lunes, 25 de mayo de 2020

Crítica: “Angel”, de Johanna Lindsey


Entretenida historia de vaqueros



DATOS GENERALES

Título original: Angel
Subgénero: histórica

Fecha de publicación original en inglés: 1992

Parte de una serie: Wyoming (Oeste-II) #3

1.ª edición en español
Traductora: Edith Zilli
Edición: 6/1993
Publicación: Javier Vergara Editor, S. A.
Buenos Aires, Argentina
Colección: Amor y aventura

SINOPSIS (según la contraportada)

Cerca del infierno…

Con la esperanza de terminar con la antigua enemistad entre dos familias vecinas, Cassie Stuart solo logra arrojar leña al fuego. Ambos lados le han advertido que salga de Texas pronto... o quemaran el rancho de su padre. Lo que Cassie necesita es alguien que traiga la paz, pero aparece a su lado un hombre que sólo trae la muerte.

Y cerca del paraíso…

Le llaman Angel, un rudo y buen mozo pistolero y mercenario, con ojos tan negros como el pecado. No es deseado ni bienvenido por su desagradecida patrona. Él preferiría que Cassie se las arreglara por sí misma. Sin embargo, un obstinado sentido del deber –y un deseo de probar la dulzura de sus labios– decide a Angel a buscar la anhelada meta: que Cassie lo desee, que clame por él y se entregue al infierno, o al paraíso.  

¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica”?

Apareció en mi primera lista de las mil mejores novelas románticas, la de 2017, en el puesto 631. Luego ya en 2019 había caído en el aprecio lector (o, más bien, otras la superaron) y actualmente anda por la 1.500 más o menos. Apareció en el Top 10 de novelas del Oeste en El rincón de la novela romántica y en un Top 100 de la desaparecida Autoras en la sombra, en concreto la 40. Estuvo la n.º 54 de los All-Time Reader Favorites que hizo All About Romance en 1997. Formó parte del ajuar de la lectora romántica que se podía encontrar en El rincón de la novela romántica y, finalmente, tiene un par de tópicos atractivos. Por un lado, es un «los opuestos se atraen» y, por otro, en toda esta serie hay «amigos del mismo sexo», es decir, los chicos de Wyoming tienen cierta amistad y eso puede tener un papel, aunque sea pequeñito, ne la trama.


CRÍTICA

Pues nada, una vez más reviso mis baldas en busca de novelas de Johanna Lindsey que compré y leí en su día y que aún no había comentado aquí.

¡Adoro esa portada! Es tan kitsch, tan… Con Fabio, y esas posturas, y ese pechote… De verdad, es de las que hace treinta años me avergonzaba un poco y las ocultaba… Pero ahora es tan viejuna que me parece adorable.

Te anunciaban libros llenos de deseo, y pasión y… luego ná... poquito sexo, rapidito y poco explícito.

Esta vez, con una de esas oldies but goldies, del año 92: una del Oeste sobre un pistolero de ardientes ojos negros del que no se sabe ni su apellido ni su edad, y una pizpireta chica bien, hija de rancheros, que gusta de entrometerse en vidas ajenas.

Cassie vive entre Wyoming (la casa de su madre) y Texas (la casa de su padre). Estando en este último estado, se pone a hacer de casamentera con los retoños de dos familias que se odian a muerte. El resultado es que esas dos familias, ahora, a quien odian es a ella.

Como parece correr peligro su vida, recurre a un amigo que no puede venir, pero manda como protector a Angel, el pistolero más rápido del Oeste.

Un Ángel de la muerte no es precisamente lo que Cassie esperaba como pacificador, y rápidamente decide quitárselo de encima. Pero Angel ha decidido que no, que protegerla es su trabajo, así que no se largará solo porque ella se lo diga.

Lo que sigue es una novela de entretenimiento bastante distraída. No puedes tomarte nada demasiado en serio, acaba siendo todo un poco estrambótico, una farsa aunque muera gente a lo largo de la historia.

Hay un poquito de misterio sobre cuál sea el origen de este pistolero llamado Angel, pero vamos, nada que te tenga tensa todo el tiempo dándole vueltas al misterio.

Lógicamente, tendrán su romance, sus besos y abrazos apasionados, porque estos dos se enamoran el uno del otro sin saber muy bien el porqué. Tal vez por aquello de que los opuestos se atraen.

Y no os cuento nada más, porque es una historia bastante ligera, que entretiene sin atrapar y gusta sin apasionar… Y es de esas que, a los dos días de terminar, no recuerdas nada de ella.

Sí, de esas que yo digo «literalmente poco memorable», porque la he releído y no me acordaba absolutamente nada de ella.

Ya sé que, en general, a la gente le tiran más las novelas de Lindsey ambientadas en Inglaterra, pero yo siento debilidad por las del Oeste, que me parecen un poco menos trilladas.

De nuevo, una de esas novelas amenas, fáciles de leer y que te distraer sin aportarte realmente nada nuevo. Y, realmente, es de esas en las que no tengo demasiadas cosas que decir. Si quieres pasar un buen rato como si estuvieras viendo una peli de esas de vaqueros de nuestra infancia, es una buena opción.
Avon, 12/1992

Valoración personal: buena, 3

Se la recomendaría a: quienes gusten del Oeste relajado.

Otras críticas de la novela:

Con estas cosas tan viejunas que, además, no se han reeditado, no es fácil encontrar críticas. Así que os pongo lo poquito que he hallado por Internet.

Lilith, en El rincón de la novela romántica, la considera una novela entrañable

Aunque no se comenta mucho, la verdad, sí que crearon un foro con esta novela en ¡¡Ábrete libro!! 

En inglés, tenemos el resumen y estudio en All Readers.com

En Good Reads tiene una puntuación, a día de hoy, de 4.07 estrellas

Y, en Amazon, de 4.7 estrellas

Como no he encontrado más, os dejo un artículo de Pasión lectora dedicado a los mejores libros de Johanna Lindsey, entre los cuales no está este. 

viernes, 22 de mayo de 2020

Crítica: “Patience for Christmas”, de Grace Burrowes


Una encantadora novelita navideña
 
Grand Central, 12/2018
DATOS GENERALES
Título original: Patience for Christmas
Fecha de publicación original en inglés: 10/2016 (en Virtues of Christmas) [12/2018 individual en eBook]
Subgénero: histórica / Regencia
Páginas: 113

SIN TRADUCIR AL ESPAÑOL

SINOPSIS (Según Fiction Data Base)
Una amistosa competición durante las fiestas se vuelve de lo más caliente en esta novela corta de la Regencia de la superventas autora de My One and Only Duke.
La relación de la columnista Patience Friendly con su difícil y dominante editor, Dougal MacHugh, es de todo excepto cordial. Dougal desafía a Patience a que haga un maratón con un columnista rival durante las fiestas, y las chispas vuelan hasta el muérdago que cuelga de cada viga. ¿Seguirá Patience la guía práctica de su cabeza o el apasionado consejo de su corazón?

¿Entra dentro de “Lo mejor de la novela romántica”?
No estaría entre las mil mejores, pero sí sería de esas novelitas a las que merece la pena dar una oportunidad. The Hope Chest Reviews la escogió en el año 2019 entre lo más original o inusual, tanto en lo referente al argumento como en el trabajo de los protagonistas.

CRÍTICA
Diréis, «pero nena, a finales de mayo y con la caló que estamos teniendo, ¿una novelita navideña...?». Que nosotras no estamos para pensar ahora en nieve y arbolitos...
Y tenéis razón, quizá no sea muy apropiado ahora andar con este tipo de historias, pero la verdad, estas semanas no tengo yo la cabeza para cosas muy complicadas, y por eso me leí esta novelita corta: una especie de romance de oficina con un héroe más o menos beta.
Empecemos por Patience Friendly, una solterona de buena familia que ha venido a menos debido a problemas económicos. Pero bueno, tiene su casa y se gana la vida escribiendo para una gacetilla, consejos sobre la vida y las relaciones, y la casa o los niños,… en fin, casi cualquier cosa. Una Elena Francis de la Regencia. 
Trabaja para Dougal MacHugh, un antiguo maestro de escuela escocés convertido en editor, con sus propios sueños de expandir el conocimiento gracias a lo que él imprime.
Estamos en el Londres de la Regencia, pero en un espacio no tan trillado, como es una editorial, y eso le da un toque original.
Patience escribe como si fuera una señora mayor, una matrona que lo sabe todo sobre cómo llevar una casa. De unos meses a esta parte, ha aparecido un columnista de consejos rival, un profesor que la pone en entredicho, desarrollándose entre ambos una rivalidad que llena los bolsillos de Dougal.
Ahora, a este editor se le ha ocurrido subir un poco las apuestas, que ella escriba con más frecuencia en los días precedentes a la Navidad, de manera que el otro se vea forzado a ver si es capaz de seguirle el ritmo y, en caso de que sí lo haga, que el público siga apasionadamente sus voleas literarias.
Al atractivo argumento se le une unos personajes que son realmente de los que te caen bien.
Patience se consideraba una fracasada al no haber conseguido casarse, estuvo prometida aunque la cosa no llegó a bien puerto. Trabajar escribiendo, algo que adora, le hace ganar confianza en sí misma, comprender que hay algo más en la vida que el matrimonio y los hijos.
No se lleva demasiado bien con Dougal, pero porque él la provoca, la desafía, no acepta las cosas porque sí, sino que la fuerza a pensar más, de manera que la convierte en mejor escritora.
No es un enfrentamiento que llegue a convertirlos en enemigos. El estrechar los lazos al tener que estar en un contacto más intenso como consecuencia de los artículos que ella tiene que escribir hace que aflore la inclinación que Dougal (es evidente) ha tenido por ella desde hace tiempo.
Es Patience la que debe reconsiderar su vida, y empezar a ver a Dougal con otros ojos.
La heroína es una mujer práctica, que se llevó la decepción de su vida cuando el vizconde con el que estaba prometida la dejó en cuanto supo que su familia no tenía el dinero que aparentaba. Está satisfecha de la vida que lleva pero es el trato con Dougal lo que le hace darse cuenta de que hay en ella cosas admirables. Es él quien le presta un clásico feminista, Vindicación de los derechos de la mujer (1792), de Mary Wollstonecraft, que le sirve para tomar conciencia de su propio mérito.
Lo que más me gustó fue ese personaje escocés, Dougal, un poco gruñón y algo agarrado. Cuando un empleado suyo le reprocha que sea un tipo taciturno, él replica algo así como «Soy escocés. Se me permite ser taciturno».
 Dougal es un héroe beta en el sentido de que respeta a Patience, no se impone, no se pone en plan brutal, respeta las opiniones de ella. Patience no puede dudar de su apoyo, pues discutir con ella es reconocerla como una igual, aceptar que ella pueda tener ideas, y no ser una simple cabecita loca. Incluso cuando Dougal mete la pata sabe disculparse y confiar que en el futuro las cosas sean mejores.
En conjunto, una historia muy agradable, con un punto cuqui gracias a cómo son sus protagonistas y a qué se dedican. Hay sus momentitos de intimidad, muy bien llevados. Y… por la longitud, tampoco es que la historia dé para más. Por momentos, me recordaba a algo que Courtney Milan podría haber escrito hace años... cuando lo que le importaba a Milan era contarte una historia de amor. Mi impresión (puramente personal) es que ahora ya no escribe cosas así porque no le interesa, porque le parece más importante meter otras cosas en sus narraciones.

Pero que traiga a la mente a aquella Milan es mucho decir; para mi, Milan es la que mejor ha escrito relatos cortos románticos. Tendré que probar otras novelas de Grace Burrowes, a ver si tiene más cosas que merezcan la pena, sobre todo porque si escribe héroes así de románticos, de los taciturnos que miran con intensidad, y tú sientes que él en realidad está apasionadamente enamorado… pero no dicen nada, ay, es uno de esos planteamientos que encuentro deliciosos.
Valoración personal: notable, 4

Se la recomendaría a: quienes gusten de unas enaguas ligeras con un héroe beta.

Otras críticas de la novela:
Historical Romance Magazine incluye una reseña de ella dentro de un artículo titulado Historical Romance Holiday Book Reviews, y le pone como yo, un 4
The Book Chest Reviews, 4 estrellas. 
Y como no he encontrado más, os dejo enlaces a Good Reads (3.86 estrellas) y Amazon (4.2 estrellas).

martes, 19 de mayo de 2020

«Más moscas se cogen con miel que con hiel»


Este año estoy comentando algunos tópicos de romántica. Doy preferencia a los que a mí me gustan. Explicar un poco por qué creo yo que funcionan y luego poner ejemplos, por si os gustan.


Este mes, más que de un tipo de argumento, voy a hablar de un arquetipo: el héroe beta.

Es difícil definirlo sin parecer que de alguna forma minusvalorar su masculinidad. Básicamente son… tipos decentes.

A la heroína le muestran apoyo y respeto.

Se trataría del tipo que está ahí para ayudar a la protagonista si lo necesita, pero la tiene en suficiente consideración como para no imponerse. Confía en que ella sepa lo que le conviene, sí, pero también que si ha de cometer errores, aprenderá de ellos.

A veces se le define más por lo que no es: no es avasallador, no viola, no se impone, no la trata como una niña ni como un objeto…

Con frecuencia, lo encuentro unido al tópico «de amigos a amantes», pues respeto y apoyo parecen las marcas esenciales de una amistad.

¿Por qué funciona?

Toda narración tiene que tener una tensión interna, que te anime a seguir leyendo.

En este caso se trata, muchas veces, de que el lector percibe, debajo de esa calma, de los silencios y las distancias que sabe guardar, una pasión a punto de explotar, unos sentimientos intensísimos.

Se trataría más de una tensión psicológica, de conflicto interno y no externo.

No hay nada más delicioso que ver a alguien que apoya a la heroína, sin que ella misma sepa que él está ahí.

¿Cuándo descubrirá ella que este chico es la roca sobre la que puede apoyarse antes de echar a volar, la mano amiga que se tenderá cuando ella caiga, el que está por ella sin fisuras, y la acepta tal cual es? El que la escucha, aunque no siempre le de la razón.

Lo cuento desde la perspectiva de una relación hetero, porque es donde creo que se ve mejor representada esta dinámica, por el contraste frente a tanto machista abusón que hay por ahí. En una romántica LGBT puede darse, pero creo yo que no te fijas tanto.

Hay que saber utilizar bien este tipo de héroe, porque ser beta no significa no ser masculino y fuerte, es solo que no resulta violento con la muchacha de la historia. No puedes caer en que sea un perfecto felpudo para la chica. Ella puede no ser consciente de la joya que tiene a su lado, pero nunca maltratarlo.

Porque ya lo dice el refrán: del agua mansa me libre Dios, que de la brava me libro yo.

Hay mucha retranca detrás de un hombre tranquilo.
Charlton & Gregory, inmensos como un paisaje del Oeste
Si quieres saber lo que es el contraste entre un héroe alfa y uno beta, hay un ejemplo cinematográfico que a mí me parece perfecto: Charlton Heston y Gregory Peck en Horizontes de grandeza (The big country, 1958): el primero es duro, brutal, algo fanfarrón, el segundo un refinado hombre del Este, pero capitán de barco retirado. Si habéis visto la película, recordaréis que su coraje y valentía están ahí, pero no los anda exhibiendo para beneficio de nadie. Gregory Peck es, creo yo, el actor clásico que representa este tipo de protagonista. A veces, también James Stewart.

No significa que no sepan pelear, es solo que escogen muy bien sus batallas.

Por subgéneros

A mi las que más me gustan con este tópico suelen ser contemporáneas. Pero históricas también hay unas cuantas. En paranormal, con tanto ser sobrenatural llevado por sus pasiones, me parece más raro que pueda darse.

Mis preferidas de este tema

Como de costumbre, empiezo enumerando las que he comentado aquí en mi blog y más me han gustado.

Desde luego, para mí la autora que mejor sabe escribir un hombre beta es Talia Hibbert. Prácticamente todos sus héroes son así, perfectos, de esos que como digo yo: búscate quien te quiera como los chicos de Talia quieren a sus chicas, y pégate a ellos como el musguito a la piedra.

Dos de sus novelas en las que lo borda (no tenéis más que leer mis críticas al respecto, en que resalto el uso de este arquetipo), serían Operation atonement (2017) y A girl like her (2018), la primera de la serie Ravenswood. Si queréis ver lo que es un héroe beta, esta última novela es perfecto ejemplo.

En histórica, una que ha recurrido sabiamente a este tipo de héroe es Loretta Chase. Memorable es el libresco protagonista de un Regencia tradicional que escribió en 1989, The Devil’s Delilah (serie Regency Noblemen #2), así como la quinta de los hermanos Carsington: La reina del escándalo (Last night’s scandal, 2010). 

Nora Roberts destaca por sus heroínas competentes, mujeres de «no me toques los ovarios, que bastante tengo con lo mío», y funcionan muy bien con héroes beta. Un emparejamiento de este tipo sería Born in fire (Nacida del fuego, 1994), primera de las Hermanas Concannon. Otras veces, ambos son gente callada y trabajadora, apoyo el uno del otro, basándose en una firme amistad, como la memorable Cuando sube la marea (Rising tides, 1998), la segunda de la serie Chesapeake Bay.

Otras contemporáneas con este tipo de protagonista que me han encantado son:

·         Vicki Lewis Thompson: Pure temptation / Pura tentación (1999, contemporánea) HT-744 / Súper Bianca #56. Y… sí, friends-to-lovers. 
·         Cheryl Reavis: The Older Woman (2002, contemporánea) No Guts, No Glory #3 / SSE–1445. 
·         Rainbow Rowell: Fangirl / Fangirl (2013, juvenil) Otra friends to lovers
·         Alisha Rai: Wrong to Need You (2017, contemporánea) Forbidden Hearts #2. Aquí va unida al tópico de las segundas oportunidades.
·         Rebekah Weatherspoon: Rafe (2018, contemporánea) Loose Ends #1. Es una novela diversa: él blanco y ella, afroamericana. 
·         Roni Loren: The one for you (2019, contemporánea) The Ones Who Got Away #4. También friends to lovers

Ya digo que es más raro encontrarlo en histórica, pero algún caso hay, y yo lo he disfrutado.

La serie Ángeles caídos de Mary Jo Putney tiene situaciones de amistad entre los protagonistas masculinos, y en algunos casos, saben extender sabiamente ese respeto y apoyo a sus chicas. Destacaría dos novelas de la serie:

·         Shattered rainbows / Arco iris roto (1996, Regencia) Ángeles caídos #5. 
·         One perfect rose / Una rosa perfecta (1997, Regencia) Ángeles caídos #7. 

Una escritora tan progresista como Courtney Milan no puede evitar que haya héroes así de respetuosos con las protas. Los que destacan en mi memoria y, de verdad, recomiendo de todo corazón, son dos, una de los Turner y otra de los siniestros:

·         Unclaimed (2011, victoriana) Los Turner #3, en que hay además otro tópico atractivo, cross-dressing & in disguise
·         The countess conspiracy / La conspiración de la condesa (2013, época victoriana) Hermanos Siniestros #3. Y sí, es otro de esos casos de amor y amistad entre el héroe y la heroína. Sebastian Malheur, uno de mis héroes favoritos ever

Finalizo con una obra en español, La prisionera espartana (2018) de África Ruh, que se desarrolla en el año 465 a. C. Solo por esa ambientación merece la pena darle una oportunidad. Si, además, te va este tipo de héroe, ¿a qué estas esperando?

Otras muy apreciadas

Pero vamos, que en estas listas de beta heroes, encontraréis unos cuantos muy valorados por los lectores de romance.

Ya he comentado arriba que Nora Roberts tiene heroínas tan potentes que son perfectas para héroes más tranquilos. Si queréis un puñadito más de estas joyitas, por una de las mejores autoras del género, aquí traigo otro par de recomendaciones:

·         Born in Shame/ Nacida de la vergüenza (1996, contemporánea) Hermanas Concannon #3 
·         Vision in White / Álbum de boda (2009, contemporánea) The Bride Quartet #1. 

Cuenta Sarah Wendell, en el podcast que menciono al final, que Carter es, probablemente, uno de sus héroes favoritos creados por La Nora.

Lorraine Heath tiene unos cuantos héroes de este tipo, y de ellos destacaría las siguientes novelas, ambas historicas:

·         Always to Remember (1996)
·         Texas Destiny (1997) Texas Trilogy #1

Dos libros de una de mis autoras favoritas, Jennifer Crusie, tiene este tipo de tipos relajados como protagonistas, las dos contemporáneas:

·         Anyone but you (1996) HLAL-4. 
·         Tell me lies / Miénteme (1998)

Y luego tenemos las siguientes, que ordeno cronológicamente:

·         Jane Austen: Emma / Emma (1816, ficción literaria) 

El señor Knightley es el antepasado de todos ellos, absolutamente prototípico.

·         LaVyrle Spencer: Morning Glory/ Maravilla (1989, histórica) 
·         Francine Rivers: Redeeming Love / Amor redentor (1991, histórica/cristiana)
·         Catherine Anderson: Annie’s Song / La canción de Annie (1996, histórica) 
·         Julia Quinn: Romancing Mr. Bridgerton / Seduciendo a Mr. Bridgerton (2002, histórica) Los Bridgerton #4 
·         Jodi Thomas: The Texan’s Wager (2002, histórica) Wife Lottery #1
·         Mary Balogh: Simply Love / Simplemente enamorados (2006, histórica) Simply #2 
·         Kresley Cole: No Rest for the Wicked / Hambre de ti (2006, paranormal) Los Inmortales de la oscuridad #2
·         Sherrilyn Kenyon: Unleash the night / Desnuda la noche (2006, paranormal) Dark-Hunter #8
·         Anna Campbell: Untouched / Por primera vez (2007, histórica)
·         Lisa Kleypas: Mine till midnight / Tuya a medianoche (2007, histórica) Los Hathaway #1
·         Suzanne Collins: The Hunger Games / Los juegos del hambre (2008, juvenil/distopía) Los juegos del hambre #1. 

De Peeta Mellark lei una vez que era «el santo patrón de los machos beta».

·         Erin McCarthy: Flat-out sexy / Al límite (2008, contemporánea) Fast Track #1
·         Jennifer Ashley: The madness of Lord Ian Mackenzie / La locura de Lord Ian Mackenzie (2009, histórica) Los Mackenzie #1 
·         Courtney Milan: Unveiled (2011, histórica) Los Turner #1 
·         Sherry Thomas: Not quite a husband (2009, histórica) Los Marsden #3 
·         Elizabeth Hoyt: Thief of Shadows (2012, histórica) Maiden Lane #4 

Este es un tópico que ha sido tratado en muchas otras novelas. Esta es solo una pequeña selección.
Mi pregunta es, ¿es este uno de vuestros tópicos favoritos? ¿O no os hace tilín?
Y, como siempre, si hay alguna sugerencia que queráis hacer, de novelas que tratan a vuestro parecer particularmente bien este tópico, la zona de comentarios es toda vuestra.

Hay un podcast de Smart Bitches Trashy Books dedicado a este tipo de héroe. El número 98: «Beta heroes and friends to lovers: Sarah and Jane and some listener mail»y aquí, la transcripción. 

Se demuestra que es una rara criatura de definir. Sarah Wendell lo intenta, diciendo cosas como esta:

Lo que me encanta de los héroes beta es que simplemente van lo suyo y no están todo el tiempo exigiendo atención. Simplemente hacen lo que les toca, y no les importa particularmente lo que pienses al respecto. Y también está la idea del héroe gamma, que es una mezcla de alfa y beta, y nunca he podido distinguir completamente entre la beta y el héroe gamma. Me imagino que es solo que hay muchas más variedades de beta, y es más difícil describir cada una.

En inglés, la primera lista que debo citar es la de Beta Heroes de All About Romance, que lo define así:

Estos romances tienen héroes más amables y atentos, la clase de hombre que cambiará tu rueda pinchada, te abrirá las puertas, ayudará a tu hijo con las tareas y te traerá sopa cuando estés enferma. Son la antítesis de los gorilas que se golpean el pecho, hasta arriba de testosterona, que se pueden encontrar en aquellos antiguos romances de violadores (bodice-ripper). Estos son los tipos que todas queremos en la vida real.

También encontramos al beta hero en Romance.io y en Addicted to romance, donde te cuentan: 

«El beta, bueno, es el tipo con el que esperas casarte en la vida real. Puedes depender de él. Estable, ya sabes, un Tipo Majo (la clase que buscas cuando ya te cansaste de jugar con el chico malo.)» Cynthia Eden. Otras cualidades del macho beta: tímido, tímido, dulce, responsable, digno de confianza, tranquilo pero no presuntuoso, rápido para ofrecer consuelo, siente profundamente, evita la confrontación.

Por último, en Good Reads tienen un listado de Best Romantic Beta Heroes: «Esta lista es para aquellos héroes de romance realmente dulces y super buenos».