uno quiere, dentro y fuera de la cama.
Como en Three-way Split, esto del poliamor, exige «una exploración de las emociones y los sentimientos que es todavía más fascinante que saber cómo se cubre este o aquel orificio corporal» (sí, es cutre autocitarse, pero es que es la mejor manera que he encontrado de describir dónde está la tensión emocional de este tipo de historia).
Creo que esta es la novela que más me ha gustado de Lorelei James, no sólo porque los personajes me han parecido más interesantes que en las otras dos, sino también por un entorno que me encanta: vida cotidiana, trabajo duro llevando un rancho ganadero en Wyoming... Puedes sentir el frío, la naturaleza descarnada, lo limitado de sus recursos económicos… Es que estaba viendo las escenas en mi cabeza, a Chassie y Trevor trabajando durante en su rancho, y a un vaquero sexi que camina lentamente hacia su casa, en mitad de la nieve y el frío…
No hacen falta millonarios pervertidos ni clubes sado-maso de fantasía. Esto es erotismo Ikea, de ese que tanto me gusta a mí: puede que tu vida sea un asco, pero eso no te quita la posibilidad de gozar de un sexo fabuloso.
Solo hace falta imaginación, ganas, y ser muy echao pa’lante. Estos tres, aunque van con prudencia, cuidando de que no queden heridos los sentimientos de ninguno, una vez que tienen luz verde, ¡tira millas, con todo el entusiasmo del mundo!
Sin ser de las que te deja resacosa (me resulta muy difícil darle 5 estrellas a una erótica), la disfruté a cada momento, siguiendo la peripecia sexual, emocional y hasta económica, de estas gentes.
Así que, dentro de lo que es la novela erótica, me parece que es de lo mejor que se puede encontrar.
Nota 14-2-2024: En una relectura, me gusta todavía más. A día de hoy le daría 5 estrellas. Es estupenda.
Valoración personal: notable, 4

Se la recomendaría a: fans de los ménage à trois, la gente corriente y los ambientes vaqueros

Otras críticas de la novela:

Como no está traducida al español, no he encontrado críticas en nuestro idioma. No obstante, si alguien conoce alguna, siéntase libre de apuntarlo abajo. Se lo agradezco.
KD Did It Edits, 4 estrellas. 
Dear Author, una B
Under the covers, 3 estrellas
Como no he encontrado más, vamos con nuestros sospechosos habituales, Good reads, 4.21
Y Amazon, 4.5 estrellas. 

domingo, 14 de junio de 2020

Crítica: “Lo que hice por amor”, de Susan Elizabeth Phillips

Otra heroína inolvidable, Georgie York



DATOS GENERALES

Título original: What I did for love
Subgénero: contemporánea
Fecha de publicación original en inglés: 2009
Editorial: Avon
Páginas: 390
Parte de una serie: Wynette, Texas #5 (Golfistas #7 en España)

En España
Traductora: María-Victoria Morera García
Edición: 1ª ed., 1ª imp.
Fecha Edición: 6/2010
Publicación: B (Ediciones B)
Colección: Amor y aventura
Descripción: rustica, 400 págs.

SINOPSIS (de la contraportada)

Georgie York, protagonista de la telecomedia más popular del momento, ha sido abandonada –públicamente– por su famoso marido. Pero eso no es todo; su carrera como actriz está cayendo en picado, su padre la saca de quicio y su imagen pública se deteriora por momentos.
¿Qué debería hacer una actriz en mala racha? Desde luego, no ir a Las Vegas, para tropezar con su atractivo pero detestable ex coprotagonista, Bramwell Shepard. Antes de que se dé cuenta, Georgie se encuentra con que tiene un marido tan falso como (quizá) su vida sexual…
Bram, el protagonista masculino de esta ficción, está realizando la interpretación de su vida. Como nunca se ha preocupado de nadie salvo de sí mismo, no está nada claro por qué le sigue el juego a Georgie.
Dos enemigos se encuentran trabajando juntos, y sin guión, en una ciudad en la que los focos iluminan sin piedad y las emociones más intensas a menudo se esconden tras disfraces sorprendentes.

¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica”?

No estuvo en mi lista de las mil mejores novelas románticas, pero a día de hoy sí estaría, la 869. Si llego a hacer una tercera versión, no sé si seguirá allí o no. Cuando existió el Club Romántica, esta la 1 en su Top 100 de Joyas románticas. Tiene buenas críticas como 5 estrellas en Another Look Book Reviews y una A en Gossamer Obsessions. Romantic Times la escogieron como un Top Pick! Tiene uno de esos tópicos que tanto gustan de «enemigos a amantes» y es considerada como una de esas comedidas favoritas de los lectores de romántica. Por eso no es de extrañar que gusten tanto a los lectores de manera que, cuando All About Romance, hizo su último Top 100, estuvo en el round 2.

CRÍTICA
¿Cuándo leí yo este libro por primera vez? Lo tengo en la primera edición española, la de 2009, y me encantó. Guardaba un buen recuerdo. Es de esas novelas de Susan Elizabeth Phillips que aún no había comentado aquí. 
La idea de releerla me vino al hacer clic en mi cabeza dos datos: 1) una pareja a la que supuestamente la prensa le agobia se fue a vivir a Los Ángeles, o sea, el sitio del mundo donde debe haber más paparazzi por kilómetro cuadrado. Y 2) la mujer de esa pareja ha tenido outfits inquietantemente parecidos a Angelina Jolie.
O sea, Los Ángeles + paparazzi + Angelina Jolie = Lo que hice por amor.
Sí, lo sé, a veces nuestro cerebro hace conexiones extrañas. La cosa es que no había comentado aquí este libro, a pesar de que lo recordaba como algo que me había gustado mucho.
Seguro que cuando os cuente el planteamiento, entenderéis esta asociación mental mía.
La escena inicial es Georgie York, una joven actriz a la que los paparazzi acosan, chinchándola, para enseñarle una imagen que le va a causar dolor: la ecografía de una actriz llamada Jade.
Georgie, la novia de América, estuvo casada con Lance, otro actor. Pero este la dejó al enamorarse de una compañera de reparto, Jade. Una mujer guapísima, y además volcada en causas benéficas por todo el mundo. ¿Os suena?
Esta escena tan brutal de acoso con fotografías y preguntas insidiosas, tiene un testigo: Branwell, antiguo compañero de reparto de Georgie en una comedia televisiva cuando ambos eran adolescentes. Se llevan mal y su hostilidad ha crecido a lo largo de los años. Si por Bramwell fuera, ya podían los paparazzi acosarla, que le da lo mismo…
Pero aun así, la sigue hasta una casa en la playa de Malibú, donde vive Trevor, antiguo compañero de ambos, y que ha conseguido mantener la amistad con los dos.
Georgie está desesperada, harta de que todo el mundo la compadezca, de ser la pobre esposa abandonada a la que Lance puso los cuernos. Luego planea unos días en Las Vegas con una amiga suya y acaba encontrando allí a su némesis Bram. Él parece querer echarle una mano pero acabarán… como acaban esas cosas en Las Vegas, después de una noche de borrachera.
Bram y Georgie no se llevan bien, y posiblemente lo mejor del libro sean las chispas de hostilidad (y de otro tipo) que saltan entre ellos. ¡Ay, esas esgrimas verbales en las que se ponen a parir…! Mira que es divertido ver qué mal se llevan otros.
Hay un poquito de intriga, porque Georgie es una chica demasiado buena, atenta con todo el mundo, responsable,… y Bram es un canalla, que solo busca su propia conveniencia.
Bram, chico malo, tipo de la calle que supo convertirse en actor, acabó arrojando por la borda su carrera con alcohol y drogas, además de ser mujeriego incansable. A pesar de que es incapaz de querer a nadie que no sea él mismo, aquella Georgie adolescente se enamoró de él, como la colegiala que era.
Él le rompió el corazón de la manera más fría del mundo. El desdén que sienten el uno por el otro dura años, así que cualquier alianza entre ellos parece difícil que vaya a tener buen fin. Pero esto es romántica, así que ya sabéis que por debajo de toda esa hostilidad, hay una atracción indudable.
Me ha encantado volver a esta novela. La he disfrutado casi más que la primera vez. He notado el humor, la tensión sexual entre ellos, los interesantes personajes secundarios. Claro, Lance y Jade son totalmente clichés, lo mismo que Paul, el padre de Georgie, una auténtica «mamá de artista».
Luego está ese agobio constante de los paparazzi, en qué sitios suelen estar apostados, cómo los famosos tienen que huir de ellos, los extremos invasivos a los que llegan… Es espantoso ese acoso constante porque ahora cualquiera tiene una cámara que puede pillarles en cada momento de su vida cotidiana.
SEP logra hacer de Bram un tipo tan egocéntrico, tan pagado de sí mismo e incapaz de amar a otro, que su descubrimiento de estar enamorado de ella es algo que ocurre al final de la novela de una manera que me pareció poco creíble, casi como una epifanía: pasó de te aprecio como amiga y el sexo es fabuloso a estoy enamorado de ti en un minuto.
Pero vamos, que por lo demás, ¡que buena es Susan Elizabeth Phillips cuando está en estado de gracia! ¡Qué salero tiene!
Hay un momento de lo más delirante, cuando por culpa de una enfermedad infecciosa, unos cuantos tienen que quedarse haciendo cuarentena en una casa de Hollywood mientras esperan el resultado de las pruebas. Aquello acabó pareciendo el camarote de los hermanos Marx
Bueno, no cuento más. Si queréis pasar un rato entretenido, con una contemporánea enemies to lovers, con momentos de humor y otros sexis,... Esta novela os está llamando a gritos.
Las mejores novelas de SEP ya han aparecido en mi blog. Las que me quedan son las que considero peores, dentro de su producción. Por eso volveré a hablar de ella, pero con cuentagotas, me temo.
 
Avon, 2/2009
Valoración personal: notable, 4

Se la recomendaría afans de las celebrities que gusten de contemporáneas sexis y con humor

Otras críticas de la novela:

En español, tenemos varias críticas en El rincón de la novela romántica todas la ponen muy bien.
Romance  & Pasión4 ½ corazones
Lady Marian también la puntuó bien, con un 8
Paso a las críticas en inglés. En Gossamer Obsessions le dieron una A
5 corazones en Another Look Book Reviews
En Dear Author, una B-